Ovación
Domingo 30 de Abril de 2017

Jaguares perdió un partido clave ante Sharks y complicó su futuro en el Súper Rugby

La caída fue dolorosa, por un lado porque los sudafricanos le sacaron ocho puntos de diferencia en la tabla, y por el otro, porque quedaron en deuda con el juego, no estuvieron al mismo nivel que con Lions.

En un partido en el que cometió muchos más errores de los deseados, Jaguares cayó ante Sharks 33-25, en uno de los partidos correspondientes a la décima fecha del certamen. La caída fue dolorosa, por un lado porque los sudafricanos le sacaron ocho puntos de diferencia en la tabla, y por el otro, porque quedaron en deuda con el juego, no estuvieron al mismo nivel que con Lions.

Sharks tomó la iniciativa en el arranque y con ese envión llegó muy rápido al try a través de Philip van der Walt. Jaguares acusó el golpe pero no logró meterse en el partido. Un penal de Nicolás Sánchez sirvió para descontar, pero luego concedió una infracción y los sudafricanos pudieron mantener la ventaja.

Al equipo argentino no se lo veía bien. Había demasiado nerviosismo y estaban todos demasiados imprecisos. En ese contexto fue Ramiro Moyano el que despertó a sus compañeros con una fenomenal corrida. Sólo unos minutos después, una gran combinación de los backs terminó en try de Joaquín Tuculet en la bandera.

La arremetida de Jaguares siguió y fue Matías Orlando, después de una maniobra personal del rosarino Jerónimo de la Fuente, el que apoyó. Jaguares pasó a ganar por primera vez (20-13), y parecía que a la etapa inicial la cerraban en alza, pero no fue así. Las distracciones le permitieron a Rhyno Smith correr con campo abierto y fue el segunda línea Etienne Oosthuizen el que empató el partido.

En el segundo tiempo, Sharks mostró más jerarquía y dureza en el contacto y ahí estuvo la principal diferencia. Pese a los arrebatos del local a la ventaja siempre la tuvo la visita. Thomas du Toit marcó un try clave y Bosch estiró el marcador a un 30-20 cada vez más inalcanzable, porque nunca pudieron encontrar un hueco en la defensa de los Sharks y cuando lo hicieron alguna imprecisión hacía caer en saco roto el intento. Mientras tanto los minutos corrían. En los instantes finales el ímpetu de los argentinos fue más efectivo que el juego, y en ese accionar cometieron infinidad de faltas y de malas decisiones, con una defensa lejos del ideal. Y para hacer más negra la tarde, Bosch en el final metió un penal con el que dejó a Jaguares con las manos vacías.

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