Ovación
Miércoles 27 de Septiembre de 2017

Marco, un guerrero al pie de la cordillera

El rival cambia sólo el arquero

Es el máximo símbolo del plantel canalla. El gran referente de los últimos años de Central por su compromiso con la causa auriazul. Porque desde que volvió a Arroyito en 2015 aportó a la cruzada de devolver al club a los primeros planos del protagonismo y lo consiguió, integrando equipos que dieron pelea en el ámbito doméstico e internacional. Por todos estos motivos en Mendoza no podía faltar, más allá de la molesta distensión que sufre en la zona intercostal. Sabe mejor que nadie todo lo que se juega su Central desde lo futbolístico en el atrapante choque ante Boca por los octavos de final de la Copa Argentina y que además el propio DT Paolo Montero ató su futuro al resultado de esta noche. Por eso el Comandante Marco, averiado y todo, no podía bajo ningún aspecto perderse esta batalla. Será el abanderado de los guerreros al pie de la cordillera de los Andes. Anoche el nueve bravo arribó a la provincia cuyana con el optimismo de saber que se puede dar el gran golpe.
Ruben sufrió una distensión en la parrilla intercostal izquierda en el partido de la Superliga ante Temperley, que incluso le impidió completar el encuentro con el gasolero y debió salir en el complemento. Luego fue preservado en el cotejo del último domingo frente a Banfield en el Gigante (0-4) y hoy volverá al ruedo. En los últimos días realizó trabajos físicos para evitar algún golpe que retarde la evolución. Este choque ante Boca por Copa Argentina es una final y amerita hacer el máximo esfuerzo para no mirarlo desde afuera. Marco está convencido de que su equipo lo necesita, aunque no esté en plenitud física. Claro que el extraordinario delantero auriazul no atraviesa su mejor nivel en los últimos tiempos. Es más, la última vez que agitó la red fue nada menos que en el clásico que Central ganó 3 a 1 en el Coloso, el último 14 de mayo. Así hace 631 minutos en cancha que no convierte goles, aunque en el lapso de este registro debió lidiar, primero, con un sobrehueso en el pie izquierdo que terminó en una intervención quirúrgica y ahora con la distensión intercostal.
Demás está decir lo que significa Ruben para el equipo canalla y también lo que genera en los rivales, que saben que no pueden relajarse ni un minuto ante la experiencia y sagacidad de un atacante que en cualquier momento encuentra un hueco para lastimar.
Ruben llegó anoche a Mendoza sabiendo que el partido de hoy traerá consecuencias en el futuro deportivo del club. Y dentro de la cancha buscará por todos los medios que Central consiga altura al pie de la imponente cordillera que engalana a la capital mendocina. Y justamente frente a los xeneizes, equipo al nunca le convirtió con la camiseta canalla, quiere volver a llenar su boca con un grito de gol.

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