Opinión
Viernes 10 de Febrero de 2017

Manejos, intereses y egoísmo en una AFA patética

El tiempo pasa y los problemas se agravan. La imagen de nuestro fútbol y, sobre todo, de los dirigentes está por el piso. No existe credibilidad y así es difícil remontar la situación. Nombrar hoy la AFA parecería ser un pecado capital. Es sinónimo a manejos desacertados y con olor a corrupción. Un nido donde todos operan, como lo hizo el presidente de Boca, Daniel Angelici, y otros tantos. Un accionar normal, más allá de que no debería suceder, dentro de un fútbol enfermo.

   El torneo tendría que estar por arrancar este fin de semana, algo que se determinó que no iba a suceder tiempo atrás. Algo que se olía porque en las operaciones que realizaron distintos directivos del fútbol de todas las categorías no habían llegado a buen puerto. Hasta que se mencionó días atrás que el 3 de marzo al fin iba a empezar a rodar la pelota. Una ilusión y deseo que hasta ahora se mantiene.

   Muchos intereses existen en el medio. También dinero en juego, lo que es en definitiva lo que termina seduciendo. No todos buscan el bien de este deporte, porque hay algunos que piensan más en la manera de obtener un beneficio personal que en otra cosa. Ese egoísmo conduce a que hoy las entidades no tengan ingresos por recaudaciones o TV e incrementen sus deudas internas. Y mantengan sus cuentas en un rojo intenso.

   El fútbol es una máquina de generar dinero, por eso hasta ahora nadie puedo matarlo. A pesar de los directivos que pasaron y los que actualmente están.

Comentarios