Ovación
Miércoles 11 de Octubre de 2017

La Pulga pisó el área y nos llevó al Mundial

Al fin. Messi pisó el área y nos llevó a Rusia. Era lo que le faltaba. Lo que debía conseguir. La gran clave.

Al fin. Messi pisó el área y nos llevó a Rusia. Era lo que le faltaba. Lo que debía conseguir. La gran clave. La llave para que volviera a gritar sus goles con la camiseta de la selección. Es que de lejos no la podía meter. Y no los hizo en cualquier momento. Sacó a relucir su magia en el instante justo. Cuando parecía verse en el horizonte el precipicio de la eliminación. Si el partido no podía empezar peor. Ese gol ecuatoriano en segundos pareció paralizar a todos los argentinos futboleros. Claro, menos a él. Se hizo cargo. Como estrella que es. Fue para adelante. Y en el primer hueco que vio llegó a esa zona de disparo en la que difícilmente falla. Combinó con Di María, un socio de años con la albiceleste, y fue a definir decidido, con clase, con la zurdita en punta para el empate tranquilizador a los 11'. No alcanzaba todavía. Y faltaba mucho. Claro que nada mejor que aprovechar el envión anímico. Avisó a los 15' y desequilibró a los 19'. El 2-1 clasificador. Un golazo. Al palo que tenía más cerca, inatajable. Pero a no enloquecer. A regular el ritmo. A no olvidar que el juego se desarrollaba en la altura de Quito. Y a pensar que lo difícil sería el cierre del partido, allá cerca de los 90'. Pero... para qué esperar dijo Leo. Y a los 62' definió todo con el 3-1. ¡Y cómo! ¿Alguna duda que es el mejor? Para quien pretenda discutirlo. Obvio. Ahora quedará ver cómo le va en Rusia. En esa cita a la que tanto le costó llegar a esta selección que dependió siempre de su fútbol. Más allá del técnico, de los jugadores con los que lo rodearon a lo largo de las eliminatorias. Claro, primero había que llegar a conseguir el pasaje. Y fue el rosarino el que aportó lo necesario para llevarnos. Con él. Cómo iba a faltar él. No hubiese sido un Mundial sin el mejor futbolista de estos tiempos. Si esta selección argentina juega con 10. Con el nuevo 10. Al que siempre se compara con aquel original, con Diego. Es cierto que le falta, que según el paladar futbolístico de cada uno nunca lo alcanzará por más que el año que viene en Rusia levante la Copa del Mundo. Pero ahí estará para intentarlo. Se lo merece. Y anoche volvió a demostrarlo. Con los tres goles del triunfo, de la clasificación que Messi nos dio.

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