Clásico rosarino
Domingo 14 de Mayo de 2017

Newell's y Central se ven las caras en el Coloso para protagonizar el clásico más lindo del mundo

Llegó el día del gran clásico. Se terminó la espera. Va a jugarse el partido más pasional del mundo. No vengan a querer compararlo con ningún otro. Va a las 15. Televisa Canal 3

Llegó el día del gran clásico. Se terminó la espera. Va a jugarse el partido más pasional del mundo. No vengan a querer compararlo con ningún otro. Ni con el porteño Boca-River, el brasileño Flamengo-Corintians, el italiano Inter-Milan, el español Real Madrid-Barcelona o el turco Fenerbahce-Galatasaray, por sólo mencionar algunos. El derby rosarino es único e incomparable sencillamente porque en esta ciudad el fútbol no es un deporte, es una religión multitudinaria que deja poco margen para los ateos, porque ser leproso o canalla es una cuestión de piel que arranca desde la cuna. Esta efervescencia se reeditará hoy en el Coloso, con un nuevo enfrentamiento entre Newell's y Central, que comenzará a las 15, con arbitraje de Federico Beligoy y con una ciudad que estará en estado de ebullición, pendiente de lo que ocurra en el verde césped. Claro que la pasión no debería correrse ni un centímetro hacia la violencia ni dentro ni fuera de la cancha, porque en ese caso la pelota ya dejaría de tener relevancia. Que la ciudad disfrute de la fiesta más linda del mundo.

Newell's-Central; Central-Newell's, no importa el orden en que se los mencione ni quién sea el local. Este es un encuentro que lo juegan los 22 protagonistas que saltarán de titulares, los que ingresen desde el banco y los cuerpos técnicos, más toda la ciudad que estará partida en dos pasiones. Esta vez el calendario llevó el derby al Coloso, que estará repleto de hinchas rojinegros, que buscarán ver con sus propios ojos y disfrutar "in situ" una reedición de lo que fue la última alegría que tuvieron el año pasado en el Gigante, donde Maxi Rodríguez sacó un conejo de la galera para la agónica victoria del equipo de Osella, DT que en el otro clásico que dirigió empató 0-0.

De Newell's (45 puntos) hay que agregar que marcha como tercero (San Lorenzo llegó a 46 unidades tras la victoria de ayer ante Huracán) y hoy buscará limar la distancia con el líder Boca (49), que esta tarde también la tendrá chiva ante River en la Bombonera. Además en la fecha siguiente el rojinegro irá a territorio xeneize. Por eso la Lepra, además del clásico, hoy se juega muchísimo en su ilusión de pelear por el título hasta las últimas consecuencias.

Mientras que, en la vereda de enfrente, Central irá por la revancha del último traspié ante el archirrival. Ahora guiado por Paolo Montero, que tendrá su bautismo en la gran fiesta. El DT uruguayo está construyendo una gran campaña desde que tomó las riendas auriazules este año. Su equipo, de menor a mayor, va encontrando un perfil de juego ofensivo, a partir de la tenencia sostenida de la pelota. Hoy, sin dudas, Paolo dirigirá el cotejo más importante desde que llegó a Arroyito, tendrá una prueba de fuego y una victoria le puede dar un espaldarazo impresionante de cara al futuro.

Hay que decir que el objetivo canalla es consolidar su posición en puestos de Copa Sudamericana y a la vez soñar con abrochar una racha de triunfos en fila para ver si puede filtrarse en la Libertadores.

En referencia a lo estrictamente futbolístico hay que decir que lo más valorable de Osella y Montero es que pondrán a sus mejores intérpretes en cuanto a jerarquía y técnica individual. Ninguno se guarda a un peso pesado en el banco en pos de especular apelando a reemplazarlo por un futbolista "rústico". Por ello estarán los leprosos Maxi, Formica, Quignon y Nacho. Y los canallas tendrán a Teo, Ruben, Colman y Carrizo. Hay que sumar a Washington Camacho que es el goleador auriazul en el certamen con siete gritos.

Ambos entrenadores ponen toda la carne al asador en cuanto al peso específico de sus jugadores y eso es loable en un fútbol en el que la especulación, y más en un clásico, suele atemorizar desde el mismísimo pizarrón.

Las cartas están sobre la mesa, con un Newell's que irá a buscar empujado por la localía y la posición en la tabla y un Central que para nada se meterá atrás y plantará la bandera de la presión en campo ajeno.

Será un partido que se jugará con el corazón en la mano y allí marcará la diferencia el equipo que se tome un segundo para pensar y meter la estocada ganadora. Ambos planteles tienen argumentos válidos para lastimar al rival y hacer estragos en el área de enfrente.

Y esta vez, quizás más que en otras oportunidades, el empate en la previa tiene sabor a poco para ambos. Porque Newell's necesita ganar ante su gente debido a que su última alegría clásica en el Coloso se remonta al 2 de noviembre de 2008, cuando con gol de Rolando Schiavi venció 1 a 0 al canalla. Ni qué hablar de que un triunfo leproso multiplicará sus chances de pelear arriba.

Mientras que los auriazules buscarán cantar victoria en suelo ajeno para apuntalar el "proyecto Montero", sacarse la espina del último derby en Arroyito y además afianzarse en puestos de copas internacionales.

Fue una previa en la que los protagonistas lanzaron mensajes de paz y tolerancia. Por eso sería bueno que además de que el derby rosarino hoy sea un partidazo también gane por goleada la convivencia. El clásico más visceral del mundo se lo merece.

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