Ovación
Domingo 09 de Abril de 2017

Newell's ganó en Sarandí con un gol curioso, quedó a 2 de Boca y agrandó su ilusión

A qué hincha leproso le importa de quién fue el gol. Si de Maxi o de Nacho, total valió tres puntos. Se hablará de si la pelota impulsada de puntín por la Fiera Rodríguez entró o no.

A qué hincha leproso le importa de quién fue el gol. Si de Maxi o de Nacho, total valió tres puntos. Se hablará de si la pelota impulsada de puntín por la Fiera Rodríguez entró o no. Pero por las dudas Scocco estaba atento para sacudir la red. ¿De quién fue el gol?, insisten algunos. ¡No importa! es la respuesta hecha un grito. El de la victoria, apretadísima contra el último, pero tan valiosa como si fuera ante un encumbrado. De visitante, que es la materia prima para ser algo más que un equipo de punta, que es lo que les estaba faltando a los rojinegros, que es lo que va a darles el plus de ánimo para atreverse a soñar. Cómo no hacerlo, si Newell's es el único escolta de Boca. Se puso a dos puntos y el líder juega hoy en cancha de Vélez, con algo de presión por esto. Ni hablar si pierde. La Lepra se mantuvo un punto arriba de los terceros, los también ganadores San Lorenzo y Estudiantes. Sí, el Pincha al que recibirá la próxima fecha, en otra prueba de carácter para los de Osella. Una más y van... ya 19. Y la pelea. Por algo es. Nada de casualidad.

   Ganar es todo. Hasta sin merecerlo. Al menos hoy. Un resultado que tiene el valor de ser conseguido afuera de Rosario. Y cuando el rendimiento no es el buscado es bienvenido como un guiño hacia lo que vendrá. Es la fortuna que se considera y se acepta como compañía hacia un buen destino. El que busca este Newell's.

   Esta vez gracias a Maxi. O a Nacho. No importa quién. Siempre son ellos. Uno u otro son los que aportan los goles de triunfos vitales. Como si fueran el ancho de espadas o el de basto. Cuando en el reparto de las cartas viene una mano complicada y el rival juega sus cartas y choca con esas que marcan la diferencia. O que sirven como para definir un partido tirando la falta con 33 de mano. Es que ellos le suman el plus de sus camisetas: 32 y 11. ¿Da 43? Es cierto, es lo que necesitan aunque en el juego sean -10. Porque ciertamente más allá de esa jugada, hicieron poquito. Ninguno de los dos se destacó en Sarandí en el juego. Pero la jerarquía es la dueña de la diferencia. Y ellos la tienen como plus y la vienen marcando.

   ¿Solos? No. Con un equipo atrás que la pelea. Que sin jugar bien consigue lo que se propone. Porque Arsenal jugó con la pelota y los espacios que debían ser leprosos. Pero no pudo vencer la resistencia de Pocrnjic y un equipo que se arremangó para defender ese gol de vaya a saber quién a los 39' de juego.

   Si hasta la Fiera reconoció que en el segundo tiempo jugó de "doble 5 con Nacho, y Mauro de doble 4 con San Román". Ahí se vio el compromiso.

   Claro, a no equivocarse. No todos los partidos son ante un Arsenal con pólvora mojada. No va a ser normal ganar así.

   Igual, a qué leproso hoy le importa. Si se ve ahí bien arriba en la tabla. En el segundo puesto, dándole pelea al obligado Boca. Asustando a varios. Con 19 partidos en el lomo y en esa posición de escolta que a veces parece demasiado, como se vio en Sarandí, pero la tiene en su poder y ya dio muestras que puede, quiere, sabe y tiene con qué defenderla. Aunque sea con un gol de vaya a saber quién.

Igual terminó en la red

Un gol que no fue. ¿O sí? De los que hay que darle la derecha al juez de línea. Esos que dejan dudas hasta viéndolo por televisión. El asistente Iván Allende salió corriendo convencido hacia el medio de la cancha tras el segundo pique de la pelota y luego de que el arquero Santillo pareciera sacarla de adentro, antes de que Nacho Scocco entrara como una tromba para mandarla a guardar. Claro, porque todos se habían quedado desconcertados por ese puntazo de Maxi Rodríguez que dio en el travesaño y ¿picó adentro?

   Una jugada que le dio a Newell's los tres puntos. Vaya que valió. Una acción que comenzó con un mal tiro libre preparado justamente por la Fiera, que se hizo de la pelota en un rebote cercano, le dio al arco como pudo y la pelota pegó en un rival para elevarse e impactar en el travesaño. El balón picó con tanta fuerza que volvió a dar en el horizontal para bajar pegada al cuerpo del arquero que pareció meter el manotazo desde adentro del arco. El asistente corrió marcando el gol, que convalidó el árbitro Mariano González. Por las dudas, el goleador Ignacio Scocco estaba atento y sacudió la red. Ya el gol estaba cobrado y el árbitro se lo dio a Maxi Rodríguez.



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