Rosario Central
Viernes 28 de Abril de 2017

Las formas ante una mayor exigencia

Hasta aquí Central mostró una postura futbolística clara, pero después de Aldosivi llegarán rivales de mayor fuste. ¿Alterará Paolo Montero el modo de jugar del equipo?

Hasta aquí el comportamiento futbolístico de Central es claro. Al menos ya entregó indicios en cuanto a las formas. Desde que Paolo Montero se puso al frente del equipo se mostró una postura definida, que no dista demasiado en cuanto a estrategia respecto del ciclo que encabezó Coudet. Pero no es la comparación entre un proceso y otro lo que se busca, sino ver la forma en la que el canalla se movió hasta aquí y, en la medida de lo posible, imaginar si experimentará algún cambio, aunque mínimo, para lo que viene, teniendo en cuenta la envergadura de los rivales que se aproximan. A priori, no parece ser algo de lo que hoy se pueda estar seguro.

Como se escribió hace unos pocos días (tras la victoria contra Gimnasia La Plata), a Central le cambiará claramente el horizonte en lo que a rivales se refiere. Porque después de Aldosivi, la mayoría de los equipos a los que deberá enfrentar hoy se encuentran pululando en el pelotón más alto de la tabla de posiciones, tales los casos de San Lorenzo, Newell's, Racing, River, Colón y Banfield (ver facsímil).

Quizá la primera referencia que deba hacerse es que resulta imposible sacarle mérito al equipo por todos los puntos logrados pese a que fueron ante rivales de menor relieve. Es que a esos también hay que ganarles.

Y quizá eso haya sido una verdadera gimnasia para fortalecer la idea futbolística y para que el equipo adquiera no sólo confianza sino que fuera internalizando las pretensiones de su entrenador.

"Esta es la forma que tengo de vivir el fútbol. Me pasaba lo mismo en mi época de jugador y entiendo que los grandes equipos son los que intentan presionar bien arriba, que asfixian al rival". Palabras más, palabras menos, es la sentencia que Montero ya prácticamente se cansó de hacer referencia. Y a juzgar por lo hecho, o al menos lo intentado por sus equipos, esos postulados se vienen cumpliendo a rajatabla, con errores lógicos y los que en más de una oportunidad fueron debidamente señalados.

Lo que vendrá será un desafío en sí mismo. Porque todos los puntos cosechados hasta el momento hicieron subir varios escalones al equipo, a tal punto de ponerlo a tiro de la clasificación a la Copa Sudamericana. Después de Aldosivi, que no por débil será accesible, habrá otra cara para mostrar, que comprenderá defender lo logrado hasta aquí, pero contra oponentes de otro calibre.

Es allí cuando se podrá ver si Central es capaz de mantenerse en la firme postura de intentar atropellar al rival y manejar el partido o si a esa forma de juego será necesario meterle una vuelta de tuerca.

Se sabe que no hay dos partidos iguales en el fútbol y que en Argentina eso se potencia, pero no por ello debe caerse en la negación absoluta de que Temperley no es River, que Sarmiento no es Boca, o que Quilmes no es Racing, por citar sólo algunos ejemplos (el clásico ni siquiera se menciona porque esa sí que es una historia decididamente diferente).

Se insiste, Central no parece ser de esos equipos que se atreva a mucho un fin de semana y que al siguiente se apichone o adquiera una postura mucho más especulativa. Quizá porque el técnico está convencido de que cuenta con material como para jugar de esa forma, pero sobre todo porque fue de lo que se habló en la previa y lo que ahora se está intentando. Es que aquel discurso fue encontrando correlato, entre otras cosas, en el estilo de los futbolistas utilizados. En la enorme mayoría de los casos se trató de jugadores de buen manejo y tal vez escaso aporte a la hora de la marca.

No habrá muchas opciones. Se insiste con la partitura de siempre, asumiendo riesgos en la búsqueda del protagonismo absoluto o se moderará el comportamiento, sin que ello implique resignación en cuanto a la sagacidad en el juego. Por como viene la cosa, la primera opción asoma como la de más chances.

Se podrá variar, en caso de hacerlo, por medio del esquema, de la apuesta y hasta de los mismos nombres. En cualquiera de los terrenos se tratará de ingredientes dentro del mismo objetivo.

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