Ovación
Viernes 27 de Enero de 2017

La vida después de las finales

Como en 1982, el equipo llega diezmado a un choque de riesgo tras jugar una final

No es la primera vez que Argentina saldrá a jugar con un equipo inferior después de disputar una final el año anterior, más bien todo lo contrario. Esta vez la enorme diferencia será el gigantesco colchón que genera haberla ganado.

   En 1982, tras caer frente a Estados Unidos en la definición de 1981, en Cincinnati, Argentina perdió con Francia en Buenos Aires por la primera ronda sin José Luis Clerc, que se reincorporó al equipo para vencer a Alemania en el repechaje, también en Buenos Aires, y así evitar la caída a la Zona Americana.

   En la definición de 1981 habían integrado el equipo Guillermo Vilas, Batata, Eduardo Bengoechea y Ricardo Cano, pero todos los puntos los jugaron Vilas y Clerc. En el inicio del 82, contra los franceses, Argentina optó por Vilas, Cano y Julián Ganzábal. Y para mantener su lugar en el Grupo Mundial, frente a los alemanes, jugaron Vilas, Clerc, el rosarino Carlos Castellán y Alejandro Ganzábal, aunque los últimos dos sólo salieron a la cancha con la serie definida.

   La segunda final llegó recién en 2006, cuando el mejor David Nalbandian mantuvo a Argentina en partido frente a Rusia hasta sucumbir en el quinto punto en el que Chucho Acasuso no pudo ante la mayor jerarquía del impresionante Marat Safin. En realidad, hizo mucho más de lo que se preveía y estuvo a punto de llevar la definición a un quinto set.

   Para 2007 el sorteo fue muy beneficioso y Argentina visitó a una accesible Austria en Linz. De aquella final del año anterior, sólo estuvo presente precisamente Acasuso. Argentina se impuso 4 a 1 con el debut de Juan Martín Del Potro como dato sobresaliente.

   Tras el desastre de Mar del Plata 2008, el sorteo volvió a sonreírle a Argentina para 2009: Holanda en Buenos Aires. Ninguno de los integrantes de la final del año anterior estuvo en el equipo, pero eso no fue un obstáculo para que Argentina se impusiera de manera contundente 5 a 0 con Juan Ignacio Chela, Juan Mónaco, Lucas Arnold y Martín Vassallo Argüello.

   En 2012, tras perder la final con España en 2011, Argentina debutó en Bamberg, Alemania, frente a un rival muy debilitado por las ausencias y se sacó de encima el compromiso con un clarísimo 4-1. Respecto de España, sólo faltó Juan Martín Del Potro, pero estuvo totalmente disimulado por la endeblez del adversario y por un equipo fuerte: Nalbandian, Chela, Mónaco y Eduardo Schwank.

   El inicio de la Copa Davis 2017 bien podría compararse con aquel de 1982, en el que el rival de primera ronda es tan exigente (aquella Francia era más poderosa que esta Italia) que requiere la presencia de los mejores para evitar sorpresas.

   No obstante, a diferencia de aquellas épocas, en las que Vilas y Clerc eran megaestrellas del tenis mundial, sólo la presencia de Del Potro le daría al equipo un salto cualitativo, más allá de que Federico Delbonis sea hoy mucho más confiable que cualquiera de los cuatro integrantes del equipo designado para recibir a Italia.


Comentarios