Ovación
Martes 10 de Octubre de 2017

"Hay que prepararse para jugar en la altura"

Damián Díaz habló con Ovación del partido de hoy. También pasó revista por varios temas: el presente en Barcelona de Ecuador, la chance de ganar la Libertadores y su deseo de volver a Central

Damián Díaz le hace de guía al enviado de Ovación durante la estadía en Guayaquil. El Kitu no sólo es la referencia de hospitalidad más saludable para el viajero que viene de Rosario, sino que aconseja que a esta ciudad hay que recorrerla con los ojos bien abiertos para no perderse sus bondades naturales. Sobre todo ayer que no fue jornada laborable debido a que se festejó un nuevo aniversario de la liberación guayaquileña. Pero claro, la convocatoria al ex volante de Central persigue un tópico futbolístico y no turístico. Que no es otro que el partido histórico que disputará hoy la selección argentina contra Ecuador en Quito para saber si va o no al Mundial de Rusia.
   El Kitu explica las complejidades con las que se encontrará el equipo de Jorge Sampaoli siempre apegado a esos valores que se le conocieron cuando irrumpió en la primera canalla. Esos que siempre le darán privilegio a la sencillez y a la discreción: "Es complicado el partido para Argentina. Tiene posibilidades sólo porque es una selección de élite mundial y con jugadores de una gran jerarquía. Pero el partido igual no deja de ser muy difícil. Hay que estar preparado para jugar en la altura. Nunca se dan trámites normales. Si querés jugar como en el llano, ya entrás perdiendo", cuenta el actual referente de Barcelona de Guayaquil, equipo con el que jugará las semifinales de la Copa Libertadores contra Gremio.
¿Qué tiene que hacer Argentina para no sufrir tanto los efectos de la altura?
Argentina no podrá salir a presionar todo el tiempo como le gusta a Sampaoli. Deberá tomar recaudos y tener paciencia. Lo peor que puede hacer es meterse atrás porque Ecuador te empieza a llegar con centros o con pelotas paradas. Habitualmente la selección de Ecuador en Quito adelanta mucho las líneas y no te deja meter un pase en cortada porque la pelota viaja muy rápido. Imagino que Ecuador achicará bastante para que Argentina tenga pocos espacios y eso sí que es un riesgo para la selección. Igual, Sampaoli sabe todo esto que te cuento porque él dirigió en Emelec y ya preparó a equipos para jugar en la altura.
Por tu análisis está claro que no es el mejor escenario para que la selección argentina busque la clasificación al Mundial.
No, no. Eso seguro. Encima tiene la presión de ganar sí o sí. Quizás si Ecuador llegaba al partido con chances de clasificar hubiera sido peor para Argentina y también para mí porque yo le tengo un gran cariño a este país. Ahora me siento más liberado con eso y me gustaría que clasificara Argentina.
¿Es mejor para Argentina enfrentar a este Ecuador que está formado por futbolistas del medio local y no con mayoría de las figuras que juegan en el exterior?
Es difícil de cualquier modo jugar contra este Ecuador. Es cierto que el técnico Jorge Célico apenas asumió provocó un recambio de jugadores y no citó a varios que juegan en Europa. Por ejemplo, para Argentina es una ventaja que no esté Antonio Valencia, sobre todo por la jerarquía y la experiencia que le aporta a la selección. Igual, tiene jugadores que presionan, corren y marcan todo el tiempo.
¿De quién se tiene que cuidar Argentina?
Debe tener especial atención a la velocidad de Enner Valencia. Antes jugaba por afuera, como una especie de ocho, y ahora lo están usando de nueve. En los últimos partidos de Ecuador jugó de único delantero y hay que aguantarlo. También Renato Ibarra es rapidísimo. Te repito, Argentina la tendrá complicada.
¿Qué encontraste en Barcelona de Ecuador para que la gente te quiera tanto y seas unas de las figuras del equipo que jugará las semifinales de la Copa Libertadores contra Gremio?
La verdad es que estoy muy a gusto en Barcelona y también en este país. Yo ya había estado dos años allá por el 2012 y ahora llevo dos años más. Tengo un contrato por cuatro y pienso quedarme mucho tiempo porque me tratan de maravillas. Encontré un plantel bárbaro y un club que me brinda mucho respeto. Es cierto que me lo gané con mis actuaciones, pero cuando cometí errores también estuvieron a mi lado. Y eso es lo que más rescato. Además, me reconocen porque siempre me manejé de la misma manera en este país.
En la calle se nota que el hincha de Barcelona está muy entusiasmado con la posibilidad de ganar la Libertadores por primera vez en la historia.
Sí, el club llegó a dos finales de la Libertadores pero nunca pudo ganarla y ahora quiere la Copa sí o sí. Igual es difícil. Ahora viene Gremio y si pasamos River o Lanús.
¿Para cuándo la vuelta a Central?
Y... me gustaría en algún momento. Tengo un sentimiento especial por Central. Soy hincha del club. Ahora no estamos tan bien comparado con la etapa de Coudet en la que el equipo peleó los torneos locales, la Libertadores y llegó a finales de la Copa Argentina. Fue una lástima que no se consiguieran los títulos en ese momento. Quizás por eso ahora cuando el equipo pierde uno o dos partidos, como pasó ante Banfield y en San Juan, empiezan los reproches.
¿Cómo ves al equipo de Montero?
Lo sigo siempre a Central. Por lo que veo tiene que jugar más como lo hizo contra Boca que en el torneo. Ojalá pueda encontrar esa regularidad.
¿Estuviste a punto de volver en los últimos mercados de pases?
Tuve charlas en algunas ocasiones, pero al final no se dio la chance concreta. Claro que me gustaría en un futuro. Pero hoy estoy fenómeno en Barcelona. Ahora es complicado salir y tampoco creo que me convenga en lo económico.
¿Tenés contacto con algunos de los chicos que hoy están en el plantel de primera?
Con el único que hablo bastante es con Gustavo Colman porque compartimos representante (Daniel Quinteros).
¿Coincidís con que en Central no se vio al mejor Kitu Díaz?
Sí, claro. Influyó mucho la situación complicada en la que estaba el club, que después terminó con el descenso. Además, apenas jugué 26 partidos y era muy pibe cuando me tocó vestir la camiseta de Central. Tampoco teníamos un equipo, como pasó en la etapa de Coudet, que respaldara a los más chicos salidos de las inferiores.
Ahora que él está acá, ¿pudiste hablar con Di María, con quien compartiste plantel en Central?
No, no. Le tengo un gran aprecio a Angelito, pero después cada uno siguió su camino y la distancia nos separó. Cuando estábamos en Rosario hablábamos mucho, pero después perdimos un poco esa amistad. Igual él sabe todo lo que lo quiero y ojalá mañana (hoy) pueda hacer el gol del triunfo.

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