Ovación
Sábado 23 de Septiembre de 2017

Las chicas del seleccionado argentino de fútbol están de paro

El combinado nacional volvió a los entrenamientos en julio, pero por la falta de pago de viáticos enviaron una carta con reclamos a la AFA e iniciaron una medida de fuerza.

Alejadas de las cotizaciones y ganancias millonarias, los sponsors internacionales, las hinchadas multitudinarias y las vidas suntuosas, las integrantes de la selección femenina de fútbol fueron al paro. El equipo elevó una carta (ver aparte) dirigida al presidente de la categoría en AFA, Ricardo Pinela, y apuntó reclamos más que entendibles para 25 deportistas, dos de Rosario, que no viven del fútbol si no trabajan para jugarlo.

Reajuste y pago de viáticos adeudados, una cancha de césped natural y un vestuario adecuado para entrenar, más contar con alojamiento adecuado en las competencias son los ejes de las reivindicaciones que las propias jugadoras pidieron que se hagan públicas de manera colectiva y no personalizadas, por miedo a represalias.

Ayer, tras conocerse la nota, la capitana del plantel, María Florencia Quiñoñes, se reunió con el presidente de AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, pero hasta anoche no había respuesta alguna. Y lo que peligra con la medida de fuerza es el partido de vuelta que la selección debería jugar contra Uruguay el miércoles 27 de la semana próxima (el de ida se jugó el 30 de agosto en Montevideo y ganó Argentina 3 a 0). Las chicas dicen ser las primeras en querer jugar el amistoso y seguir entrenando, pero sienten que llegaron a un límite. Más cuando algunas hasta pierden presentismo en sus lugares de trabajo para no faltar a los entrenamientos, aún cuando en AFA les deslizaron que si siguen con las "pretensiones" se buscará a otras 25 que tengan ganas de ocupar sus lugares.

Cabe desmenuzar cada pedido de las futbolistas dirigidas por Carlos Borrello, para entender que no se trata de una postura "caprichosa".

Las chicas albicelestes practican en el predio de Ezeiza los martes, miércoles y jueves, tres horas cada vez. Y por cada hora se les prometió pagar 50 pesos a cada una (150 pesos por jornada). Pero empezaron con las prácticas el pasado mes de julio (luego de dos años críticos de parate total al compás de la debacle de AFA) y el viático nunca se les abonó. Lo peor es que la cifra, a la que vienen echando mano de sus bolsillos, nos les alcanza, por eso piden no sólo que se la abonen sino que se eleve a 200 pesos.

"No estamos pidiendo nada descabellado", dijo una de las jugadoras en diálogo con Ovación, "acá hay chicas que toman subte y más de un colectivo para venir a entrenar a Ezeiza y ya no pueden cargar ni la tarjeta Sube; se trata de un viático con el que cubrimos gastos de transporte, algún refrigerio, complementos y gastos menores".

Otro de los pedidos expresados en la carta es una cancha de césped natural (venían practicando sólo en sintético) al que se suma el de "vestuarios acordes a la cantidad de jugadoras" que conforman el equipo. Y un último reclamo que expresaron así: "Ninguna epopeya deportiva puede llevarse a cabo cuando quienes prestan el cuerpo deben viajar el mismo día de la competencia, desde las 4 AM, y dormir en un micro hasta la hora del encuentro como ocurrió el 30 de agosto". De este modo las chicas se refirieron al partido que jugaron contra Uruguay. "Nos levantaron a las 4, tomamos un Buquebús, llegamos a las 10 a Montevideo e hicimos tiempo hasta el momento del partido en un bar porque no nos habían reservado ningún lugar para concentrar. Algunas nos recostamos en los micros, otras en sillones", se quejaron.

Dos son las jugadoras rosarinas que viajaban cada semana a Ezeiza. Ambas juegan en Central. Una es Vanina Correa, arquera de 34 años, madre de mellizos y empleada del municipio de Villa Gobernador Gálvez. La otra es Virginia Gómez, de 26 años y zaguera.

Ambas tienen cubiertos los viajes a Buenos Aires, el alojamiento y la comida, pero para Virginia, por ejemplo, que trabaja en un bar en Cabin 9, contar con el viático para pagarse el remise desde la terminal a su trabajo para llegar a horario es esencial. No un lujo.

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