Ovación
Miércoles 14 de Septiembre de 2016

En nombre del respeto

Carlos Tevez fue expulsado de manera ejemplar y se espera una sanción similar. "Ningún árbitro quiere quedar expuesto ante las cámaras", dijo el ex juez Claudio Martín.

La segunda fecha del torneo Independencia que concluyó el lunes dejó como tema emergente la expulsión de Carlos Tevez en la mismísima Bombonera en el primer tiempo. Cruzó con infracción a Lema y fue amonestado. El jugador por la amarilla insultó en dos ocasiones a Germán Delfino y se fue expulsado. Una medida ejemplar. ¿Sorprendió? Sí, pero por la aplicación del reglamento, porque por usos y costumbres los jugadores emblemáticos de los clubes denominados grandes, y más en condición de local, gozan de cierta flexibilidad reglamentaria por parte de algunos árbitros. Con respecto a esta situación, el ex juez Claudio Martín consideró que "todo depende del nivel de diálogo que permita el árbitro, porque si un insulto forma parte de la comunicación los límites se diluyen y el respeto a la autoridad también. Sí creo que ahora ninguno de los árbitros quiere quedar expuesto ante los insultos de un jugador, porque las cámaras de la televisión están en todos lados. Delfino hizo lo que debía hacer, aunque al primer exabrupto se lo dejó pasar, ya cuando se acordó de la hermana, se volvió y lo echó. Algo que quedó a la vista de todos".

Ahora resta saber cuál será la sanción para Tevez, que estará estrechamente vinculada al informe de Delfino. Porque si bien la acción está enmarcada en el artículo 185 de sanciones, que establece una pena de tres a doce partidos al futbolista que provoque de palabra o actitud al árbitro, discuta en tono violento, ofenda o insulte; si el juez califica al episodio como protesta en tono descomedido será ubicado en el artículo 186, que establece un castigo de una a cuatro fechas.

Martín vincula la pena al informe de Delfino, porque "dependerá de cómo narra el hecho, ya que puede calificarlo de acuerdo a lo que establece el reglamento o directamente escribe el insulto. Yo cuando expulsaba ponía lo que el jugador me había dicho y después el tribunal juzgaba. Una vez un futbolista me dijo sinvergüenza, lo eché y lo puse tal cual. Y la sanción fue de cuatro fechas. En este caso nadie tiene dudas del insulto porque lo vio todo el mundo. En esta oportunidad se olvidaron de cubrirse la boca para evitar que les lean los labios".

Tevez fue citado ayer para formular el descargo y mañana se conocerá la sanción que le aplicarán al delantero xeneize, y habrá que ver si en esta nueva etapa de aparente reorganización del fútbol argentino se empiezan a resolver situaciones con equidad, independientemente de la camiseta que tengan los infractores.

De acuerdo a lo expresado por Miguel Scime en el marco de los cursos de capacitación arbitral sobre las modificaciones en el reglamento que brindó en diferentes lugares del país, entre ellos Rosario, expuso que los jueces fueron instados a no dejar zonas grises en la interpretación del mismo, de lo que se desprende rigurosidad en la aplicación de las normas.

Los insultos recurrentes de los jugadores a los árbitros no constituyen un problema sólo en el fútbol argentino, por tal motivo es que dentro de los cambios que se introdujeron en el reglamento, y que se comenzaron a aplicar desde la Copa América Centenario, existen consideraciones al respecto. No obstante, en un principio se había señalado que un insulto al árbitro con la pelota en movimiento hasta podría ser sancionado con un penal si se producía dentro del área, pero esto fue rectificado y se sigue castigando con la expulsión por insulto y reanudación del juego con un tiro libre indirecto. En cuanto al trato que se dispensan jugadores y árbitros, Martín alude a que dependen de las formas de cada juez. "También hay que ver el tono y cómo se utiliza cada término. Nosotros los argentinos usamos el insulto a veces como un elogio (qué golazo hiciste h. de p.). Cuando dirigía siempre puse distancia y al que me faltaba el respeto lo rajaba. Pero una vez en un partido en el que jugaba un equipo cordobés uno de los jugadores me dijo: Martín, me retás más que mi señora, culiao. Y enseguida se puso colorado pensando que lo echaba y la verdad es que me reí porque es una forma propia de los cordobeses el término. En cambio en otra ocasión un jugador me dijo caradura, lo expulsé y le dieron cuatro fechas".

"Pero insisto, ninguno de los árbitros quiere quedar públicamente como un tonto ante los insultos y maltrato de los futbolistas, por eso sacan la roja. Y creo que salvo alguno, la mayoría de los jueces son respetuosos en el trato con los jugadores, por eso me parece bárbaro que exijan respeto", dijo. Con relación al castigo que recibiría Tevez, se especula que podría ser contundente, algo que en España ya sucede, porque la mayoría de las últimas sanciones aplicadas por insultos al árbitro principal o alguno de sus colaboradores fueron la expulsión con una pena de cuatro fechas o más, de las que no tuvieron exentos los futbolistas más destacados.

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