Central
Martes 23 de Mayo de 2017

"Fui decidido a llevarme puesto a alguien y por suerte fue gol", confesó Burgos a Ovación

Esteban Burgos dijo que lo ayudaron sus compañeros en la cancha, destacó a Montero y confió que salió adelante gracias a su psicólogo.

"Necesitaba hacer el gol, fui decidido a esa pelota, a alguien me iba a llevar puesto y por suerte entró", reconoció Esteban Burgos al contarle a Ovación lo que vivió en esos pocos minutos que pasaron entre el penal que le cometió a Lisandro López y su conquista, la del 2-1 que encaminó a Central hacia una nueva victoria, cuando la peleó arriba con Vittor y le entró con alma y vida de derecha cruzándola para estamparla en la red. "Apenas hice el penal me dije, «tanta mala suerte puedo tener», pero enseguida mis diez compañeros me alentaron y eso me sirvió para ir por la revancha", confió.

   El marcador central auriazul tuvo una especie de nuevo debut. Es que no había jugado en todo el 2017, es que cuando terminó el año pasado prácticamente tenía hechas las valijas porque la dirigencia de Central había tomado nota de los silbidos de los hinchas, de sus flojas actuaciones y era gran candidato a partir. Tanto que parecía hasta prohibido para que Montero lo tuviera en cuenta.

   "Es cierto, querían que me fuera. Tengo mucha autocrítica y es cierto que no había tenido partidos como yo deseaba a fin del año pasado, como también influyó que no pudimos ganar la Copa Argentina, y quedé relegado. Pero no me pude ir. Y cuando llegó Paolo Montero me bancó, me dijo que no iba a permitir que nadie me echara", confesó el defensor para agregar que "el técnico me dijo «te vas a quedar con nosotros peleando un puesto como uno más». Un gesto del que no me voy a olvidar más".

   En la noche del domingo, Burgos dejó atrás 161 días sin jugar, es decir más de 5 meses. La última vez había sido el 11/12/2006 en el Gigante, en el 1-2 con Lanús, en la fecha 13. La de la mala suerte, al menos para el salteño. Y el DT uruguayo, cuando lo necesitó, lo sacó del archivo. "Esperé mucho y trabajé para ganarme una chance. Paolo nos había dicho a todos los que estábamos sin jugar que siguiéramos dándole para adelante. El trata igual a un jugador que viene relegado como a los titulares, con gran respeto, enseñándonos cosas, por eso le estoy muy agradecido".

   "Así es el fútbol, con situaciones que cambian en dos o tres minutos, como pasó entre esa jugada del penal y el gol", contó.

   Claro que no es tan sencillo convencerse de ello cuando las cosas no salen como uno lo espera y así lo entiende: "No es fácil cuando uno escucha un murmullo, que te silben en la cancha. Pero si me hubiese caído con la jugada del penal, si mis compañeros no me bancaban como lo hicieron en ese momento, todo pudo ser muy distinto. Por suerte pude tomarme revancha enseguida".

   "Lo trabajé mucho con mi psicólogo para salir de esos malos momentos. Eso me dio fortaleza. Tampoco es fácil jugar en un club tan grande como Central. Acá tenés muchas presiones, la obligación de ganar siempre, como por ejemplo ya estamos pensando en River, en seguir ganando para afirmarnos y pensar en clasificar a la Copa Libertadores, a la que nos estamos acercando", señaló el marcador central que jugó su vigésimo partido con la camiseta de Central (19 de titular) y con él en cancha Central ganó 8 veces, empató 5 y perdió 7.

   Y justamente él cortó una mala racha de los defensores canallas, que llevaban 33 partidos sin convertir. La última vez había sido hace más de 10 meses (el 15 de julio de 2016) en el 1-0 a Villa Mitre de Bahía Blanca en cancha de Sarmiento de Junín (32avos de final de la Copa Argentina 2015/16), cuando "le pegué como pude después de un rebote que dio el arquero y que Marco (Ruben) no pudo conectar. Había sido un tiro libre de Lo Celso", recordó.

   Eso sí, no tenía registrado el dato estadístico: "No lo sabía. Son casualidades", dijo para enseguida decir que "no importa quién haga los goles, el tema es que Central gane". Antes que él, hace ya más de un año (15/5/2016, en un 1-1 con Quilmes), había sido Mauro Cetto el último defensor en desatar un grito de gol.

   Ya está. Burgos volvió a ser parte del primer equipo auriazul, ahora restará esperar la nueva chance. ¿Ante River? "Ojalá, el técnico sabe lo que hace y yo estoy dispuesto a sumar".

   ¿Ahora cambiará la idea dirigencial de no contar más con él? Es la gran incógnita de acá al final del torneo, pero Esteban no se apura y mantiene la ilusión: "Uno siempre anhela continuar en un club tan grande como Central, de mi parte debo seguir entrenando, dar una buena imagen y entonces se verá, pero claro que quiero seguir siendo parte de este plantel".

Comentarios