Ovación
Sábado 15 de Julio de 2017

Marcó un camino

Raúl Norberto Pérez terminó su segunda temporada al frente de los Jaguares con un triunfo que hizo menos amarga la despedida.

Raúl Norberto Pérez terminó su segunda temporada al frente de los Jaguares con un triunfo que hizo menos amarga la despedida. Y con la temporada también terminó su ciclo. Al ex forward de Duendes le tocó ser el conductor de un equipo que empezó a transitar un camino nuevo y difícil que lo obligó el primer año a someterse a la prueba y error para ir sorteando los muchos obstáculos que un mundo tremendamente competitivo como lo es el del Súper Rugby le iba presentando. Y en ese contexto, las gratificaciones y las enseñanzas iban de la mano de los aciertos y los errores. Como lo hacía como cuando era jugador, en ese derrotero complicado nunca arrugó y puso el pecho en los momentos más difíciles. Porque Pérez es un hombre que no deja las cosas a medias. Va por todo y cuando toma el compromiso, lo cumple. El riesgo de tomar la primera franquicia argentina era grande, pero su amor por el rugby fue más grande y por eso aceptó. Cada partido fue un desafío que le quitó horas de sueño y le sumó algunas canas. Fueron dos años de aprendizajes constantes donde tuvo que erigirse con firmeza como un verdadero capitán de tormenta cuando la mano venía dura y las derrotas castigaron sin cesar a un equipo que no encontraba su norte. En estos dos años Aspirina pasó por todos los estados de ánimo que un DT puede pasar, pero siempre mostró la misma compostura. Nunca traicionó ni su idea ni su forma de ser. Con respecto a su trabajo en sí, pese a que no se consiguió el objetivo de clasificarse a los playoffs, Jaguares mostró este año mejorías con respecto al año pasado, no sólo a nivel resultados sino en su parte estructural, donde amplió su base y eso, en este nivel, no es poca cosa. Aspirina terminó su ciclo y más allá de los balances ya se ganó un lugar importante en la historia del rugby argentino.

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