Ovación
Sábado 09 de Septiembre de 2017

Ninguna cancha metió un gol, jugó y clasificó

El colmo de los colmos es querer hacerle creer a la gente que la clasificación de la selección dependerá de la cancha en la que se juegue contra Perú

Cuántas sartas de estupideces se leyeron, escucharon y se hablaron luego de la desalentadora actuación de la selección argentina contra Venezuela en el Monumental. Hubo tenedor libre para los portadores de micrófonos de ocasión y también para aquellos periodistas que siempre esperan agazapados para tapar con el diario del lunes a este grupo de jugadores y al entrenador de turno. En realidad, nada nuevo se visualizó en el horizonte. La selva futbolera en la que conviven los argentinos siempre será criticadora serial de la selección nacional. Pero el colmo de los colmos es querer hacerle creer a la gente que la clasificación de la selección al Mundial de Rusia 2018 dependerá de la cancha en la que se juegue el partido del 5 de octubre contra Perú. A no ser que cambien las reglas del fútbol, hasta ahora ninguna cancha metió, jugó o clasificó a una selección a un Mundial. Por eso es realmente ridículo lo que se plantea. Mucho más son las razones en las se apoya la solicitud de ir a otra cancha para disputar un partido que marcará en qué hemisferio quedará parado el equipo de Sampaoli: cerca de Rusia o del abismo de la eliminación. Sinceramente jugar en el Monumental, la Bombonera o el Gigante, por citar a los tres estadios probables para recibir al conjunto de Ricardo Gareca, es una pequeñez. Un tema menor para desviar el foco de atención. Porque lo que interesa de verdad es cómo logrará el Zurdo en menos de un mes reconvertir a un equipo desahuciado anímicamente y quebrado en lo futbolístico. El técnico casildense no se involucrará en el cambio de sede, más allá de que Nicolás Russo, directivo de la AFA, dijo que el DT lo había solicitado. Cómo si no tuviera problemas por resolver el Zurdo de cara a la citación de los encuentros ante Perú (aún sin sede) y Ecuador, en Quito. Nada de lo que está pasando lo agarró desprevenido a Sampaoli. Sabía que un fallido resultado contra Venezuelo lo dejaba a la intemperie popular. Sólo clasificar a Rusia lo alejará de esa desprotección. El fin de semana tiene previsto refugiarse en Casilda y a partir del lunes se internará en el predio de Ezeiza. Debe preparar a un equipo, no elegir la cancha.

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