Ovación
Sábado 07 de Octubre de 2017

Ganar, simple de decir y difícil de ejecutar

Toda la responsabilidad recae sobre Messi, que no encuentra compañeros que capitalicen el desequilibrio que genera.

Todo se va de un extremo al otro. O se es optimista al ciento por ciento o totalmente pesimista. Hoy la frase que sobresale en cada rincón del país es "ganando en Ecuador hay grandes chances de clasificar". Y es cierto, no es irreal. Aunque es cierto que la frase es simplista porque para la selección pensar en ganar hasta ahora ha sido una utopía. Al menos en este ciclo con Jorge Sampaoli, pero que también sucedió en los anteriores. Por algo en las eliminatorias pasaron tres entrenadores. Y mucho del peso de la responsabilidad recae sobre Lionel Messi, como si fuera el único que debe lidiar con esta misión.

   Había necesidad de vencer a Uruguay y fue empate. Argentina tenía la obligación de hacer valer su peso futbolístico ante una endeble Venezuela en el Monumental y sólo igualó. Era cuestión de estado superar a Perú, en la Bombonera, un escenario elegido con el fin de que la albiceleste jugara con la ayuda de la hinchada. Nada de eso sucedió y otra vez hizo tablas. Y dejó a la albiceleste en el borde del precipicio.

   Argentina, por esas cosas del fútbol, ayer no quedó afuera del Mundial de Rusia 2018 por la mano milagrosa que le dio Paraguay venciendo de visitante a Colombia. Sólo por eso.

   Es cierto que en las fórmulas matemáticas del fútbol existen distintas variables que podrían ubicar a Argentina entre los clasificados o, al menos, ganarse una chance más jugando el repechaje con Nueva Zelanda (6 de noviembre el choque de ida y el 14 de vuelta).

   "Hay que vencer sí o sí a Ecuador". Ocho palabras sencillas de decir y repetir, pero nada simple de ejecutar. Por supuesto que no es imposible, pero hasta ahora el andar y los últimos antecedentes empujan a tener demasiadas dudas. Más aún con un equipo que no sólo no vence, sino que le cuesta horrores convertir goles. Sólo marcó 16 en 17 encuentros y teniendo a muchos jugadores que son los mejores del mundo. El último fue ante Chile, de penal, que marcó el 10 (durante este ciclo de Sampaoli aún no facturó, porque ante Venezuela fue en contra). ¿Increíble? Sin dudas. Inentendible que una selección con Messi, Dybala, Icardi, Di María, Benedetto y compañía tenga tremendo déficit. Y sea tan impotente.

   Todo el peso lo tiene Messi por ser el mejor del mundo. Pero en el fútbol, salvo contadas excepciones, un jugador solo no gana un partido. Es un juego en conjunto y ahí reside el gran problema. ¿Quién lo acompaña? Si le da tres pelotas de gol a Benedetto y falla, si se la da a Rigoni y no la emboca. O si tira una pared y no se la devuelven redonda para que pueda lastimar de tres cuartos hacia adelante. ¿Entonces? El problema es de compañía. O sus compañeros no rinden por el peso de la responsabilidad que sobrellevan. O, como dijo Dybala, "es difícil jugar con Messi". Porque en realidad es al revés, a la Pulga le debe ser difícil jugar con algunos compañeros que tiene.

   Asegurarse la victoria con Ecuador es el nuevo dogma para un equipo que arrastra el karma de hace varias fechas. Los ecuatorianos están eliminados, es cierto, pero tienen la misma cantidad de triunfos que Argentina. La diferencia es que perdió muchos más. El encuentro no será sencillo como ningún otro rival que le tocó enfrentar a la albiceleste, que lucha con su "yo" interior buscando salir de la crisis de identidad futbolística. Sólo le queda un juego más para no perder el tren de la oportunidad de ir a Rusia. Y será hora que deje atrás sus dudas, miedos y de una vez por todas florezca la rebeldía y vuelva a ganar. Una palabra sencilla de mencionar y muy difícil de implementar. Al menos en este presente albiceleste plagado de incertidumbre.

No ir al Mundial dañaría la tesorería de la AFA

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sufrirá un perjuicio económico mínimo de 15 millones de dólares y el seleccionado nacional, último subcampeón del mundo, podría bajar su cachet al 50 por ciento si no se clasifica al próximo Mundial Rusia 2018. Al margen del prestigio deportivo resignado en una eventual eliminación, el fútbol argentino sufrirá pérdidas que podrían dañar seriamente la tesorería de Viamonte 1366 si no logra ingresar entre los 32 seleccionados que disputarán la Copa del Mundo del año próximo en Rusia. En primera instancia, la AFA dejaría de percibir los 15 millones de dólares que la Fifa le asegura a la federación de cada país por participar de la primera ronda mundialista

y el daño económico podría acrecentarse según cada instancia en la fase final. Por eso ir al Mundial no es meramente una cuestión deportiva, sino también económica.

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