Ovación
Lunes 22 de Mayo de 2017

La Bombonera fue un espejo: Newell's mostró ante Boca su imagen más real

Más allá de la derrota, fue valiente, competitivo, no tuvo profundidad y es un plantel muy corto

Más allá de la derrota, Newell's mostró ante Boca su imagen más real. Fue valiente, competitivo, no tuvo profundidad y es un plantel muy corto

Más allá del resultado negativo (0-1), la excursión leprosa del sábado a la tarde a la Bombonera fue una muestra cabal de las virtudes y defectos que tuvo el equipo de Diego Osella a lo largo de la temporada. Por supuesto que hacer un balance luego de tres derrotas en fila, antes cayó ante Independiente y Central, tiene el peligro de que el análisis quede atado exclusivamente a los resultados negativos, algo que no sería justo para un Newell's que si bien para nada es una maravilla tampoco puede decirse que sea un desastre y que esté todo mal. Por eso merece destacarse que ante Boca se vio una radiografía nítida del conjunto rojinegro. Porque es un equipo al que nunca le sobró nada, que siempre peleó con valentía en la adversidad y que por sobre todas las cosas la mayoría de las veces supo ser competitivo del principio al final de los partidos. Y logró demostrar estos atributos ante el líder a pesar de la caída por la mínima diferencia. En consecuencia, tendrá que agarrarse de estos argumentos positivos para encarar una recta final en la que no deberá tirar por la borda el gran torneo que viene realizando. Meterse en la Copa Libertadores sería un excelente premio.

Es verdad que los equipos suelen sacar a relucir defectos y virtudes cuando la exigencia es máxima. Y enfrentar al puntero en su casa es el examen más complejo que se puede afrontar. Y lo mejor que le pasó a Newell's es que estuvo a la altura de las circunstancias y que no fue el pato de la boda en la Bombonera. En ese contexto de marco adverso que bajaba de las cuatro tribunas, los rojinegros plantaron la bandera de la resistencia y si bien cayeron en la chapa final, en cuanto al trámite dispusieron de chances para anotar y hasta arañaron el empate en el descuento con una arremetida de Mauro Formica que pudo enmudecer a la multitud xeneize.

En líneas generales, lo que se vio de Newell's en este torneo es similar a lo ocurrido en los 90 minutos ante Boca. Hay que decir que fue un equipo valiente que disputó cada pelota como la última, sin negociar jamás el sacrificio, desde los jugadores más jóvenes a los consagrados. También hay que remarcar que buscó ser protagonista a través del manejo de la pelota mediante la trilogía Mauro Formica, Maximiliano Rodríguez y Nacho Scocco. Por momentos lo logró y complicó. También hay que reconocer que es un equipo al que le costó terminar las jugadas con mucha gente en el área rival y esto también es una característica que viene de arrastre y atentó directamente contra las posibilidades leprosas de estar más arriba.

Desde lo táctico no se puede decir que Osella haya perdido en el pizarrón ante Guillermo Barros Schelotto. Los equipos alternaron la posesión del balón y prácticamente generaron tres o cuatro opciones netas de gol cada uno. Boca nunca lo arrinconó contra su arco. Si el DT leproso tiene una virtud es que con los recursos escasos que tiene a mano armó un equipo que en la mayoría de los partidos fue un hueso duro de roer para los adversarios. Es cierto que Newell's pocas veces brilló, pero tampoco fue un desastre que consiguió la montaña de puntos que tiene producto del azar (45 unidades). Hay un trabajo estratégico en la semana que no se puede soslayar.

Claro que tampoco le dio para dar el salto de calidad en las últimas tres fechas, cuando comenzó a jugar por los porotos gruesos. Recibió ocho goles en contra en estos tres cotejos y eso significó prácticamente la sentencia de despedida en la lucha por el título. El área de Lucho Pocrnjic dejó de ser una fortaleza y aparecieron grietas fatales.

También hay que decir que tener un plantel corto para Newell's fue una piedra en el zapato. No hay otro nueve de área disponible para apostar por un acompañante de Nacho cuando hay que quemar las naves. Se lesionaron San Román, Amoroso y Quignon y Osella dispuso todavía de menos soldados. A veces da la sensación de que el DT mira el banco y no tiene demasiado a mano para cambiar el rumbo de un partido.

Newell's se fue el sábado de la Bombonera con el sabor agrio de la derrota en los labios, sabiendo que la ilusión de pelear el torneo se le escapó casi definitivamente. Ahora todas las fichas estarán puestas en asegurar un lugar en la próxima Copa Libertadores. Pero más allá del dolor de la caída, se fue con la frente en alto porque no fue superado por el puntero. Así cambió la imagen de los traspiés ante Independiente y Central, en los que sí estuvo siempre lejos del resultado y de manejar el trámite de esos encuentros.

A este plantel de Newell's le restan cinco fechas para llegar hasta la orilla del río después de tanto remar dentro y fuera de la cancha.

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