Newell's
Miércoles 06 de Septiembre de 2017

Límites, leve mejora y fallos reiterados en el Newell's modelo Llop

Newell's debe aprender a resolver con lo que tiene. El saldo de la derrota en la copa: variantes ofensivas y otra vez una mala defensa.

Cuando en el fútbol surgen los cuestionamientos hay que entender cuál es la validez de los mismos. Si se deben a una cuestión de exitismo o se trata de un análisis sincero. La nueva eliminación de Newell's de la Copa Argentina, sumado al flojo desempeño del debut en la Superliga, despertaron críticas de diverso tenor. Descartada la crítica desmedida, algo habitual frente a un resultado adverso, la actualidad del conjunto rojinegro merece desmenuzarse para saber dónde está parado. Lo primero que hay que reconocer es que Newell's tiene limitaciones, desde el plano individual, o sea en cuanto a las cualidades de sus futbolistas, y desde el costado colectivo. Sobre esto último, la responsabilidad le compete al entrenador, por lo que hay margen de corrección. Si entre el rendimiento de cada futbolista, la designación del más apto y el funcionamiento del equipo hay equivocaciones, entonces la probabilidad de que al equipo le vaya mal se acrecienta.

No es que Newell's sepa de antemano que corre desde atrás, porque en el fútbol y con la paridad existente entre la mayoría de los equipos es temerario decir que es menos que nadie. Pero tampoco tiene sentido ocultar que no cuenta con jugadores de gran categoría ni opciones de recambio en abundancia. Es una dificultad a resolver a partir del ingenio de Llop. La tarea del entrenador es conformar un equipo que sea capaz de disimular tales flaquezas. Hay que acostumbrarse a que ya no está ese jugador que en base a calidad resuelve todo en una jugada.

A Brian Sarmiento se lo trajo para hacer algo parecido a partir de sus condiciones, aunque no entra dentro de la clase de los indiscutibles. Se aprecia que tiene cualidades para crear, por dominio y por agresividad. Tuvo algunos destellos cuando entró en el 1 a 1 con Unión. Y más participación en la caída del lunes por 2 a 1 frente a Godoy Cruz, aunque fue intermitente y perdió protagonismo con el paso de los minutos.

Su presencia es capaz de resolver, en parte, la falta de fútbol, siempre que sea inteligente y esté "activo" todo el tiempo, como bien le gusta decir.

La dura eliminación de la Copa Argentina, con el gol de Godoy Cruz en el descuento, fue un golpe duro para la lepra. Pero la performance del equipo dejó una mejor imagen que la que mostró en la primera fecha de la Superliga. Apenas superior, es cierto. Lo rescatable pasó por el juego ofensivo. Por momentos, durante el primer tiempo, trató la pelota con prolijidad y así se aproximó al arco rival. Lo hizo a partir del traslado de Sarmiento, la proyección de San Román, el desborde de Torres y el esfuerzo de Guevgeozian.

Nery Leyes complementó el circuito ofensivo siendo partícipe del inicio de cada jugada. Distribuyó con criterio. Lo paradójico fue que entró mayor tiempo en juego cuando el resto ya estaba en baja.

¿Qué le faltó en campo rival? Ataques continuos, mayores variantes y un nivel superior de sus individualidades. Aparte no le encontró la vuelta al partido cuando el Tomba se quedó con uno menos a los 70'. Ni los ingresados Víctor Figueroa y Mauricio Tevez le dieron la respuesta esperada. Más allá de todo eso, el equipo creció ofensivamente en relación al partido con Unión.

Newell's contó con mayores ocasiones de gol que Godoy Cruz. No les sacó provecho, aparte de un par que le sacó el arquero Leonardo Burián. Pero no fue el único motivo por el cual la lepra perdió. Es más, la responsabilidad del traspié estuvo ante todo en los inconvenientes para defender. Los goles del Tomba fueron la mejor demostración.

Sin contención ni relevos

Como pasó contra Unión, que le convirtió en una réplica con la defensa descompensada, sucedió igual en el empate parcial de Godoy Cruz. La falta de contención en el medio y relevos que no ocupan los espacios vacíos se repitieron. El retroceso, exento de coordinación, lo está pagando caro. Sucedió en el primer tanto del Tomba, de Felipe Rodríguez, que ingresó sin marcas por izquierda. Juan Garro, por el otro costado, también se encontraba libre.

Llop tiene que ajustar el movimiento de Elías y Leyes para que la obstrucción en la mitad de cancha sea escalonada. Como así coordinada la ocupación de los espacios cuando a Newell's lo atacan o le generan contragolpes y las puntas quedan libres por la subida de sus marcadores.

Bruno Bianchi es duro de pasar en el mano a mano, pero se equivoca cuando tiene que salir a cortar. Algo parecido sucede con Nehuén Paz. Necesitan que haya una mejor cobertura y que no tengan que moverse lejos de su área o sobre los costados.

El segundo gol de Godoy Cruz fue una desatención de Milton Valenzuela al habilitar a Santiago Morro García. El juvenil marcador izquierdo tuvo poco peso en Santa Fe. En los dos primeros encuentros de esta temporada quedó en deuda. Las expectativas hacia él siguen intactas.

A Newell's le toca corregir las fallas y acentuar lo que hizo medianamente bien. En tiempos en los que no hay abundancia es bueno saber cómo hacer rendir al máximo lo que se tiene.

Torres lo aprovechó

La actuación de Joaquín Torres en su primer partido de titular fue positiva. Con desfachatez, gambeteó varias veces por el costado derecho. Le dio la chance a Newell's de llegar por la banda, aunque no siempre terminó bien las jugadas y entró en contacto con la pelota de a ratos.
   Torres le dio a Newell's el desequilibrio que no acostumbra con Amoroso. Si bien el juvenil es zurdo, se desenvolvió mejor por derecha que por izquierda, adonde estuvo en ciertos lapsos del partido en los que cambió de punta con Fértoli. Habilidoso, el futbolista de 20 años dejó una buena impresión.


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