Newell's
Martes 06 de Junio de 2017

Newell's y la deuda interna

El único número positivo es la cantidad de puntos que sumó en el presente campeonato: 48. Los otros son todos negativos.

Los números representan cantidad. Y en determinadas situaciones exhiben calidad. Por eso si son analizados de manera abstracta, la conclusión corre el riesgo de no ser integral y equitativa. Más cuando de fútbol se trata. Porque una cifra puede graficar una campaña, pero a la vez refleja otros guarismos en las columnas del debe y del haber que completan el balance. Y de allí emerge la radiografía de una realidad que tiene como topes lo paupérrimo o la excelencia. Entre ese piso y ese techo emerge el resultado final. Que tampoco es literal, ya que siempre se utiliza como un elemento comparativo con el conseguido por el resto de los contendientes.

El Newell's conducido futbolísticamente por Diego Osella sumó 48 puntos, los necesarios para cumplir con el objetivo propuesto por la comisión directiva que lo mantuvo en el cargo tras ganar las últimas elecciones. El presidente Eduardo Bermúdez estableció como meta el 1,400 de promedio. Y hoy es 1,402 para ser preciso.

Osella hasta ahí cumplió. Es decir que ese número es muy bueno. Que alcanza una mayor dimensión porque cuando los nuevos directivos fijaron el horizonte lo hicieron en un contexto que promediaba la preocupación.

Claro que la sucesión de resultados positivos, independientemente de cómo se obtuvieron desde el rendimiento futbolístico, también trajo aparejado un protagonismo que ubicó a Newell's como un activo postulante a la cima del torneo, rol que se desvaneció recién en la recta final.

Es cierto que esos 48 puntos promedian mucho mejor que el índice preexistente cuando Osella arrancó. Pero también es verdad que ese número positivo disimula otros que tendrán un rasgo negativo en el futuro inmediato. Y aunque no le quita cuantía a los 48 es menester tenerlos en cuenta de cara a lo que viene, porque esos números configuran la deuda interna del ciclo.

Y estos dirigentes, como Osella, son artífices de las 48 unidades, pero también lo son de los números negativos. Más aún cuando a Bermúdez varios socios lo eligieron por su conocimiento futbolístico. Ya que esos números en la columna del debe están íntimamente relacionados con jugadores que se contrataron sin los antecedentes necesarios para estar en Newell's y por las cifras inconvenientes en las que las concretaron por la endeblez financiera y jurídica de la entidad.

Osella bien podría recomendar incorporaciones, pero los directivos son los responsables de haberlas concretado sin siquiera considerar mejores opciones.

Este error no sólo impidió invertir esos fondos (aún muchos deben saldarse) en contrataciones de mejores rendimientos comprobables sino que paralelamente postergó la alternancia de juveniles propios.

Hace tiempo que los problemas en Newell's están relacionados con los números, muchos de los cuales no conocen la luz del día porque los mismos también reflejan las pésimas decisiones. Y no sólo refieren a deudas sino también a compromisos contractuales que estaban, y aún están, fuera del alcance de una economía cada día más flaca.

Por supuesto que sería injusto adjudicarle a un futbolista la responsabilidad de percibir ingresos millonarios, pero sí es atinado reprocharles a los directivos haberlos acordado, algo que difícilmente hagan cuando de sus economías particulares se trate.

Más allá de los números, el problema de Newell's comenzó cuando sus autoridades no cumplieron con lo pactado y firmado. Y cuando en un contrato bilateral una de las partes no respeta lo pautado, automáticamente la razón queda del otro lado.

Y si el incumplimiento es reincidente, todos los atenuantes se diluyen por más recurso retórico que se utilice. Más cuando se trata de sueldos y aportes.

Bermúdez le anticipó la salida a Osella la semana pasada en una conferencia de prensa. Una decisión que el técnico ya había adoptado pero que pensaba ejecutar cuando el torneo concluyera. No obstante la decisión dirigencial no resolvió el conflicto. Ni mucho menos. Es más, asoman muchos más.

Es por eso que de los números rojinegros, el único bueno está representado por esos 48 puntos, ya que el resto son todos negativos. Y si no los resuelve terminarán devorando la rentabilidad de los 48.


La pesada herencia para el sucesor

El próximo entrenador deberá decidir qué hará con aquellos jugadores que incorporó Diego Osella, ya que a excepción de Néstor Moiraghi, el resto no justificó su contratación. El sucesor también tendrá la necesidad de desarrollar una tarea que ponga en valor a los juveniles que provengan de las inferiores, ya que en este ciclo no fueron considerados.

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