Ovación
Viernes 01 de Septiembre de 2017

Los únicos destellos en el césped del Centenario fueron del mejor del mundo

Messi no brilló pero marcó la diferencia y generó las pocas situaciones de gol argentinas.

Lionel Messi es el mejor jugador del mundo porque hasta cuando tiene un partido apenas correcto para todo lo que él puede aportar, ya le alcanza para convertirse en el futbolista destacado de un partido. Y anoche, sin brillar, ni hacer goles o los lujos que está acostumbrado a plasmar en la cancha, le alcanzó con un par de destellos deliciosos para marcar presencia y estar un escalón por encima del resto. Como dijo Jorge Sampaoli, se hizo cargo del momento de suma tensión que atraviesa Argentina en el tramo final de las eliminatorias y se espera lo mismo en un mejor contexto, el martes ante el colista Venezuela en el Monumental.
Messi arrancó de menor a mayor. Le costó encontrar el lugar preciso para recibir y encarar. Si bien los uruguayos no le hicieron un seguimiento personalizado, sí trataban de rodearlo entre dos o tres para que le cueste progresar en el campo. Así y todo, varias veces lo logró y hasta el público uruguayo quedó fascinado en un par de acciones a pesar del riesgo de que los emboque.
De hecho, no hubo enojo alguno de los orientales porque la Fifa le sacó las 4 fechas de sanción y así pudo jugar en el Centenario. Al contrario, pareció que todo el mundo se sintió un privilegiado de verlo en la cancha y cayó además muy bien el gesto que tuvo con el niño en la puerta del hotel.
Pero yendo a su partido, fue muy friccionado y hay que decir que la Pulga jamás sacó la pierna ni evitó el roce. Fue a disputar con ímpetu cada pelota ante el riesgo de que lo levanten para arriba, como lo hizo Cristian Rodríguez en el segundo tiempo tras una apilada magistral en un contraataque.
En cuanto a acciones de riesgo en el área de enfrente, en el primer tiempo, a los 29' sacó un remate cruzado que por el otro lado no llegó a conectar Otamendi. Y la más clara que tuvo fue en el final de la esa etapa inicial, cuando tras una combinación perfecta con Dybala, fue a buscar la pared y, mano a mano pero acosado, remató abajo y le ahogó el grito Muslera.
En el complemento buscó asociarse, pero ni Di María ni Dybala estaban enchufados y nunca pudo encontrar devoluciones. Y a Icardi pudo habilitarlo una sola vez, el único pase de gol de todo el partido que recibió el también rosarino, pero el tiro del nueve de Inter fue a las manos del arquero local desde ángulo difícil.
La esperanza argentina siempre estuvo en lo que podía hacer los pies de Messi. Y se encendió también en un tiro libre que Muslera sacó brillantemente al córner arrojándose sobre su izquierda. Fue después de una falta a Dybala, generada luego de una gran recuperación del jugador de Barcelona, que no escatimó pierna para generar el rebote y la falta al cordobés a unos 30 metros del arco.
En los últimos quince minutos de partido, Argentina continuó con el control de pelota pero paradójicamente la pelota pasó menos por Messi y más por Pizarro o el ingresado Lautaro Acosta, que indefectiblemente lateralizaban o la tiraban de nuevo hacia atrás. Fue acaso el momento de menos incidencia del mejor del mundo, cuando un poco los dos entendieron que el punto no era malo.
Leo, sin brillar, es por lejos lo mejor de la selección y la máxima carta de esperanza para ir a Rusia.


La próxima es para despegar

La que vale es la tabla al final de la doble fecha, y en la proyección Argentina tiene mucho a favor para quedar muy bien parada. Con un triunfo sobre Venezuela, obvio. Un resultado más que factible porque el partido será en el Monumental, el martes. Con esos 3 puntos llegará a 26 unidades y hasta puede quedar mirando a casi todos desde arriba, a dos jornadas del final.

Y no suena descabellado que ocurra. Porque el escolta Colombia (25) recibirá a Brasil y no le será sencillo vencerlo, aunque con una igualdad también tendrá 26. El tercero Uruguay (24) visitará a un Paraguay (21) agrandado, que venciéndolo le dará alcance (hasta un empate favorecería a los de Sampaoli). Y el cuarto Chile (23), irá golpeado a Bolivia y con las complicaciones que ello implica. Mientras que Ecuador (20) y Perú (21) se sacarán chispas con la última chance de prenderse a dos partidos del final de estas duras eliminatorias.
   De darse los resultados favorables, Argentina quedaría con 26 puntos como escolta de Brasil (39 con una victoria sobre los cafeteros), Colombia tercero con 25; Uruguay y Paraguay 24 si se da la victoria guaraní; Chile 23 si cae en Bolivia (24 si empata); y con Ecuador con 23 si derrota a Perú, o con los peruanos con 24 si ganan, o ambos lejos si igualan (21 y 22). Predicciones, sí. Pero con asideros.

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