Entrevista | Paolo Montero
Martes 07 de Febrero de 2017

Montero: "Sé que cargo con la mochila de lo que hizo Coudet"

El técnico de Central, a solas con Ovación. Dijo que es consciente de que la gente no le tendrá paciencia si no lo acompañan los buenos resultados. También habló del ciclo del Chacho: "No me molesta que me comparen todo el tiempo. Voy a ponerle mi sello al equipo, pero no tengo las espaldas de él", dijo.

¿Ya te acostumbraste al mundo Central?

De a poco uno se va a adaptando a lo que significa estar en Central. En lo que todavía no caigo es en el fanatismo con el que se vive el fútbol en Rosario. En mi etapa de jugador estuve en dos ciudades del norte de Italia, como Bérgamo y Turín, y la gente es parecida a los uruguayos. Por eso te digo que lo que viví en Rosario en el poco tiempo en el que estoy no me pasó nunca. Hasta en el predio de Arroyo Seco siento esa presión de ser el técnico de Central. El otro día fuimos a comer con mi familia a un restorán y el mozo me demostró el fanatismo por Central.

¿Te molesta esa locura con la que se vive el fútbol en Rosario?

No me molesta. Pero todo esto es nuevo para mí. Ni me quiero imaginar lo que será la semana previa al clásico contra Newell's. El fanatismo del hincha de Central sólo es comparable con el sur de Italia, con lo que pasa en Nápoles. Ahí vas a un restorán y no te dejan pagar.

Y eso que todavía no debutaste oficialmente como técnico de Central.

Sí, pero igual ya lo percibí en el amistoso ante la Católica. Fue un partido en el que no había nada en juego y 15 mil personas igual empezaron a meter presión.

¿Qué te sorprendió de Central?

Algo me imaginaba, pero lo de la pasión del hincha es peor de lo que me dijeron. El cariño de la gente para con el equipo y la camiseta es impresionante. Ya algo me habían adelantado Ricardo Canals y el Polillita Da Silva, con quienes tengo una amistad de años, y me anticiparon con lo que me iba a encontrar. Por algo todos los jugadores quieren volver a Central. Esto no pasa en otros equipos del mundo.

¿Tenés claro que si no arrancás bien la gente no tendrá mucha paciencia?

Tengo clarísimo que llego a un equipo con una vara muy alta. Y eso es mérito de lo que fue el paso de Coudet por Central. También digo que el fútbol es el fiel reflejo de la sociedad en la que vivimos y acá no hay paciencia para nadie. Sé que el hincha de Central no me tendrá mucha paciencia. Ojalá me equivoque. Pero si no me tiene paciencia a mí, no importa. Lo que deseo es que la gente se la tenga a los jugadores. Eso sí, yo vine a triunfar.

Lo que pasa es que aún están abiertas las heridas que dejaron las dos finales perdidas.

Por eso te digo. Contra Católica noté que cuando ciertos jugadores salían del túnel la gente estaba agresiva con ellos. Quedé sorprendido con esa situación. No conocí a ningún jugador en el mundo que quiera hacer las cosas mal. Entiendo que haya hinchas que no tengan afinidad con algunos jugadores. Contra eso no se puede ir.

¿Cómo hacés para mentalizar a un equipo que se acostumbró a pelear títulos con Coudet y que en estos seis meses no peleará por nada?

Ahí está la capacidad del cuerpo técnico para que el grupo recupere el hambre de gloria, si es que la perdió. Pero estos jugadores ya están preparados para un nuevo desafío. Por eso les digo a los muchachos que el objetivo primordial es el partido contra Godoy Cruz. No tenemos que mirar más allá de eso. Nosotros somos nuevos y no podemos plantearnos grandes metas. Hay que ir paso a paso. Esto lo aprendí en Japón cuando fui invitado luego del tsunami que ellos sufrieron. Después de ese desastre, la gente empezó a limpiar la ciudad de a poco y así empezó con la reconstrucción. Creo fervientemente en eso.

Pero vos no te encontraste con un equipo en ruinas. No tenés que reconstruirlo.

No, es cierto. Pero las heridas de las finales perdidas aún están abiertas. Y está bien que sea así. Porque eso significa que dolió. Pero la primera misión que tengo es sacar al equipo de la posición 22. Con el plantel que tenemos no podemos estar en esa ubicación.

¿Vos debés adaptarse a Central o Central a vos?

Yo a Central. Argentina no es mi país. Fui a Italia y a los spaguettis no los corté. Por más que seamos parecidos, soy uruguayo. Sí, las normas de convivencia dentro del plantel las impongo yo, pero no dejo de ser un extranjero con costumbres similares.

Entonces, con todo el respeto del mundo, te das cuenta de que sos un cuerpo extraño en la vida de Central.

Claro que me doy cuenta. No soy el Kily González, el Chacho Coudet o el Chelito Delgado, quienes están identificados con el club. O lo que puede ser cuando deje de jugar Marco Ruben. Vine sabiendo que no que tengo esa misma espalda.

¿Tu equipo jugará parecido al de Coudet o ya de entrada se verá tu sello?

Va a tener mi sello, pero la idea es mantener todo lo bueno que se hizo en el ciclo de Coudet. Es más, tenemos muchos pensamientos similares con el Chacho. Me gusta que los defensores sepan defender en la mitad de la cancha y también sean elásticos a la hora de las situaciones que se presentan en un partido. En qué momento deben defender con la pelota y cuando no. Hay veces que el defensor debe resolver todo con un movimiento y no necesita estar en contacto con la pelota. Todo esto lo aprendí de César Luis Menotti. Cuando hablo con los jugadores trato de transmitirles todo lo que aprendí cuando fui dirigido por el Flaco a los 18 años en Peñarol. Fijate que Guardiola, uno de los mejores entrenadores del mundo, cuando vino a la Argentina lo primero que hizo fue conversar con Menotti y La Volpe, otro fenómeno. También hablé con La Volpe, quien me dijo que todo lo que hoy se ve de Guardiola ya se lo había visto hacer a Menotti en el Huracán del 73. En el fútbol no hay misterios. Lo más importante, por encima de situaciones técnicas y tácticas, es la química que lográs con los jugadores. En ese ida y vuelta, el futbolista tiene que creer en lo que decís. Que vea que sos honesto con él y que no le mentís. Si ve lo contrario, vas muerto. Obviamente esto debe estar acompañado por los hechos.

Si no hay misterios, ¿por qué cerrás las puertas de los partidos amistosos y los entrenamientos?

Eso es por ahora hasta que nos conozcamos. Con el tiempo la prensa podrá ver dos entrenamientos por semana. Reconozco que soy de esas personas a las que les gusta ganarse la confianza. Estoy en una etapa de conocimiento con la prensa de acá, sé cómo se movieron en otros procesos, pero quiero experimentarlo yo mismo. Además vengo quemado con leche en el tema de la confianza cuando yo era jugador de la selección uruguaya.

No cayó bien que contra Unión dejes ver sólo 30 minutos. Es complicado para un periodista analizar, por más que sea un amistoso, si no observa los 90.

Puede ser que sea un tema a corregir. Con el paso de los meses vamos a establecer mejor las pautas de convivencia. Nunca me pelee con un periodista. Lo que sí no tolero es que se hable de la vida privada. Aquel periodista que lo haga no entra más a un entrenamiento. Ese periodista no entra. El resto sí, por más que sean del mismo medio.

¿Notaste en estos meses que el jugador de Central te cree?

Yo le hablé para que me crea y trato de predicar con los hechos. Tengo en el plantel gente muy inteligente, que jugó en Europa y que si se quedó en Central fue para cerrar las heridas que abrieron las finales perdidas ante Boca y River.

¿Es difícil no imaginar que un equipo dirigido por vos, quien jugó tanto tiempo en Juventus, no le incorpore a la defensa la rigidez táctica de la escuela italiana?

Cómo no le voy a incorporar rigidez táctica a mi defensa si yo mamé eso durante los años en lo que jugué en Juventus. No voy a meter el equipo atrás, pero tampoco se me va a caer un anillo a la hora de asegurar el cero en mi arco. En el fútbol argentino hay tantos equipos competitivos que muchas veces el rival te va arrinconando contra tu arco y vos no querés que te pase eso.

¿No sos de los técnicos que mueren con las botas puestas?

No, a mí me gusta que mis equipos acompañen a la suerte. Y para lograr eso tu equipo tiene que estar el mayor tiempo posible en el campo contrario.

Con Gissi, Menosse y Burgos, quienes hoy están muy discutidos por el hincha de Central, ¿podés jugar con zagueros en la mitad de la cancha?

Hay que prepararlos y convencerlos de que lo pueden hacer. Cuando llegué lo primero que me criticaron fueron los zagueros. Pero jugué dos amistosos, sé que tampoco son una medida, y el equipo no recibió goles. De la misma manera en que lo criticaron también se merecen el elogio. Cuando tenés jugadores inteligentes y te parás en la mitad de la cancha y te equivocás, te da tiempo a recuperarte. Además tenés a un arquero como el Ruso Rodríguez que sabe jugar de líbero. Pero si te equivocás en tu área, lo más probable es que te hagan el gol. Lo mismo les pasa a los otros equipos. Si ellos se equivocan en el área y están Teo o Marco, la van a buscar adentro.

¿Vas a jugar con Musto de volante tapón?

Ahora estamos jugando con doble cinco, pero Colman, Mauricio Martínez y Musto pueden compartir la mitad de la cancha porque tienen diferentes características. No me voy a aferrar a un sistema. En Colón jugué con una línea de tres contra Defensa y Justicia y el equipo rindió.

¿Javier Pinola (se recupera de una larga inactividad por lesión) será el patrón de esa línea defensiva que querés que juegue adelantada?

Vamos a ver cómo vuelve Javier. La gente se equivoca si cree que para jugar con la defensa en la mitad de la cancha hay que ser rápido. Hay que tener intuición y lectura del juego. Walter Samuel, uno de los mejores que vi, no era tan rápido. Resolvía con la visión de juego que tenía.

¿El hincha de Central confía en que como fuiste uno de los mejores zagueros uruguayos de la historia vas a arreglar el problema defensivo?

Ojalá que lo pueda arreglar. Acá lo importante es saber escuchar a los jugadores. En los partidos amistosos les pregunté qué sintieron con esta forma de jugar. De repente yo estoy viendo algo que el jugador adentro de la cancha no lo siente y tengo que escucharlo. El buen entrenador es el que sabe escuchar, cambiar y no pierde la autoridad.

¿Estás preparado para que te comparen todo el tiempo con Coudet?

Sí, y además sé que pasará eso. Estoy preparado porque fui hijo de... Siempre conviví con eso de que jugué al fútbol porque era el hijo de Montero Castillo. Sabés las veces que me dijeron que me habían fichado en Peñarol porque mi viejo era ídolo de Nacional. Por suerte, después en Italia y en la selección pude hacerme un nombre propio. Sé que cargo con la mochila de lo que hizo Coudet. No me molesta que me comparen todo el tiempo con él. Es natural que ocurra eso. Por ejemplo, con el tema de los zagueros, apenas llegué me di cuenta de que la gente les echaba la culpa a los defensores de la derrota contra River. Me decían: "Si contra River hubiera estado Javier (por Pinola)".

¿El reemplazante de Montoya debe ser un ocho clásico?

No necesariamente. Puede ser también un volante mixto que interprete cuándo debe ir por afuera y cuándo por adentro. No hay muchos y los que hay, no te lo sueltan.El refuerzo en esa posición lo quiero para estar semana. Igual, sé que las negociaciones se pueden estirar y lo fundamental es que venga.

¿A Teo Gutiérrez lo contemplás como acompañante de Ruben o puede jugar de mediapunta?

En las dos posiciones. A Teo no necesitás ni decirle que juegue de primera o segunda punta. Es un jugador muy inteligente. Por eso remarco mucho en los entrenamientos la marca en ataque.

Contra Belgrano pusiste a Mauricio Martínez como zaguero, ¿si mañana arrancara el torneo lo ponés ahí?

Sí, Mauricio nació como zaguero en Unión. Además, Menosse no puede jugar porque está expulsado.

Si Menosse estaba expulsado, ¿por qué lo pusiste como titular en cuatro de los cinco amistosos que hiciste?

Quería probarlo y verlo con mis propios ojos. Sabía que el torneo no iba a arrancar y a Menosse lo tengo considerado. Con Burgos no sé qué pasará, si se queda o se va. Con Gissi prefiero llevarlo despacio porque la gente todavía está muy impaciente con él.

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