Ovación
Sábado 13 de Mayo de 2017

Los laterales cobraron una importancia vital en la previa del clásico de la ciudad

El intríngulis táctico pasó por ellos, por los menoscados laterales. Ni de los goleadores, ni de los armadores, tampoco de los volantes, ni el externo ni el interno.

Eber Ludueña se habrá regodeado de lo lindo en la semana. Toda la previa futbolística del clásico, de lo que se habló fue del gran problema que tuvieron los técnicos, sobre cómo reemplazar a los 4. Y al 3, en el caso canalla. El intríngulis táctico pasó por ellos, por los menoscados laterales. Ni de los goleadores, ni de los armadores, tampoco de los volantes, ni el externo ni el interno. Tampoco de los zagueros, ni de los arqueros. De ellos. De los 4 y los 3. El esguince de San Román y el probable enroque táctico de Voboril por Paz en el caso leproso; y la lesión muscular de Salazar y la suspensión de Villagra en el caso de los canallas, dejaron un hueco real para Osella y Montero que les costó, y les cuesta todavía, subsanar. El status de los marcadores de punta creció inesperadamente antes de Newell's-Central, al punto que principalmente se habló de ellos. ¿Quién lo hubiera dicho?

El admirador de Vicente Pernía, al que Timoteo le encontró el puesto ("el de choripanes", como le dijo en una nota estival a Ovación), se siente reivindicado en este clásico. Aunque lo decidió rápido, Osella debe haber transpirado de lo lindo con la decisión de poner a Franco Escobar por San Román, con el que había encontrado las respuestas que le ofrecía Luis Advíncula. Es que el jugador surgido de la cantera leprosa, además de ser naturalmente zaguero, en su último antecedente en esa posición dejó mucho que desear. Fue ante Defensa y Justicia en Florencio Varela, donde inclusive fue reemplazado en el segundo tiempo, y luego San Román se apropió definitivamente del puesto.

A su favor hay que decir que en el último clásico, en el Gigante, Escobar fue titular, jugó todo el partido y su actuación fue aceptable. También fue el 4 en el 0-0 en el anterior derby en Arroyito, con el mismo puntaje de 5 puntos. Y en el 0-0 en el medio de ambos en el Coloso, el titular fue Advíncula. O sea, tiene experiencia en este tipo de partidos, cumplió en escenario ajeno jugando en esa posición y en el propio la lógica indica que estará mejor preparado.

Más allá de las dudas que planteó Osella en el resto de la formación con la probable presencia de Jalil Elías por Sills y tal vez la de Jacobo Mansilla por Joel Amoroso, esta última vinculada claramente a que Central no tiene un 3 definido (ver página 4) ahora el técnico planteó que también puede cambiar el 3. Aunque Nahuén Paz ha sido intocable, Germán Voboril asoma con chances porque si no jugaría con cuatro zagueros en defensa. Habrá que ver.

Y Montero, más allá de que por supuesto los regresos de Marco Ruben y Gustavo Colman aparecieron con fuerza de sentencia más que de novedad, el técnico uruguayo canalla tuvo su dolor de cabeza en el Nuevo Gasómetro cuando primero se le lesionó Salazar y al final del partido Villagra se ganó una amarilla sin sentido. Por el primero tuvo a mano a Paulo Ferrari y solucionó rápido la cuestión, pero el otro lugar le creó una complicación extraordinaria al entrenador.

No estuvo dispuesto a mover a Javier Pinola de lugar. Tampoco poner al pibe Rizzi. Fue tal su problema que durante toda la semana el 3 iba a ser nada menos que el goleador del equipo, Washington Camacho, pero al final circunscribió la duda a dos defensores que son zagueros: Renzo Alfani o Hernán Menosse, lo que hasta podría cambiar la disposición táctica en defensa. ¿Jugará con cuatro abajo o irá con tres?

Como nunca entonces, los grandes protagonistas tácticos del clásico fueron ellos, a los que siempre se les da una importancia relativa. Esos movimientos pueden incidir en el desarrollo del partido y del éxito de los cambios que piensan los técnicos dependerá su suerte. De no creer.

.

Comentarios