Ovación
Viernes 31 de Marzo de 2017

Ojo los de abajo

Los cuatro descensos hacen que los choques ante equipos que pelean por la permanencia empiecen a ser peligrosos

El campeonato de primera división se acerca a la recta final y el repaso de los rivales de aquí al cierre empieza a ser mucho más común y necesario que en el inicio de la temporada. Además, el fútbol argentino enfrenta una situación inédita: habrá cuatro descensos. Por eso, el cálculo obliga a discriminar aquellos partidos en los que los de arriba, o los del medio, enfrenten a los comprometidos con la permanencia. Arranca una verdadera cacería de puntos a como dé lugar de parte de los más necesitados de la que seguramente serán víctimas unos cuantos desprevenidos.

   La fecha que arranca hoy, por ejemplo, la 18ª, puede ser una prueba de ello para los equipos de la ciudad. Newell's recibe mañana a Atlético de Rafaela y Central visita el domingo a Sarmiento, ambos en zona de descenso junto a Temperley y Arsenal.

   El error sería considerarlos accesibles, aunque en el fútbol argentino en general se sabe que ese es un pecado casi capital por la paridad que existe y porque fundamentalmente cualquier equipo que sale a la cancha, más allá de su realidad, lo hace pensando que ganarle al adversario es posible por más encumbrado que parezca o sea.

   No obstante, lo equilibrado que resulte el torneo, hay partidos que son menos complicados que otros, lo que sucede que a falta de trece fechas y con cuatro descensos en juego es más complejo porque todos pelean por algo.

   Además de jugar entre ellos en el Coloso en la fecha 24, leprosos y canallas tienen otros 12 rivales hasta el epílogo de la competencia. Serán dos docenas de partidos en los que no habrá uno solo en el que no haya algo en juego.

   Porque se debe tener en cuenta que en el próximo torneo habrá otra vez cuatro descensos, por lo que el drama será el mismo para los que logren quedarse en primera entre los que pelean en los últimos lugares de la tabla de promedios. Mientras más ganen ahora, menos padecerán en el futuro. No hay puntos parásitos, todos suman.

   Es más, algunos rumores anticipan que el próximo torneo será de medio año en dos zonas de 14 para hacer coincidir a partir de 2018 el calendario con el de las copas Libertadores y Sudamericana. Si esa versión se confirma, habría ocho descensos en menos de un año y medio, una sangría descomunal.

   Por ahora no hay que ir tan lejos. A partir de hoy esta historia escribirá un capítulo.

   Así como Newell's quiere recuperar el terreno perdido la fecha pasada frente a Patronato en Paraná, Atlético de Rafaela se jugará una de sus últimas chances de empezar a recortar una distancia que ya parece irremontable. Salvo un milagro, la Crema perderá la categoría, pero mientras los números le permitan aferrarse a la primera, hará todo lo posible por sumar. El equipo de Juan Manuel Llop, que juega bastante mejor que lo que indica su promedio, está muy apretado y ese es un estado peligroso cuando del otro lado de la cancha no se hace la lectura correcta.

   Central visitará a Sarmiento, otro que muestra mucho más que sus números y que tiene algunas esperanzas más que los rafaelinos, no demasiadas. El equipo de Montero saldrá a la cancha como favorito porque en el juego de las individualidades el desnivel es notorio, pero se encontrará con un adversario que no tiene opciones. En el decálogo que escribió Teté Quiroz para intentar la hazaña de la permanencia, el primer ítem es ganar de local. Y más allá de sus limitaciones, Sarmiento hará lo posible y más por quedarse con los tres puntos.

   Empieza una etapa en el campeonato en la que la pelea por no caer a la B Nacional empareja a los equipos involucrados en esa lucha con los de mayor prestigio.

   Por ejemplo, en la fecha 19, la siguiente, Central recibirá a Atlético Tucumán, mucho más armado y competitivo que Sarmiento en la previa, pero es muy factible que los canallas deban superar obstáculos más complicados en el Eva Perón que en el Gigante de Arroyito más allá de las diferencias que también genera el hecho de jugar como local o de visitante.

   Newell's no saldrá de una que se meterá en otra. En la 19 el equipo de Osella visitará a Arsenal en Sarandí. Los de Grondona vienen en caída libre, pero la misma desesperación que mostraron el domingo último frente a Aldosivi, casi un rival de su misma condición, los transforma en impredecibles.

   Y esa es la cuestión. La desesperación y la necesidad provocan muchas veces una mutación que es muy difícil de decodificar. Claramente es así. Una cosa es jugar con Arsenal en mitad de tabla y sin nada interesante en el horizonte —para estos días una especie de rival ideal— y otra muy diferente es enfrentarlo necesitado y desesperado. Es como el boxeador que sale al último round sabiendo que sólo un nocaut puede evitar la derrota, es peligrosísimo. Generalmente se suceden tres minutos en los que el que está abajo en las tarjetas ganará el round y el vencedor dejará una magra imagen porque saldrá a evitar que su adversario pueda jugar la última carta que le queda.

   De aquí a la fecha 30, que ni Dios sabe cuándo se disputará, la tendencia se irá incrementando porque a la pelea por la permanencia, que es la más descarnada, se le irán agregando las clasificaciones a las copas Libertadores y Sudamericana y la pelea por el título.

   Newell's recibirá mañana a Atlético de Rafaela, visitará a Arsenal en Sarandí en la 19, a Aldosivi en Mar del Plata en la fecha 21, a Huracán en la 22 y jugará con Olimpo en el Parque en la 26.

   Central irá a Junín el domingo, a Temperley en la fecha 20 y a San Juan en la última. En la 22 será anfitrión de Aldosivi.

   Ojo con los de abajo, prohibido relajarse. Salen a la cancha jugados, sin opciones y eso los transforma en impredecibles, peligrosos. Muchas veces hasta se transforman en árbitros de un torneo.


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