Ovación
Miércoles 17 de Mayo de 2017

Newell's debe gestionarse

Faltan un mes y dos días para que se cumpla un año del triunfo electoral de Rojinegro Querido en Newell's.

Faltan un mes y dos días para que se cumpla un año del triunfo electoral de Rojinegro Querido en Newell's. Parece una eternidad. Por el rápido desgaste que generó una violencia no esclarecida. La que gestó la inmediata sangría de una comisión que aún no supo o no pudo construir autoridad de gestión. Ni edificación de poder. Porque a los serios problemas encontrados les agregaron otros que fueron disgregando ese futuro promisorio. En el que las responsabilidades anteriores y actuales terminaron difusas, tanto que hoy generaron un presente en el que todo es posible. Hasta lo inédito.

Son muchos los clubes que conocen las consecuencias cuando la vida institucional se atomiza.

Es más, el pueblo rojinegro sabe a la perfección de los padecimientos por la pérdida de la vida democrática. No es necesario que se lo expliquen. Y es justamente por ello que es urgente una política que corrija esta actualidad "laissez faire, laissez passer" (dejar hacer, dejar pasar).

Llama la atención que un club judicializado haya estado en cesación de pago cuando existe un control externo para que esto no suceda, más aún por un endeudamiento indebido, de antes y también de ahora. Y es aquí donde reside el principal inconveniente, sumado a la falta de reestructuración que este gobierno no ejecuta.

Un simple repaso por la sucesión de los últimos hechos bochornosos actúa como argumento sólido de un contexto que debe cambiar a la brevedad y que depende de estos directivos, elegidos legítimamente en comicios en los que sufragaron alrededor de diez mil socios entre un saludable abanico de opciones, fortaleciendo el sistema democrático que es el más óptimo por su nivel de representatividad.

Es cierto que la falta de experiencia se resuelve andando y también pidiendo ayuda, pero la aplicación del sentido común es indispensable para cualquier acto, porque tras los problemas por atraso salarial con el plantel y empleados fueron por más y sumaron otro por despidos, con endebles fundamentaciones. Añadiendo mayor conflictividad en un momento de bonanza deportiva.

La falta de respuestas también gestó un clima de confrontación entre dirigentes y jugadores, si hasta la oficina presidencial en Bella Vista, cuestionada por propios y extraños, evidencia una equivocada decisión

Y en la última semana ese vacío de poder permitió espacios de autogestión para sectores radicalizados que hicieron de las tribunas en el banderazo una demostración de mensajes indebidos, que fueron a contramano de la saludable actitud que tuvieron los propios futbolistas rojinegros que prestaron su valorable colaboración en todos los actos de concientización por la paz.

Como así el libre albedrío que tuvieron aquellos que desactivaron la manga para que egrese el equipo rival y que empleados se encargan de aclarar bajo reserva de identidad que esa función está a cargo de "otra gente".

O como ocurría ayer cuando un alto directivo de Newell's mostraba más preocupación por saber quién había filtrado el video de la arenga de un jugador de la división reserva que por el contenido de esa proclama desafortunada y beligerante.

Es lógico que ahora los directivos pugnen por evitar una dura sanción por lo ocurrido el domingo, pero sería también más conveniente que gestionen para que esos episodios no se repitan.

Claro que para ello debe haber una gestión integrada, coordinada, priorizando las urgencias pero trabajando en las necesidades de gobierno, para así proyectar un futuro que diste bastante de este presente precarizado desde lo institucional, por errores que los antecedieron, pero también por los cometidos en la actualidad.

Y si visualizan que no podrán solos, porque la gestión fue diezmada por las ausencias forzadas y espontáneas, deberán mostrar grandeza en pedir colaboración de otros sectores de la política rojinegra, porque un club debería estar por encima de las mezquindades sectoriales que derivan en finales tristemente conocidos.

La pelota puede entrar o no en el arco rival, los triunfos y las derrotas alternan variando el estado de ánimo colectivo, los rendimientos futbolísticos son cambiantes, pero ningún éxito o fracaso deportivo resolverá los problemas estructurales de una institución. Es por ello que esta comisión tiene la responsabilidad de gobernar. Sin esperar que un triunfo maquille o una caída agrave el presente y condicione el futuro.

Un inconveniente que no fue resuelto

Loana Viera, periodista de Infobae, hizo una crónica en la que narró las dificultades que padeció por tener que compartir ubicación con pasionales plateístas. El gobierno de Santa Fe otorgó subsidios hace tres años a los clubes para que mejoraran el sector de prensa para optimizar la seguridad. En Newell's usaron el dinero para apuntalar la platea techada.

Comentarios