Ovación
Jueves 23 de Marzo de 2017

Franco Della Vedova se debate entre dos amores: el rugby y la medicina

El ex forward de Universitario Franco Della Vedova juntó pasiones y es médico de Jaguares

"A través de la medicina logré lo que no pude como deportista. Mi sueño desde muy chico fue jugar en Los Pumas y hasta se me volvió una obsesión. De hecho empecé a estudiar para contador público porque iba a tener más tiempo para entrenarme y así poder alcanzar mi sueño, pero es evidente que no era para mí. Dejé de estudiar para ser contador a pesar de que me iba muy bien y seguí mi vocación: empecé a estudiar medicina. Pasaron los años y cuando dejé de jugar al rugby tuve que ir al psicólogo y recuerdo que fue él quien me dijo: ¿Quién te dijo que la medicina no te va a dar más gratificaciones que el deporte? En ese momento para mí era imposible, pero hoy me doy cuenta de que tenía razón: ayudar a la gente es una de las gratificaciones más lindas que uno puede tener", contó Franco Della Vedova, ex jugador de Universitario (1998-2008) y médico de Los Jaguares cuando están de gira.

   No caben dudas de que alcanzar un objetivo después de realizar esfuerzos soberanos y convivir con resignaciones provoca una insuperable sensación de satisfacción, de orgullo. Por supuesto que para recorrer ese arduo camino son indispensables ciertas condiciones, el contexto debe ayudar, pero la fórmula del éxito radica en la dedicación personal. "En ese sentido siempre fui muy disciplinado", explicó el facultativo para revelar cómo a veces el placer y la obligación pueden ir de la mano. "Tenía un tiempo para el cursado en la facultad, otro para el estudio (entre cuatro y ocho horas), tiempo para entrenar, tiempo para el gimnasio y tiempo para trabajar también, algo que hice durante toda la carrera. Tuve que sacrificar un poco las salidas con los amigos los fines de semana, porque me tocaba trabajar, pero entre todo pude hacer un buen balance. Creo que además de la vocación que uno lleva adentro, el éxito pasa por ser ordenado en tus cosas", destacó el galeno que se desempeña en el Instituto Jaime Slullitel del Sanatorio de la Mujer.

   El 1º de abril de 2009 es un día especial para Della Vedova. "Ese día fui a buscar el título y a la tarde asistí como médico a un partido de juveniles del club con un equipo sudafricano. Ahí comenzó algo nuevo para mí, porque pude mezclar mis dos pasiones, el rugby y la medicina, y ambas se potenciaron", dijo el ex forward de Universitario. "En medicina me especialicé en traumatología y luego profundice mis estudios en el exterior en artroscopia (una técnica quirúrgica) y en traumatología del deporte. En Estados Unidos estuve casi un año estudiando con médicos del fútbol americano y de la NBA y compartiendo los entrenamientos, vestuarios y quirófanos con esos deportistas superprofesionales. Aprendí muchísimo y me traje un bagaje de cosas que espero poder aplicar acá en Argentina".

¿Cómo llegaste a ser el médico de gira de Jaguares?

Me acuerdo cuando me hicieron la entrevista en traumatología y me preguntaron por qué quería seguir esa carrera, a lo que respondí que "quería ser el médico de Los Pumas". Tengo que reconocer que me miraron raro. Pero yo siempre lo tuve en la mira y fui haciendo el camino de a poco, pero sobre todo haciendo las cosas bien, con responsabilidad, compromiso y mucha pasión. Son condimentos que poniéndolos y disfrutándolos es muy difícil que uno no siga avanzando, logrando objetivos y superándose a uno mismo. Estuve en las juveniles de Universitario, mi club, y luego en el plantel superior; en el seleccionado juvenil de Rosario y después en el mayor. De a poco fui subiendo. Después hubo muchas concentraciones de Pumitas y Pampas en Rosario e, invitado por Gonzalo García Orsetti, siempre que pude estar para dar una mano en la parte médica lo hice. Y a veces las oportunidades se dan solas estando en el lugar justo en el momento justo. Así, me empezaron a conocer y un día recibí un llamado del director médico de la UAR preguntándome si estaba disponible para la primera gira de Jaguares. Me acuerdo que mi hija María Paz tenía apenas un mes y medio, por lo que lo consulté con mi mujer María Laura Chemez y gracias a su apoyo me embarqué en ese proyecto que era nuevo para todo el rugby argentino.

¿Cómo es el plantel de Jaguares?

Es un grupo maravilloso, en su totalidad son grandes personas. Son muy respetuosos entre ellos y con todo el mundo. Son muy solidarios. Siempre me pasa que tengo que buscar el bolso médico porque alguno me lo agarra y lo carga para darme una mano. Me pasó en un partido que busqué el bolso como loco y hasta pensé que lo había perdido, y cuando llego al vestuario ya estaba ahí. En Jaguares no existen las estrellas, son muy serios a la hora de entrenar y gente muy divertida cuando tiene que relajarse.

¿Dónde se dan mayor cantidad de lesiones en Jaguares?

En las giras, los viajes, el cambio de alimentación y la altura como la que vamos a tener pronto en Johannesburgo, por ejemplo, generan un estrés en el deportista, una carga extra. Por eso hay que tener mucho cuidado, porque cuando las cargas están sobrepasadas aumenta el índice de lesiones. Este año estamos trabajando en eso y hay muchos menos lesiones que el año pasado. La mayoría de ellas son musculares, los famosos desgarros, que son relativamente leves y le llevan al deportista entre 3 y 6 semanas volver a jugar (depende del lugar, el tamaño y el puesto en el que juega el lesionado).

Como hombre de rugby, ¿cómo ves a los Jaguares?

En crecimiento, veo por ejemplo que los jugadores conocieron la rigurosidad del torneo y este año se están cuidando más. Cada parte del plantel, jugadores, staff, dirigencia, aprendió de sus propios errores y ajustando un poquito más, entre todos subieron la vara para arriba.

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