Central
Jueves 28 de Septiembre de 2017

Herrera, el hombre del libreto, que cumplió un rol fundamental en los táctico

El Chaqueño, una de las apuestas de Montero, fue clave en el triunfo

Para una previa picante y un partido caliente, un par de retoques por parte de Paolo Montero. Uno de ellos fue la apuesta por Germán Herrera, un jugador noble desde el compromiso, que oscila entre la titularidad y la alternativa desde el banco de suplentes sin mostrar el mínimo disconformismo. Ayer el Chaqueño le pagó con creces al entrenador. Porque su trabajo estuvo lejos del brillo, pero de una eficacia en la tarea asignada realmente asombrosa. Fue "el" jugador que tuvo una misión especial y la cumplió a rajatabla.

Cuando Central retrocedía, el esquema se transformaba claramente en un 4-4-1-1, precisamente por la posición de Herrera. Porque su trabajo era acompañar a Ruben allá arriba en la ofensiva, pero para nada desentenderse de lo que ocurría con el juego unos cuantos metros atrás. Por eso cuando Boca recuperaba la pelota en su terreno, el Chaqueño inmediatamente se ubicaba a centímetros de Wilmar Barrios, a quien pretendió durante toda la noche imposibilitarlo de ser salida clara para el equipo del Mellizo. Por eso el colombiano nunca pudo calzarse el traje del hombre de salida.

Pero todo esto lo llevó a Herrera a hacer un partido terriblemente exigente desde lo físico. En eso cumplió también al pie de la letra. Cuando el partido se moría, él seguía exigiendo a todos los defensores, incluso más que el recién ingresado Fernando Zampedri.

Seguramente Montero entendió que para este partido se necesitaba eso, alguien que se matara corriendo en la zona de tres cuartos. Pero también hubo una situación de estudio. Porque Ruben no se lo quería perder por nada del mundo, pese a que se encontraba en una situación compleja por una distensión en la parrilla intercostal. Se sabía que no podría aguantar los noventa minutos. Lo mismo que Zampedri, quien también viene tocado del hombro. Tal vez por ello Montero en la práctica del martes en Arroyo Seco, previo al viaje, lo puso entre los titulares y después le dio la confianza.

A la luz de los resultados, acertó el técnico y cumplió el jugador, quien hasta se dio el lujo de meter una corrida en una de las últimas jugadas del partido para meterle un centro a la cabeza de Zampedri, que hubiera sido el segundo pero la cabeceó forzado porque le llegó un poco alta.

El gol puso, por obvias razones, a Mauricio Martínez en un lugar de privilegio. Pero en el podio que cualquiera pudo haber armado anoche, Herrera seguro no se quedó afuera. De hecho,la TV lo eligió figura. Su actuación tomó mayor notoriedad porque fue una de las apuestas de Paolo Montero. Su rendimiento, sacrificio y labor táctica estuvieron a la altura de lo que el partido requería. Un aprobado enorme para el Chaqueño.

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