Ovación
Miércoles 04 de Octubre de 2017

El Zurdo sueña con la Gran River

Sampaoli busca que Argentina someta todo el tiempo a Perú como hizo el equipo de Gallardo con Wilstermann en la Libertadores

Jorge Sampaoli apoya su lustrosa pelada en la almohada y lo sueña con fruición. No se quiere despertar, pero si abre los ojos es para repasar imaginariamente las imágenes que se le cruzan todo el tiempo. Y en ese ejercicio cada vez está más convencido de que el partido que deberá jugar mañana contra Perú encuentra todas las similitudes con el que disputó River ante Wilstermann hace unas semanas en el Monumental. Que se entienda bien y se lea lo que se quiere decir con esto. El Zurdo no cree que la selección argentina le meterá ocho goles al equipo de Ricardo Gareca como hizo el conjunto de Gallardo ante los bolivianos en los cuartos de final de la Copa Libertadores. Ni en los mejores sueños puede situarse en ese paraíso futbolístico el DT de Casilda. Es imposible que se dé un resultado de semejante resonancia y mucho menos a nivel de selecciones. A lo que se refiere Sampaoli es a la forma en la Argentina debe meterlo en problemas a Perú. El Zurdo entiende que el atajo más convincente para empezar a acariciar la clasificación al Mundial 2018 es sometiendo todo el tiempo al conjunto incaico. No dejarle ni oler la pelota. Directamente que no pase la mitad de la cancha. Mucho más cuando el técnico del equipo argentino se enteró de que Perú iba a afrontar el crucial encuentro sin sus principales manejadores de pelota. Que no estén André Carrillo y Christian Cueva no sólo le resta posibilidades de ganar a Perú, sino que le simplifica la preparación del partido a Sampaoli. Por eso el Zurdo ensayó y probó con las inclusiones de Banega, Rigoni, Enzo Pérez y luego con Gago. En cualquier circunstancia, la pretensión es echarlo a Lionel Messi de esa zona de acción y que no descienda tanto para buscar la pelota como ocurrió casi siempre ante Venezuela.

Sampaoli quiere evitar con todas las variantes posibles que Messi quede entrampado en la acción quijotesca y pase lo que pasó contra Uruguay y Venezuela. La selva de piernas que debe atravesar siempre le minarán indefectiblemente influencia. Aquel que conoce a Gareca sabe que no es un técnico afecto a las persecuciones individuales. De hecho, en la conferencia de prensa que entregó en la previa al partido de mañana, reforzó esa sospecha. Al Tigre tampoco hay que explicarle con qué rival se encontrará. Entiende que Argentina lo pondrá contra las cuerdas todo el tiempo y que le hará la vida imposible con una presión asfixiante. Ya lo vivió en estas mismas eliminatorias sudamericanas en octubre 2015 cuando Chile, dirigida por el propio Sampaoli, le dio una lección táctica y estratégica a Gareca en Lima. Obviamente que el fútbol no se alimenta por carácter transitivo y además esta Argentina está lejos de ser aquella Chile. Pero Gareca sabe muy bien lo que le espera cuando enfrente tiene a un equipo de Sampaoli.

Comentarios