Ovación
Miércoles 17 de Mayo de 2017

Fútbol rosarino que no tiene fecha de vencimiento

Dos torneos picantes, donde se juega hasta cualquier edad y desfilan varias glorias locales

Jugar al fútbol no tiene techo. Bueno, a excepción de los jugadores profesionales de primera que a los 30 empiezan a retirarse porque ya son maduros, el resto, la mayoría amateur, son los que sin límite de edad patean la pelota en cancha de once, cada fin de semana (y algún día hábil también) en torneos no profesionales. Son tipos que juegan un fútbol muy competitivo en varias categorías: arranca con la de los más jóvenes en la "libre", pero la franja más populosa es la de los decanos. Veteranos, superveteranos, senior, master y supermaster son las categorías que van bastante más allá de los 60 años.

Los partidos se juegan a pesar de las lesiones, operaciones y stents. No se trata de simples picados, son ligas y torneos históricos de la ciudad en los que se mezclan aficionados con ex jugadores que siguen descollando, tal vez con menos desplazamiento pero con gambetas y goles envidiables.

   Ovación habló con organizadores y jugadores de dos de los torneos más numerosos y prestigiosos de Rosario (Provincial y Bancos y Seguros), unidos por un sinnúmero de coincidencias. Podría decirse que la primera es que en ambos certámenes, el fútbol no tiene fecha de vencimiento.

Se juega en cualquier categoría hasta que dé el cuerpo, a tono con la expectativa de vida que ya supera los 75 años (según el informe del año pasado de la Organización Mundial de la Salud está en 76,3 años para Argentina, o sea 5 años más que la media mundial). Muchos jugadores encaran por recomendación médica y psicológica. Dicen que los profesionales les aseguran que con el fútbol "se incrementan lazos sociales, se sosiega el estrés y se postergan los achaques" más que con cualquier medicamento. Otros confiesan que juegan porque sí, porque el partido es casi "la vida".

   El segundo punto en común es que cada una agrupa hoy a unos 1.800 participantes, un caudal de jugadores que supera a los de otros torneos locales.

Otra coincidencia y tal vez la más espectacular es que los dos torneos acogieron a glorias del fútbol local y lo siguen haciendo: en ambos jugaron Gerardo Martino, los hermanos Killer, Gerardo González, el Trinche Carlovich, Oscar Agonil, Fabián Basualdo, Ricardo "Oso" Ferrero, Horacio "Petaco" Carbonari y Gustavo Dezotti, entre otros tantos. Y ahora despunta el vicio, con 37 años, Damián Manso.

El más "veterano"

El interno de socios de Provincial tiene 97 años, es el más antiguo de la ciudad y supo estar entre los más importantes de Sudamérica.

En este momento cuenta con un centenar de equipos (representan al 10% de los socios del club) que juegan en unas once canchas en dos predios del club, tanto en la semana como los fines de semana.

La inscripción por grupo de 18 jugadores, semestral, es de 11 mil pesos, a lo que hay que sumar la cuota de socio al club. El torneo de la liga de Bancos y Seguros, pronto a un nuevo aniversario, fue creado el 25 de mayo de 1970 en el club Mitre de Pérez, por 10 equipos de empleados de ambos rubros. Epocas en que la actividad bancaria y mutualista era pujante en el país.

Hoy de ese tiempo sólo queda el nombre de la liga, abierta y con 88 equipos de hasta 25 jugadores que deben pagar de inscripción 20 mil pesos para jugar, sábados y domingos, en las seis canchas del campo de deportes de San Francisco Solano, de Mendoza al 8100, porque carecen de predio propio.

   Otra característica que une a estos torneos es que son picantes en insultos, pierna fuerte y trompadas, pero también son más rigurosos en las penas que la Fifa con Messi. En ambos expulsaron a equipos enteros. "El límite es la trompada al árbitro", coinciden el coordinador de Provincial, Gerardo Arias, y el vice de la liga de Bancos y Seguros, Julio Bayona.

   Ambos cuentan con árbitros pagos, tanto varones como mujeres, aunque reconocen que a ellas se las respeta más. Los de Provincial pertenecen a la Asociación Rosarina de Fútbol y los de la liga de Bancos y Seguros, a la Cooperativa de Arbitros.

"Sin árbitros no se puede jugar: no hay partido, no hay torneo", dijo Arias, quien no descartó que se incorporen cámaras en el torneo.

   En función de las reacciones pasionales, Provincial cuenta con empleados de seguridad. Y ambos con tribunales disciplinarios, en los que los lunes, cuando se hacen los descargos, todos aseguran que no hicieron nada.

Además comparten una norma que según dicen "ayuda a calmar los ánimos" en una ciudad de pasiones desbordadas. Cada equipo se bautiza por su cuenta y se diseña la indumentaria, pero nada puede hacer alusión a Newell's, a Central, a algún partido político o religión. Stella Artois, Los Tíos, Depredador, Dragón, Provincialista, Real Envido y Palmeira son más inocuos y no por eso pierden la garra.

Una coincidencia más y tal vez la muestra de que acá se juega al fútbol pero también con fuego. Las dirigencias de ambos torneos insisten para que los jugadores se hagan los controles médicos anuales, pero la mayoría se hace el sota.

"Estamos por implementar una planilla en la que nadie entre a jugar sin dejar los datos de su obra social, no queremos volver a lamentar pérdidas: en nuestro torneo hace unos cuatro años falleció un muchacho de unos 50 años", dijo el directivo de Provincial. "Y en el nuestro, hace dos: hoy tendría 67 años", lamentó Bayona.

Cuentan con médicos y ambulancias pero eso no basta: tanto uno como otro directivo confesaron que necesitarán que el municipio los "ayude a fiscalizar".

"Los más mayores son los más reacios a cumplir las normativas: parecen chicos. El año pasado sembramos un campo de juego y prohibimos jugar. Se metieron, hubo que sacarlos con seguridad", dijeron desde Provincial.

   "Jugar a pesar de todo", parece ser otro lema que comparten. Y de un lado y del otro cuentan distintas anécdotas.

"Me casé por civil y no me querían dejar jugar al día después porque me casaba por iglesia. Yo mandé el bolso escondido por un compañero a la cancha y me emperré. Si me quitás el fútbol no sé cómo lleno el vacío", dijo un jugador de 67 años de Bancos y Seguros.

Algo similar le sucede a Fabián Moreno, de 47 y de Provincial, con un clavo en el tobillo, operado de rodilla y lesiones en la tibia y el peroné. "Mirá, mi viejo falleció cuando yo era un pibe y andaba medio perdido, ¿me creés si te digo que el fútbol y este torneo me salvaron?". ¿Quién se animaría a decirle que no?

Las chicas de Provincial

El año pasado, en el torneo de Provincial jugaron mujeres en cancha de siete. "Son bravas y muy pasionales también. Este año repetiremos el torneo apenas terminemos las canchas sintéticas, a mitad de año. Las jugadoras son hijas y parejas de jugadores que en su mayoría pasaron de ser parte de la hinchada a la cancha", comentó el presidente de fútbol interno, Juan Manuel Brunetti.

El senior superliga de la AFA

El torneo tiene 1.470 jugadores, los más "viejos" no llegan a los 60 y juegan hasta ex jugadores de la selección, como Roberto Fabián Ayala, que fue el que más partidos jugó con la albiceleste. En 115 encuentros participó el Ratón antes de retirarse en 2011. Ese zaguero central, hoy de 44 años, juega, como el también ex seleccionado y ex jugador de River Ariel Ortega, hoy de 43 años, en el torneo Senior Superliga de AFA, con 1.470 jugadores de 55 equipos y organizado por la Asociación Mutual Casa Futbolista. No es el único ilustre de la pelota en este certamen: también juegan los ex Boca Roberto Pompei y Mauricio "Chicho" Serna; el ex millonario Hernán Díaz; el ex de San Lorenzo Néstor Gorosito; el ex Racing Marcelo "Chelo" Delgado; el ex Independiente Juan José Serrizuela y el ex ídolo del Inter de Milan Javier "Pupi" Zanetti, quien juega en este torneo para el plantel de Talleres de Remedios de Escalada, club donde se formó.

   El torneo tiene 27 años, sólo juegan equipos de clubes con representación en AFA y con autorización de las entidades. Se divide en tres categorías (superliga, zona A y zona B), se juega de lunes a viernes y todos los detalles de cada encuentro y de la tabla de posiciones se vuelcan en Olé.

   "Por ahora nuestros jugadores más grandes pasan apenas los 50 años pero estamos armando la categoría supersenior, al estilo de la que ustedes tienen en Rosario. Somos muy estrictos en la disciplina: al jugador que insulta o promueve una pelea, le caen diez fechas. Y nadie juega sin certificado médico", le dijo a Ovación el coordinador de la superliga, Daniel Moronta.

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