Clásico rosarino
Domingo 14 de Mayo de 2017

Newell's y Central cuentan con material para apostar todo a ganador

Con el comportamiento que más les guste, Newell's y Central cuentan con material para apostar todo a ganador

Hay tantas conjeturas posibles en la previa de un clásico como mentes dispuestas a realizarlas. Suele ocurrir en todos los partidos, pero tratándose de uno de las características del de esta tarde en el Coloso ese colectivo imaginario se potencia. Newell's tiene la obligación de exponer la chapa de candidato y de jugar en función del rol que hoy está cumpliendo en el torneo. Central no puede dejarse estar porque de los puntos que coseche de aquí hasta el final de la competencia dependerá su suerte en lo que a clasificación a una copa internacional se refiere. Y con sus defectos y virtudes, a ambos no les queda otra que salir en la búsqueda de ese resultado que oficie de espaldarazo.

   Desde lo futbolístico, los dos están en condiciones de moldear esas pretensiones y trasladarlas al juego. Hay material para el desequilibrio. También distintas formas para cristalizarlos. En un partido "de manual", Newell's podría apelar a una estrategia con la cautela como aliada. Central con un comportamiento más osado y vertical, con el que también podría exponerse a los riesgos lógicos.

   La semana de dudas, pruebas y toma de decisiones por parte de Diego Osella y Paolo Montero formaron parte de ese juego de especulaciones típicas de estos casos, pero que no llegaron a mover el amperímetro emocional. De todas formas el DT rojinegro debe tener anotado con resaltador que Víctor Salazar no es lo mismo que Hernán Menosse. De igual forma, para el técnico charrúa, quien puede considerar que Escobar no es lo mismo que José San Román.

   Como suele ocurrir, el clásico se definirá (en caso de que haya un ganador) por esos jugadores a los que se los considera "distintos". Y hay unos cuantos ejemplares por bando. Si Newell's sumó tantos puntos fue gracias a las apariciones de Maxi Rodríguez, Scocco y Formica. Teo Gutiérrez, Camacho, Ruben y Carrizo fueron los guías futbolísticos de este Central de Montero que tuvo un gran inicio de año.

   A todos ellos habrá una forma para contenerlos, alimentarlos y potenciarlos. Habrá un libreto leproso que Osella comenzó a escribir tras la dura derrota contra Independiente y que querrá que sus jugadores cumplan al pie de la letra. Quizá contemple movimientos más medidos y esquemáticos. De hecho en muchos de los partidos supo sacar rédito otorgándole la responsabilidad (tal vez por verse superado) al rival. Es que este Newell's sabe que en los pies de la Fiera Rodríguez, de Scocco o de Formica puede destrabar cualquier cerrojo. El resto acompaña, sin que ello signifique que haya menores responsabilidades.

   De proponer un juego de ida vuelta, todo va camino a ser un partido con emociones. Es que del lado de Central hay una postura que hasta aquí nunca encontró caminos alternativos. También son una incógnita las letras que haya plasmado Montero en su libreto, el que tipeó tras la derrota frente a San Lorenzo. Salvo una brusca variación de los ideales, a su equipo no hay nada que le impida aspirar a ir por todo. El material humano también estará a pleno, con los cuatro jugadores hoy más desequilibrantes (Teo, Camacho, Ruben y Carrizo), a los que podrá juntar nuevamente después de dos partidos.

   Después, un gol de arranque del partido puede romper cualquier molde, táctica o incluso estrategia. Hasta un empate promediando el segundo tiempo bien podría adormecer las ambiciones. En el enorme abanico de posibilidades, tanto Newell's como Central cargan con sus obligaciones a cuestas. A partir de la osadía, la inteligencia, pero sobre todo de la capacidad de cada uno se escribirá la historia de un nuevo clásico.

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