Newell's
Lunes 20 de Marzo de 2017

Nacho Scocco, el goleador leproso que sabe reinventarse una y otra vez

Bicampeón con Newell's, el año pasado fue cuestionado y hoy volvió a ser un romperredes

Los goleadores no tienen fecha de vencimiento. Sus carreras están escritas por la combinación de momentos dulces y tragos amargos, pero al final siempre sacan a relucir su romance con la red. Ignacio Scocco ya se metió en la galería de los grandes artilleros contemporáneos del fútbol argentino y cada vez está más cerca de convertirse en el máximo goleador de la historia de Newell's. Con la tripleta impresionante que facturó el sábado en la victoria ante Vélez acumula 73 gritos con la camiseta leprosa y quedó a 30 goles de la "pole position" que ocupa el legendario Víctor Rogelio Ramos (103), quien ayer habló con Ovación, al igual que otro romperredes como Alfredo Obberti (89 gritos), quien lo antecede en el registro. Nacho es un ícono del club del Parque.

Bicampeón, artillero serial, líder dentro y fuera de la cancha y un exponente ineludible a la hora de ponerle nombre y apellido al sentido de pertenencia. Un futbolista extraordinario, vigente y sin dudas uno de los dueños de los goles rojinegros en la última década, junto a Maxi que tiene 71 gritos.

No es un nueve corpulento ni de esos que empujan la pelota abajo del arco. Es autor de goles espectaculares, que los hinchas siempre quieren volver a ver en los resúmenes de televisión. Sus últimas tres perlas reflejan que conoce todos los secretos de las redes. Porque en el primero ante Vélez picó al vació y gambeteó al arquero Assman con maestría, antes de mandarla al fondo del arco. En el segundo controló la pelota entrando al área y cruzó el remate con precisión. Y en el tercero se puso de frente al arco y desde 30 metros sacó un misil esquinado que explotó en el arco del Palomar. Nacho juega con el manual del goleador abajo del brazo.

Y lo más importante es que sus goles siempre le sirvieron a Newell's para coronar grandes objetivos. Porque Nacho fue protagonista de las últimas dos vueltas olímpicas que dio la Lepra. Estuvo en el campeonato de 2004 con el Tolo Gallego y brilló en el título de 2013 con el Tata Martino.

Pero también vivió momentos complicados y difíciles en su estadía en el Parque. Como ocurrió hace relativamente poco. Cuando en mayo del año pasado en pleno partido un grupo de hinchas le recriminó más actitud a él y a sus compañeros. Y allí el goleador no anduvo con vueltas y expresó: "Uno se aguanta muchas cosas, pero que te digan ladrón no lo voy a aceptar, terminé resignando mucho para venir acá".

La realidad es que Nacho regresó dos veces al club del Parque, desestimando ofertas mucho más jugosas desde lo económico, como por ejemplo la de River. Y además varias veces debió lidiar con lesiones que le impidieron estar en plenitud física.

Más allá de todo priorizó jugar en el club que ama y no declamó el sentido de pertenencia de la boca para afuera. Hoy disfruta de un presente dulce siendo uno de los goleadores del torneo con 10 diez tantos (igual que Sebastián Driussi de River) y es uno de los abanderados de la gran campaña rojinegra, en la que el equipo de Diego Osella es escolta del líder Boca.

Nacho está recargado y el pueblo leproso vuelve a disfrutar de su mejor repertorio.

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