Central
Miércoles 26 de Abril de 2017

Fue un triunfo tan justo como necesario

Los canallas vencieron 1 a 0 a Cañuelas con gol de Mauricio Martínez y pasaron de ronda.

Santa Fe / Enviado especial.- Cimentó la ilusión natural de protagonismo en bases sólidas. El resultado lo atestigua de manera elocuente. Central no goleó a Cañuelas como se presagiaba. Ganó con lo justo. Y es lo que cuenta. Claro que además hubo una reacción que nació desde el orgullo. No por juego y dinámica como debía ser, sino que cada cual se encolumnó detrás de un objetivo sencillo de radiografiar: la victoria. Es que no había margen para hacer beneficencia en un torneo en el que el que pierde, paga. Sin embargo, los auriazules se quitaron de encima al Tambero y ahora esperan cómodos en 16avos. a Tigre o Deportivo Riestra.

La realidad terminó marcando que a Cañuelas no se lo tragó el precipicio auriazul. El Tambero acusó una anemia futbolística como su rival. Es que los canallas no lograron mantener la iniciativa. Tampoco tuvieron reacción.

No obstante, Central insinuó su noble intención de ser protagonista excluyente desde que la pelota cobró vida. Teo Gutiérrez asistió a Maxi Lovera, quien remató entrando al área grande pero justo Moyano le tiró el camión y evitó un revés. Aunque a los 11' llegó el momento sublime para el pueblo canalla. Mauricio Martínez lanzó un misil tierra-aire e hizo estallar la red del Tambero. Golazo del volante, quien dio muestras de cómo moverse y pegarle a la pelota en esta cancha que lo tuvo como figura antes de mudarse a Arroyito. Si bien luego Mansilla se despertó y probó al arco con un disparo de media distancia, lo cierto es que no hubo más situaciones de peligro reales.

La teoría indicaba que los auriazules tenían un mayor potencial en sus bases. Pero no lo podían demostrar. Por impericia propia quizá. Ya que el rival no contaba con armas letales como para dinamitarle cada una de las líneas. De hecho quedó evidenciado que prácticamente no pateó al arco en todo el primer acto. No obstante, se fue al descanso silbando bajito y perdiendo por poco, pero sin sufrir tanto como se presagiaba.

Como en el complemento seguía todo igual en el canalla, Montero trató de darle otra impronta con el ingreso del jugador del momento en Arroyito: Camacho. El uruguayo entró en lugar del pibe Rivas, que tuvo una noche flojita. Aunque era el Tambero el que daba señales de estar más vivo, pero pagaba caro su falta de jerarquía y picardía para lastimar al rival.

Mientras que por el lado de los de Arroyito no podían dar más de lo que mostraban, pese a ser un equipo superior. Anoche no lo demostró. Porque no marcó la diferencia real en la parte final como ameritaba el encuentro. Aunque ganó y todos se quedan con esa imagen.

Quizá porque el ajustado triunfo ante Cañuelas reforzó además la autoestima colectiva canalla en un momento clave. Es que sólo en esta ocasión había lugar para un impulso moral invalorable, a esta altura imprescindible para encarar lo que viene, ya sea en el plano local como copero.

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