Ovación
Domingo 18 de Diciembre de 2016

Hoy dará el pitazo final

El rosarino Saúl Laverni se despide del arbitraje después de once años y medio en primera división: será en Boca-Colón. Un recorrido por la carrera, desde que se inició en 1998.

Saúl Laverni dirigirá hoy por última vez. Nada menos que en la Bombonera. En Boca-Colón, después de once años y medio como árbitro de primera división. A punto de cumplir 47 años, apenas el almanaque muestre en su primera hoja el día 21 de enero, el rosarino cambiará de función dentro del arbitraje argentino porque dejará de correr acompañando a los 22 futbolistas para participar de la nueva comisión arbitral de la AFA que desde el primer día de 2017 encabezará Horacio Elizondo.

   "Se cumplió un ciclo, considero que debo darles paso a la nueva generación de árbitros, a los pibes que con 30 años vienen empujando. Y justo me invitaron a participar de la nueva dirigencia, y mi función será más de docencia por parte del Sadra, el gremio de los árbitros que llegamos desde el interior", confió.

   Por delante esa será su carrera. Una experiencia en la que irá ganando lugar así como lo hizo en su progreso como árbitro.

   Al mirar para atrás, todos pueden ir a Wikipedia y ver que en primera división de la AFA debutó el 26 de junio de 2005, en un 3-3 entre Colón y Argentinos Juniors. También que fue árbitro internacional desde 2007, que su primer superclásico fue un River 1, Boca 1 el 25 de octubre de 2009, que dirigió todas las copas sudamericanas y partidos de selecciones. Pero hubo un antes.

   "En 1998 empecé a arbitrar en la Asociación Rosarina", repasó Saúl en diálogo con Ovación. ¿Cómo fue? Ya había dejado de jugar. El marcador central que jugó un par de partidos en la primera del salaíto allá por 1989, donde en la primera local de Argentino acostumbraba a pegar el grito «salimos» mientras le pegaba fuerte y para arriba. Después encontró en el arbitraje la forma de seguir vinculado al fútbol, pero lo hizo en una liga paralela a la ARF.

   «Pasate a la Rosarina, que empiezan los cursos para árbitro nacional", le comentó un periodista al encontrarlo en el colectivo una noche que volvía de dirigir un partido en una liga de la región. Y fue. Enseguida se sumó a los otros dos rosarinos que tomaron el mismo camino: el ya retirado Claudio Martín y Sergio Pezzotta, quien en breve también le dirá adiós a los partidos.

   Y en el 2002 llegó a dirigir en la Primera B Nacional, y en poco tiempo empezó a picar en primera. Hoy le dice adiós al rectángulo de juego.

   "Me ternaron para dos partidos, el que voy a dirigir, que es Boca-Colón y para Independiente-Banfield", indicó. Y en la Bombonera dirá adiós. En un partido en el que estarán presentes el papá Ricardo, la esposa (Silvina), pero no las hijas (Agustina, de 17, y Giuliana, de 16) ni la mamá Celia, quien "nunca me vino a ver porque sufre mucho. Es a quien más la nombraron en toda mi carrera, jejeje...", explicó Saúl haciendo referencia a los insultos que todos los árbitros reciben en cada partido.

   "A ellos, a mis profes Sebastián Perini y Carlos Grech, a todos los que colaboraron en mi carrera debo agradecerles", señaló antes de contar que el viernes por la noche "en la despedida del año en el Sadra, recibí el reconocimiento de todos (a través de Guillermo Marconi, el secretario general) y me entregaron una plaqueta recordatoria que me dio Sergio (Pezzotta)".

   "Será bárbaro para mí despedirme en un partido tan importante, claro que lo mío es más íntimo que lo que significará para los hinchas de Boca, por la posible despedida de Carlos Tevez, uno de los tantos grandes jugadores que tuve la suerte de dirigir en estos inolvidables años como referí".

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