Ovación
Jueves 04 de Mayo de 2017

La nena de toda la cancha

Paulina Aprile tiene 9 años y es la única en un equipo mixto. Está fichada desde hace 2 años en la Asociación Rosarina.

_ ¡Hacé una bicicleta Pauli!

_¡No me sale!

_Pero sí te saleeee, ¡dale!

El diálogo se dio ayer en la práctica de fútbol de la categoría 2007 de la Asociación Atlética Jorge Bernardo Griffa. En zona sur, en una canchita del club de la Fábrica de Armas, entrenaban Paulina Aprile, de 9 años, y todos sus compañeros varones de 10. Pauli, le dicen sus compañeros a la primera nena fichada por la Asociación Rosarina de Fútbol, en 2015 y habilitada a jugar en cancha de 7 en fútbol mixto.

"Es una jugadora de toda la cancha", dice Mario Correa, quien la entrena desde hace cuatro años, y nadie lo contradice. En el Griffa hay unos 250 chicos entre las categorías baby e infantiles y Paulina es única. Es la más chiquita del grupo pero está a la altura de sus compañeros en todo sentido. Ellos mismos la rescatan y valoran. Le confesaron a Ovación que "es veloz", "hace caños" y "marea".

Todos la integran: es una más en la fila cuando tiene que esperar y también cuando tiene que formar pareja o trío para hacer un ejercicio. Ayer cuando caía la tarde, los botines verde fosforescente de Pauli eran los únicos que daban luz tras cada gambeta.


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Con el pelo atado en una colita, medias bajas, short y remera del club, la nena jugaba como si nada. Se impone: sin prepotencia ni timidez. El fotógrafo le pidió que hiciera jueguitos y ella lo intentaba. Pidió pases y los dio.

"Es una nena integrada, con capacidad de trabajo y buena adaptación. Juega bien en el arco, muy bien, pero también se las arregla arriba sin problemas. Es femenina, hace las cosas de todas las nenas", dice el técnico.

Y su papá, presente en el entrenamiento, acuerda. "Tiene un hermano de 13 años (Nacho), siempre estuvimos conectados al fútbol y la verdad es que cuando dijo que quería entrenar, con mi mujer teníamos tabúes. Pero, no porque hubiera sólo varones, sino por cómo la iban a recibir, cómo se iba a integrar. Uno la ve ahora jugar tan bien y disfrutar, que no nos preocupa el tema. Y quiero aclarar que Paulina no cubre agujeros: la citaron porque entrenaba y lo hacía bien", dijo Sebastián Aprile.


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Hubo que llevarla especialmente a un costado de la cancha porque si no Paulina no paraba de jugar. Y ahí, impaciente por volver a la pelota, contó algunas cosas, más levantando los hombros y sonriendo que hablando.

Dijo que es hincha de Boca y de Newell's, lo que la complica ahora que ambos equipos pelean la punta del campeonato. Que le gusta ver jugar a Messi. Que juega a la pelota en la play y en los recreos (cursa 4º grado en el colegio San Francisco Solano). Que en más de una Navidad pidió regalos futboleros.

"Tengo tres pelotas y dos pares de botines más, uno celeste y uno rosa", dice. Pero ojo: si bien practica cuatro veces por semana y juega sábados y domingos, no todo en su vida es fútbol. Le gusta "Soy Luna" y juega con sus amigas Sara, Julia, Alejandra y Julita.

Al borde de la cancha dos coordinadores del futbol infantil del club, Pablo Dolce y Cristian Pereyra, rescataron la presencia de Pauli en el equipo y dijeron que en la Rosarina están evaluando otros casos.

El presidente de la Rosarina, Mario Gianmaría, le dijo a este diario que ciertamente hay una nena de 13 años que quiere jugar. "Se complica. Acá no es como en Estados Unidos, donde hay infraestructura. De todos modos estamos trabajando con el fútbol femenino. El año pasado había sólo ocho equipos y ahora hay 18 de futsal. Y en este segundo semestre impulsaremos con el municipio el fútbol intercolegial de nenas: ya hay ocho escuelas, privadas y públicas interesadas", aseguró.

Entonces, no por repetida es poco válida la frase: con Pauli, las nenas llegaron al fútbol rosarino para quedarse.

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