Ovación
Domingo 02 de Julio de 2017

"En Central vendieron y gastaron como nunca y no ganamos nada"

El ex presidente canalla aseguró que no volverá a ser dirigente. Hizo una revisión de su gestión y fue crítico con el actual gobierno. "No pueden gobernar diciendo tantas mentiras", sentenció.

Se cumplen siete años de su triunfo electoral y tres de la culminación de su mandato. ¿Extraña ser dirigente?

No, no lo extraño y no volveré a ser dirigente. Me tocó vivir una sensación muy ingrata, ya que asumí la presidencia con un Central descendido, con cientos de juicios, con una economía devastada, con jugadores sin contrato y con otros que se querían ir por la situación. Y sin tiempo ya que asumimos la conducción del club tras la fuga de Usandizaga. Transitar esos cuatro años me generó un gran desgaste. Además fue todo tan rápido que tampoco pude organizar mi vida privada, ya que le tuve que dedicar todo el día al club y eso también me trajo inconvenientes. Cuando te digo que no lo extraño es porque tengo mi vida empresaria, la que me llevó un tiempo recuperarla tras terminar mi gestión en Central. Entonces aquellos que no tengan un respaldo para poder dedicarle tiempo al club, están limitados porque sólo pueden brindarle unas horas, y si no es así es porque ese dirigente está viviendo de Central, algo que nosotros no hicimos. No obstante fue un enorme orgullo haber sido presidente del club que amo.

¿Por qué no se presentó a la reelección?

Cuando ganamos dije que sólo iba a estar un mandato y esto se lo declaré en una entrevista a Gonzalo Lazarini apenas asumí. Estuve cuatro años y cumplí con el objetivo que era devolver al equipo a su lugar y consolidarlo en primera. Pero tuve un costo en lo personal. ¿Decime cómo hace una persona para dedicarse full time al club y sin trabajar? Yo lo pude hacer cuatro años porque estaba bien desde lo personal y no me iba a morir de hambre, pero indefectiblemente debí volver a mi actividad comercial porque empezaba a tener problemas.

Hay una frase que reza que ser dirigente es todo pérdida, porque se pierde prestigio, dinero y tiempo familiar. Pero nadie los obliga a serlo. ¿Coincide?

En mi caso prestigio no, porque gracias al fútbol conocí a muchas personas e hice nuevos amigos. Y también recibo el reconocimiento de la gente, porque con los canallas nos encontramos en la cordialidad y gratitud. Nunca nadie me ha recriminado nada, al contrario. Y es una satisfacción, porque no sólo devolvimos a nuestro club al lugar que le corresponde sino que también lo dejamos consolidado, institucional y deportivamente.

Pero usted cometió errores...

Por supuesto que sí, no soy necio. Cometimos errores, fundamentalmente en el primer año, que se explican desde la inexperiencia y por la grave situación en la que recibimos el club. Pero desde lo moral y ético ninguno. Nadie pudo objetar nada. Fuimos transparentes, por eso dejamos un club con más de treinta millones en caja, sin juicios y capitalizado futbolísticamente, porque en estos últimos tres años los actuales dirigentes usufructaron la producción de nuestra gestión. Y en buena hora que así sea, aunque no lo reconozcan. Esto lo digo como canalla y no como político, porque no soy ni seré político.

¿Por qué?

Lo político no es mi hábitat. No me siento cómodo en un ámbito atravesado por la mentira, las acusaciones falsas, las críticas infundadas que hacen para sacar un provecho electoral. Y después vienen a saludarte aclarándote que lo hicieron sólo para ganar las elecciones. Es realmente deplorable.

¿No se arrepiente de haber dicho que en un año Central volvía a primera?

Sí, porque pensé que Central por su grandeza, por su gente, por su historia podía ascender por una autopista, pero a los dos meses me di cuenta de que el camino era de tierra, sinuoso y con muchos baches. Sin dudas que fue una frase más de hincha que de dirigente, y de alguien sin experiencia, porque si bien había estado un par de meses antes en el club me fui enseguida porque no tenía nada que ver con Usandizaga. Lo que pasa es que como hincha uno piensa de una forma, pero cuando fui dirigente y al ver cómo habían dejado al club comprendí que si no nos poníamos a trabajar se podía estar peor. Central no tenía dinero, sólo se recibían los 300 mil pesos mensuales de la AFA y el resto gracias a los aportes de gente amiga que no le cobró un peso de interés a Central. Que también estaba tapado de juicios y que era un momento en el que muchos de los jugadores que estaban se querían ir, otros no querían venir, y algunos no querían volver. Por eso siempre rescataré a aquellos que vinieron en ese momento, como el Kily, Pirulo Rivarola y el Loncho Ferrari. Y lamento no haber podido hacerle un partido de despedida al Kily, un ídolo de verdad. Porque otros no quisieron venir, pero vinieron después cuando el equipo ya estaba en primera, pero ya no en mi gestión. Por eso nos llevó un tiempo mayor al deseado. Recuerdo que algunos me decían "todo bien, ascendimos, pero estuviste tres años en la B", y la verdad es que el primero no fue mi responsabilidad, asumí con el equipo descendido.

¿Qué hubiera hecho diferente?

Hoy es fácil decirlo, pero muchas cosas hubiese hecho diferente, pero todas las respuestas encuentran la misma explicación: yo en aquel momento no tenía plata. Hubiera traído más refuerzos, pero no tenía con qué. Recordemos que sumamos jugadores que tenían un costo de 50 o 100 mil dólares al año, cifras que hoy representan un sueldo mensual para ciertos futbolistas. En ese momento debíamos decidir si con el poco dinero que teníamos pagábamos el agua, la luz, o abonábamos los sueldos. O lo usábamos para refuerzos. Hacíamos lo elemental y para contratar recurríamos a los dos o tres empresarios amigos para tener financiación. Nada fue sencillo. Es más, terminamos de pagar el predio de Arroyo Seco, abonamos el 70 por ciento, porque Usandizaga como todo político compraba pero no pagaba.

En campaña prometieron a Burruchaga y no vino.

Arrancamos mal porque habíamos acordado con Burruchaga antes de ganar las elecciones y después no vino. Recurrimos a Merlo y le fue mal. Trajimos al campeón en ascender equipos, el Chulo Rivoira y tampoco le fue bien. Luego buscamos a alguien importante del club, como el Negro Palma, a quien quiero como ídolo, pero lamentablemente no le fue bien. Luego trajimos a Pizzi y no nos equivocamos porque estuvimos ahí de ascender en un mano a mano con River. Y si hoy ven el presente de Pizzi como DT alcanza para darse cuenta que no estábamos errado. Y al final pudimos ascender con Miguel Russo y con su visión y trabajo logramos otras cuestiones, el desarrollo de las inferiores, donde también hay que valorar el trabajo de Galloni y Teglia, con un proceso de capitalización de millones de dólares en jugadores, muchos de los cuales ya ingresaron al club en los últimos tres años con la venta de los jóvenes surgidos de la cantera. Cervi, Lo Celso, Salazar, Nery Domínguez, Carrizo. Y después el haber sumado otros con poco dinero pero que fueron una gran inversión: Donatti, Musto, Caranta.

También tuvo que ver el trabajo de Coco Pascuttini...

Sí, es que son procesos de formación que lamentablemente no tuvieron continuidad tras nuestra gestión. Y recordemos que parte del oficialismo actual nos hizo, entre tantas marchas por el techado de la pileta, el cambio del carnet, aumento de cuota, también me hicieron una cuando trajimos a Donatti, donde me reprochaban por traerlo. Después cuando se fue terminamos padeciendo. También nos reprocharon por traer a un volante de Olimpo cuando sumamos a Musto. Y así tantas críticas que con el tiempo se fueron vaciando de contenido. Pero bueno, son las características de la política argentina en todos los niveles, de lo bueno nos olvidamos y sólo recordamos lo malo. Criticamos sin rescatar. Y así es muy difícil avanzar. Porque los políticos piensan en el hoy y no en el mañana. Para ellos el futuro son las elecciones que vienen y los mensajes que entran por las redes sociales, por eso arman grupos dedicados a eso, y yo nunca le di pelota a eso. Porque no soy político. Pude parecer antipático, soberbio, pero preferí ser lo que soy a simular para que la gente me vote. Yo no tomaba decisiones para que cuando vaya a entregar una plaqueta me aplaudan como hacen muchos, es más, yo entregaba una plaqueta y me puteaban. Pero todo lo que hice fue pensando en garantizar un futuro para el club. Y lo logré

Dice que le molestaban los cuestionamientos, pero no son malos si se busca corregir.

Es subjetivo. No me molestaban las críticas fundadas en la búsqueda de corregir. Me fastidiaban las destructivas. Una vez me dijo Grondona, que "el día que hagas algo como dirigente y toda la gente esté contenta, revisalo porque en alguna parte le estás haciendo daño al club". Recuerdo que para graficar la importancia de cuidar al club, dije que los dueños de Central son los socios y que todo lo que tenía el club era de los socios, pero las deudas también. Y que por eso había que afrontarlas. Y más de uno me puteó. Pero como socios, al igual que como ciudadanos, debemos asumir la responsabilidad del error y de la corrección. Porque si vos tenés una empresa que vende, vende y vende pero no les paga a los proveedores, te va a ir bien al principio, pero después vas a pasarla muy mal. A mí me tocó hacerme cargo cuando no había plata y los proveedores nos hacían juicio por deudas heredadas y al acreedor no le importa quién es el presidente, quiere cobrar porque el club es el mismo. Pero así y todo salimos con mucho esfuerzo y porque contratamos un buen gerente como Russo, de cuyo trabajo aún están sacando provecho los actuales dirigentes.

¿Volvería a firmar el convenio con Tiro Federal?

Por supuesto. La actual gestión nos cuestionó por eso, sin embargo hoy los dos jugadores que fueron promovidos a primera y están jugando surgieron de ese convenio: Lovera y Rivas. Como varios más. Porque nosotros optamos por tenerlos acá antes de prestarlos y perderlos, como le pasó al Lobo Flores que lo mandaron a Bolivia, o a Maxi González y Da Campo que ahora descendieron con Quilmes. A quienes van a tener que recuperar porque vienen de un club donde entrenaban mal, no le pagaban y a ese club tampoco les importaba porque no era capital propio. Y no hay dudas de que estamos hablando de buenos jugadores. Pero esta gente dio de baja el convenio y encima no pagó, generando un conflicto con Carlos Dávola. Ojo, y no es una deuda de mi gestión. Porque yo en mis 52 meses no generé ningún juicio. Pero no me vanaglorio por eso, porque no es ningún mérito hacer las cosas bien, es una obligación. Pero siguen cometiendo estos errores. Y por eso se pelean con todos.

¿Cómo con todos?

No puede ser que Central termine mal con todos los jugadores, nunca pasó esto. Se pelearon con Donatti, Montoya, Larrondo, Nery, Pinola, Caranta, con Salazar en su momento, quien se quedó pero nunca más recuperó su nivel. Cuando uno dice que están todos equivocados lo más probable es que el equivocado sea uno.

¿Tiene resentimiento hacia esta gestión?

No, no. Si el Crece tuvo una virtud fue su perseverancia como opositores, pero hoy hacen todo lo que les criticaban a las gestiones anteriores. Fijate lo que hacen con el precio de la cuota. Insultaban a las gestiones cuando lo hacían, ahora ellos la aumentan mucho más. Sí les cuestiono que no hagan un mea culpa y que mientan tanto. Se vendió como nunca y se gastó como nunca, y no ganamos nada. Pero dicen que Central recuperó la mística. Estuvimos a un paso de una Copa Argentina, a un paso del torneo, a un paso de otra Copa Argentina, a un paso de la Libertadores. Pero siempre a un paso. Eso sí, todo nos salió muy caro. Porque si vos depurás a los 30 equipos, es decir sacás los diez que subieron de la B de un plumazo, y pensás en un torneo de 20 equipos, Central está de mitad de tabla para abajo. Entonces no estamos bien. Ojalá se pueda ganar un título en breve, porque es el deseo de todos, pero también es cierto que no lo están logrando pese al derroche económico descomunal que hacen y que desembocará en una crisis. Sería conveniente que empiecen a hacerlo desde otro proceso, el de forjar jugadores, lo que históricamente le permitió al club alcanzar campeonatos. El otro día el diario publicó la historia de cómo Alemania ganó el último mundial, con el desarrollo de un grupo de juveniles de 14 y 15 años. De esos pibes, 18 estuvieron en Brasil.

¿Para usted Central no produce?

¿Dónde están los resultados? Central nunca debió haberse ido del proceso de formación. Trajeron a un tal Grossi que supuestamente había inventado la pelota, con más marketing que fútbol y con esa parafernalia desarmaron el trabajo de años. Lo digo respetando a los entrenadores y coordinadores que están, pero el coordinador general de las inferiores de Central debe ser de Central. Porque sino vienen uno o dos años, usan al club y chau. En inferiores se necesitan procesos de cinco años como mínimo para producir.

Pero lo que no produjo lo reemplazaron comprando...

Vendemos las joyas y traemos jugadores caros y cerca del retiro. Y no garantiza nada. Por eso uno pone en valor el trabajo de las inferiores. Fijate Lanús o Banfield que nos ganó con siete juveniles en cancha. Con menor presupuesto estuvo mucho más arriba. Los logros lo garantizan los procesos futbolísticos, no el marketing político. En Central no sólo no continuaron con lo que se venía haciendo sino que achicaron la cantera.

Dijo que no volverá a ser dirigente. Su opinión no debería tener un interés político. Cuestiona es aspecto deportivo de Central. ¿Cómo lo ve en el plano institucional?

No lo veo bien porque no hay oposición. Pero esto no es culpa de la actual comisión. Pero debe haber una oposición constructiva, al menos para que el gobierno reduzca su soberbia y haga autocrítica. Ni siquiera hablan con los ex dirigentes, porque para ellos todos los que pasamos por el club somos descartables. Como si la historia canalla hubiese comenzado con ellos. Usted me cuestiona mi frase, pero no se olvide de que esta gestión prometió un título. Pero ellos son políticos, por eso piensan más en las elecciones que vienen y en función de eso mienten y no cuidan el patrimonio del club.

¿Por qué dice que mienten?

Porque hacen política populista. Broglia sabía de la honradez del Pitu Fernández, pero le dijo que debía acusarlo de querer cobrar el diseño de la tercera bandeja del Gigante porque tenía que mentir para hacer política y así ganar las elecciones. Pudo ganar unas elecciones mintiendo, lo que no puede es gobernar mintiendo.

Pero en Central siempre hubo una grieta política

Sí, pero hoy ni siquiera hay dos puntos de vista diferente. Hoy hay un relato uniforme, pero aunque nieguen el pasado, viven de ese pasado. Vendieron por 30 millones de dólares gracias a ese pasado, donde aparecen Franco Cervi, Lo Celso, Nery, Musto, Montoya, el usufructo de Donatti, ahora Salazar. No me olvido que estos actuales dirigentes dijeron que un jugador de Central no se podía ir hasta que jugara cien partidos. Con ellos no hace falta.

Esta gestión tiene el mérito de haber concluido con una tradición presidencialista.

No coincido, no lo mantuvieron porque no tienen presidente. Los clubes necesitan de un líder como cualquier empresa. Hoy no está.

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