Central
Martes 31 de Enero de 2017

Montoya vale lo que pagaron

No tiene ningún sentido correr el telón de la polémica para escrutar opiniones sobre si Walter Montoya vale más o menos que los 4,9 millones de euros, cifra por la que aterrizó en Sevilla.

No tiene ningún sentido correr el telón de la polémica para escrutar opiniones sobre si Walter Montoya vale más o menos que los 4,9 millones de euros, cifra por la que aterrizó en Sevilla. Porque todos los jugadores de fútbol valen lo que los pagan. Se venden en el valor que el comprador desembolsa. Ni un dólar más ni un euro menos. Aquel que diga lo contrario, realmente no entiende nada de lo que se está hablando. Incluso, siendo más descarnados a la hora de trazar un paralelismo, vender a un futbolista es como vender a un inmueble. Por eso es inconducente abrir un plebiscito ahora sobre si la dirigencia canalla hizo bien o mal en desprenderse del volante derecho. De lo que sí existe plena seguridad para el elogio es que la directiva se desprendió de Montoya cuando tenía que hacerlo. Hubiera sido un grave error dejarlo seis meses más en el club. El jugador se hubiera quedado sin chistar por lealtad a los colores de Central, pero la cabeza seguramente hubiera estado más ocupada en lo que pasaba en Sevilla que en el presente que se recortaba en el Gigante de Arroyito. Con esto no se quiere caerle con peso de plomo al pibe. Nada que ver. A cualquiera le hubiera pasado lo mismo. No en vano existe el famoso dicho que "un jugador vendido es un jugador ido".

Cualquier hincha de Central que no comulgue con esta creencia tiene que pegarle un vistazo a la metamorfosis que sufrió el rendimiento de Víctor Salazar luego de la frustrada transferencia a River a mediados del año pasado. El lateral también había manifestado que quería cambiar de aire y eso quedó demostrado cada vez que jugaba. Nunca fue el mismo después de la oferta. No recuperó su nivel y Central se perdió de hacer un negoción cuando River estaba dispuesto a ejecutar la cláusula de rescisión.

Volviendo al tema Montoya, el pleno que se jugó la dirigencia de Central terminó calzando como un guante en el negocio que cerró. Para que ocurriera esto tampoco debe olvidarse de la mano consejera de Daniel Luzzi que se posó sobre el hombro del chaqueño. Cualquier otro representante le hubiera comido el coco a su representado para que aceptara los cinco millones de euros que ofreció River. No sólo eso, hubiese agotado todas las instancias para mover la férrea posición que había adoptado la dirigencia de Central de no saber nada con vendérselo a River.

Desde lo deportivo, River hubiera sido un destino muy redituable porque si hay un técnico que lo habría hecho crecer futbolísticamente a Montoya es Marcelo Gallardo. El otro es el casildense Jorge Sampaoli, justamente el DT que movió cielo y tierra con la dirigencia andaluza para que Montoya pudiera quedarse ahora a formar el plantel y no recién en junio. De la mano del Zurdo, no hay dudas de que Montoya será más jugador que el que llegó ayer a Sevilla.

Comentarios