Newell's Old Boys
Domingo 26 de Marzo de 2017

La fortaleza rojinegra es ir al ataque

Newell's crece con la pelota en los pies y en campo contrario. Si explota esa faceta en todo lugar, dará pelea.

Cuando la tiene en los pies es una cosa. Cuando la pierde es otra. Cuando la agarran los que saben, siempre crea sensación de peligro y es un rival de cuidado para cualquiera. Cuando la pelota no pasa por ellos parece ser un equipo como cualquiera. Cuando juega en campo contrario, lastima. Cuando le juegan en el propio, preocupa. Ergo, la mejor defensa que puede tener este Newell's de Diego Osella es el ataque. Algo de eso puede interpretarse de las palabras de Ignacio Scocco al final del 1 a 1 en Paraná: "Sirve para darnos cuenta de que si nos proponemos, podemos". "Si en el primer tiempo estábamos más decididos lo podríamos haber ganado". Palabras después de la mejoría en el juego y la actitud que mostró al cabo como visitante, la deuda pendiente que parece empezar a saldar.

En otras oportunidades, en el campeonato anterior con este cuerpo técnico al mando cuando las cosas no venían tan bien como ahora, tanto Scocco como Maxi Rodríguez fueron muy críticos sobre el rendimiento y la postura del equipo. Las declaraciones de Nacho del viernes tienen algún parentesco, porque aunque el contexto es muy diferente, Newell's venía con un déficit importante cada vez que se mudaba afuera del Coloso y en varios pasajes del juego del viernes en Paraná pudo remediarlo, al punto que dejó la clara sensación de poder haberse retirado con una victoria y justificada, a diferencia de varias de las que logró haciendo mucho menos.

Y no fue magia. En el comienzo del partido y a partir del empate antes del cuarto de hora del complemento, Newell's fue un equipo decidido a hacerse de la pelota, a recuperarla rápido y jugarla con criterio, a hacerla circular haciendo ancha la cancha esperando el instante de penetrar con posibilidad de gol en el área contraria. Así le sacó piernas e ideas a un rival que no será de los top del campeonato, pero que en su estadio había construido una fortaleza. Así estuvo mucho más cerca de ganar que de perderlo. Y así se fue con esa sensación que tan bien graficó Scocco, que dicho sea de paso jugó un rol muy importante en ese tramado ofensivo, aún cuando no pudo convertir como ante Vélez.

Y así como Nacho elevó su rendimiento porque fue perdiendo el miedo a las lesiones (como él mismo confesó después del partido), así Newell's apareció como un equipo de cuidado y que tiene con qué para estar donde está cuando se decide a ser protagonista.

Así de simple. No estuvo de nuevo Formica en cancha, pero con la claridad de su goleador, las corridas (sin buen final, es cierto) de Amoroso, la mayor participación de Maxi Rodríguez en el partido después de un primer tiempo en el que estuvo desaparecido, el atrevimiento de San Román (una grata sorpresa, a menos para quien escribe) y el respaldo que le dio el ingreso de Víctor Figueroa que mostró que está para más minutos, este equipo puede seguir dando qué hablar con mejores argumentos aún, que serán necesarios para llegar a término con chances de pelea. Newell's tiene en su ataque la mejor arma. Siempre que se decida a explotarla en todo momento y lugar.

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