Ovación
Jueves 22 de Junio de 2017

La superliga de la injusticia

Hasta 2018 no cambia el modo de reparto del dinero y los clubes rosarinos siguen postergados

Un año más de postergación deberán sumar Central y Newell's en la distribución de los fondos provenientes de los derechos por televisación según lo que anticipó el flamante CEO de la superliga, Marcelo Elizondo, quien recientemente en una entrevista con el diario La Nación confirmó que el torneo de primera división que se iniciará en agosto mantendrá el sistema de reparto actual, y que recién habrá variantes en los próximos.

"Los recursos dentro de la superliga se distribuirán según lo que establece el estatuto, pero en el primer torneo, que arranca en agosto, será igual a la distribución actual. Para los próximos sí habrá tres variantes: el 50 por ciento se repartirá para todos por igual y, del otro 50 por ciento la mitad será por mérito deportivo y el resto en base a share y rating", dijo Elizondo.

Es decir que hasta mediados de 2018 Boca y River seguirán en el primer escalón, en el segundo continuarán Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez, mientras que en el tercero permanecerán Newell's y Central junto al resto de los clubes.

Cuando en la edición de Ovación del viernes 24 de febrero de este año, en este mismo espacio, se publicó el análisis del perjuicio histórico que constituía para los equipos rosarinos el sistema de reparto, bajo el título "Los postergados", el vicepresidente segundo de Rosario Central, Ricardo Carloni, tres días después quiso relativizar el contenido afirmando, en diálogo con este diario, que "con la superliga, que va a iniciarse a partir de junio de 2017, ya no habrá más escalas porque se dividirá por porcentajes, y Central recibirá más dinero porque sin dudas estará mejor posicionado".

La realidad hoy da de bruces el anuncio del directivo canalla, ya que Elizondo avisó que hasta 2018 seguirá el mismo esquema, el que ubica a los clubes rosarinos por debajo de Racing, Independiente, San Lorenzo y Vélez, y junto a los otros 20 clubes, entre ellos los dos que ascenderán desde la B Nacional.

Como se publicó oportunamente, es cierto que los clubes de la ciudad desde hace años mantienen un reclamo permanente para que esta escala sea modificada, pero es un error recurrente el del vicepresidente Carloni de dar por hecho lo que todavía no es, mucho más tratándose del fútbol argentino, donde lo lógico se convierte en excepcional.

Ya el 5 de junio de 2016 Carloni había anunciado con notoria exaltación una hipotética recategorización de Central en el escalafón que lo ubicaba en un nivel superior al actual. "Nos pone muy contentos porque venimos trabajando desde que asumimos para tener el reconocimiento que merece nuestra institución desde todo punto de vista. Por eso, esta nueva configuración de los grupos y recategorización nos permitirá tener el ingreso económico acorde a lo que es el club. Sin dudas, es un gran logro de esta gestión. Este cambio nos ubica en otra posición. Esta vez primaron nuestros reiterados planteos y razonamientos. Ahora estamos en la misma línea que San Lorenzo, Racing e Independiente", sentenció.

Pero no. La realidad no se modificó ya que el campeonato siguió sin modificaciones en las escalas y Central, al igual que Newell's, permaneció debajo de Racing, Independiente, San Lorenzo y Vélez.

El estatuto de la superliga establece un nuevo sistema de reparto de los derechos por televisión (50 por ciento distribuidos para todos por igual y del otro 50 por ciento, el 25 por mérito deportivo y el 25 restante en base a share y rating), como bien señaló Marcelo Elizondo, pero que paradójicamente comenzarán transgrediendo porque no lo pondrán en marcha desde su inicio por una hipotética falta de tiempo para implementarlo.

"Lo cierto es que tienen dificultades para realizar una medición certera en el interior del país del share y del rating, por eso en este torneo que arrancará en agosto y a manera de prueba realizarían una medición a través del sistema de HD de la empresa adjudicataria, pero aún no está definido", le confiaron a Ovación desde la AFA.

Entonces, y en el mientras tanto, en lugar de buscar un esquema transitorio de menor inequidad que el existente, optaron por mantener un año más el actual, y que perjudica los intereses de los clubes rosarinos desde hace mucho tiempo.

De no surgir un cambio al respecto, porque en la AFA todo es factible, quedó fijada recién para el año próximo la puesta en marcha del nuevo mecanismo de distribución de los dineros por los derechos televisivos, el cual contará con variables que modificarán los valores a percibir por los clubes según las campañas deportivas y los niveles de audiencias.

Es una obviedad reiterar el poder de convocatoria de Central y Newell's, pero parece que en calle Viamonte esto no cuenta ya que mantuvieron por años estas escalas de inequidad.

Ahora bien, es aquí donde radicará el nuevo desafío para los directivos de los clubes del interior, especialmente para los de Rosario, ya que deberán bregar para que las mediciones se realicen como corresponde y evitar así un innovador perjuicio, fundamentalmente porque se trata de la Argentina, un país donde se mide la realidad según lo que ocurre en Buenos Aires.

Eso sí, cualquier avance al respecto, vale la recomendación de no anunciarla hasta que forme parte de una realidad y no de un deseo.

El rating y su importancia

El rating es la cantidad de audiencia televisiva. Está compuesto por la cantidad de hogares que están viendo un determinado canal o programa específico, del total de la población medida. Es decir, si en 3 de 10 hogares sintonizan un canal de TV, ese canal tiene un rating igual a 30 puntos (equivalente a porcentaje).

El share también juega en el fútbol

El share es el encendido. Se obtiene de la cantidad de hogares que están viendo un canal o programa específico, del total de televisores encendidos. Es decir, si tomamos los mismos 3 hogares del ejemplo escrito más arriba pero sólo 6 de los 10 televisores están encendidos, ese canal tiene un share de 50 puntos (equivalente a porcentaje).

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