Ovación
Viernes 20 de Enero de 2017

Los tres mosqueteros

Maximiliano Rodríguez, Ignacio Scocco y Mauro Formica le dan el toque de calidad y efectividad en la red al aguerrido Newell's que armó Diego Osella. Están alegres en Mar del Plata y sueñan con un equipo cada vez más protagonista

Maximiliano Rodríguez, Ignacio Scocco y Mauro Formica le dan el toque de calidad y efectividad en la red al aguerrido Newell's que armó Diego Osella. Están alegres en Mar del Plata y sueñan con un equipo cada vez más protagonista

Newell's tiene un trío de lujo. En materia ofensiva Diego Osella cuenta con tres jugadores de una jerarquía abrumadora. Hay que decir que dentro de la cancha cuando entran en sintonía desestabilizan a cualquier defensa, mediante lujos, asistencias notables y goles extraordinarios, tal como lo hicieron en el último semestre y lo ratificaron en esos días de pretemporada en Mar del Plata. Están muy compenetrados con el trabajo y dejan fluir su talento en cada entrenamiento. Pero la relación de Maximiliano Rodríguez, Ignacio Scocco y Mauro Formica excede la pelota. Son los estandartes del grupo. En las dos semanas de convivencia en la costa atlántica son compinches a cada paso. En los momentos de relax siempre están unidos para compartir el almuerzo, charlar en el micro hasta las prácticas o liderar las bromas del plantel. Además de ser los abanderados de la gran campaña que está realizando Newell?s, también se esmeran para que en el grupo fluya la unión y la buena onda.

La Fiera, Nacho y el Gato constituyen un tridente fabuloso con la pelota en los pies. En estos días en la Perla del Atlántico se los vio enchufadísimos en cada una de las consignas físicas, no aflojaron el ritmo ni un minuto y fueron el ejemplo a seguir del resto.

Los tres están convencidos que tienen por delante un 2017 donde pueden entrar en la historia grande del club. Que en el campeonato doméstico no hay ningún cuco, más allá de que todos los rivales son dificilísimos. Y saben que si el equipo rojinegro mantiene la regularidad y la eficacia del semestre pasado está en condiciones de pelear por el título hasta las últimas consecuencias. Que para nada será sencillo, pero que ofrecerán toda su calidad y esfuerzo para ir por la gloria.

Nacho ya tiene dos títulos en el lomo en el Parque, como los de 2004 con el Tolo Gallego y 2013 con Gerardo Martino, mientras que Maxi también fue uno de los estandartes del equipo inolvidable del Tata. A su vez, el Gato quiere cumplir el sueño de dar la primera vuelta olímpica con la camiseta que lleva en el corazón.

El DT Diego Osella entiende mejor que nadie que si lograr armar un equipo compensado y aguerrido del medio hacia atrás, que sostenga el cero en el arco de Luciano Pocrnjic, arriba le sobra talento y categoría para hacer tambalear a cualquier defensa y macar la diferencia en el área contraria.

Sería injusto no destacar el esfuerzo que hace el resto de los jugadores leprosos para correr, morder y batallar en cada sector de la cancha, pero en el fútbol con cuidar el arco propio no alcanza para ganar y ser protagonista. También hay que tener desparpajo, osadía y categoría individual en los metros finales. Y allí cobra relevancia el trío mágico que tiene Newell?s. Está claro que Formica hace las veces de titiritero y mueve los hilos con sabiduría desde el rol de enganche sin posición fija. Mientras que Maxi retrocede para tirar paredes, pero cuando encuentra el espacio en el área siempre se perfila para el latigazo seco o el pase de calidad a la red. Por su parte, Nacho es un francotirador serial que en el último semestre volvió a acercarse a su mejor versión.

Tal es la incidencia del trío ofensivo leproso que entre ellos anotaron 15 de los 21 goles que tiene Newell?s, en las catorce fechas que se llevan disputadas del torneo, donde los rojinegros tienen 28 puntos y son escoltas del líder Boca (31). Nacho clavó siete perlas y la Fiera y el Gato señalaron cuatro goles cada uno.

Pero más allá de que los tres aportan talento dentro de la cancha, son también importantes en la vida grupal en los momentos sin pelota. Junto a otros dos experimentados como Sebastián Domínguez y Luciano Pocrnjic, son los líderes de un plantel ensamblado con jugadores que llegaron con la mochila llena de sacrificio, sumados a los pibes del club que Osella va llevando de a poco para no quemar etapas.

Ellos también se encargaron personalmente de pilotear la gestión con los dirigentes para achicar la deuda que hay con el plantel, que de cuatro meses ahora se redujo a la mitad. Maxi, Scocco y Formica están alegres en Mar del Plata. No ven la hora de que arranque el torneo para seguir bien prendidos arriba en la tabla. Los tres ya pasearon su magia por el mundo, pero ahora están en el rincón del planeta que desean y con la camiseta que los hace felices, la rojinegra. Son los tres mosqueteros de Diego Osella.

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