Selección argentina
Lunes 17 de Abril de 2017

El respeto no deja de perder

La primera acción de la AFA normalizada demuestra que nada cambió en esencia y formas.

"Si algo sabemos los escritores es que las palabras pueden llegar a cansarse y a enfermarse, como se cansan y se enferman los hombres o los caballos. Hay palabras que a fuerza de ser repetidas, y muchas veces mal empleadas, terminan por agotarse, por perder poco a poco su vitalidad".

Julio Cortázar


El vaciamiento de las palabras es algo frecuente, pero fundamentalmente porque su utilización no tiene correlato con los hechos. Es por ello que el término "respeto" agoniza a merced del cansancio infligido a la palabra "libertad". Todo en un contexto deliberativo sustentado más en antagonismos ideológicos que en pos del cumplimiento de los derechos y de las normas.

Y en ese mar de aguas relativas el fútbol argentino navega transportando las mentiras que ponen a salvaguarda a los intereses propios, aunque para ello deban ahogar a todas las verdades con la cruel vulgaridad de las formas.

La AFA es la mejor flota para eso. La primera decisión que adoptó la "nueva administración" está en línea con todos los antecedentes vejatorios de una forma de gestionar. Las burdas maniobras que utilizaron para cambiar el técnico del seleccionado conforman la antesala de lo que se proyectará para todo el fútbol del país, porque es un estilo morfológico hecho a imagen y semejanza de otras organizaciones que lejos están del respeto a los derechos, las normas y las personas.

La pantomima desprolija y autoritaria que configuró el proceso del cambio de DT de la selección tiene el sello de esos dirigentes fronterizos que se mueven con comodidad en la oscuridad del poder convenido, en el que los principios no tienen cabida porque todo está sitiado por fines individuales y sectoriales, aunque quieran hacer parecer que lo que les interesa es el fútbol.

Es tal el nivel de impudicia con el que conducen algunos de estos directivos que ni siquiera las escuchas telefónicas los obliga a modificar su hoja de ruta. Claro que en esta tarea algunos de ellos actúan como simples enviados, porque quien gobierna la AFA es justamente el que no viaja, el que no se reúne y el que mantiene activa su red de voceros para que obscenamente vayan anticipando lo que sucederá para amortizar el golpe.

Pero en esta saga nadie está exento de culpa, ya que incluso los involucrados como salientes y entrantes también juegan al Antón Pirulero, porque mientras los dividendos de cada uno estén a salvaguarda no importa que el barco del fútbol argentino siga por el mar de las conveniencias particulares. Si no hubiesen dicho la verdad.

Por eso pretender actitudes en las que la dignidad sea preservada en este tipo de conducciones es un argumento que ni el propio Steven Spielberg podría concretar. Ya quedó demostrado que no sólo no lo pretenden, sino que tampoco les interesa. A los de la mesa chica de la AFA no les importa ser ni parecer.

Que Sampaoli se haga el sorprendido con la búsqueda y que Bauza haya permitido que lo esmerilen es sólo la punta del iceberg de una organización que no cambiará, porque está estructurada y perfilada para que el fútbol argentino siga en este estado calamitoso, en el que las penas seguirán siendo de los hinchas y las vaquitas seguirán siendo ajenas.

Con un agravante, que está forma consuetudinaria de conducir el fútbol hoy tiene una legión mayor de cortesanos mediáticos a los que en su afán por trascender no les importa claudicar en su profesión de incomodar con preguntas o bucear en la realidad para hallar la verdad. Por eso hacen de la polémica su modo y no ponen en valor el respeto, la libertad, los derechos, la dignidad ni las normas. Sólo priorizan su lugar en el arca de los que mandan para llegar al puerto de las rentas.

La devaluación del fútbol argentino no cesa. Padece la inflación de una clase dirigente que no respeta derechos ni normas. Cuánto más deliberativo, más conveniente. Mientras Tapia viaja feliz por su función presidencial, Tinelli opta por no ir; al tiempo que Angelici manda desde una oficina y D'Onofrio se preserva en su no pertenencia a esta gestión.

La subordinación del seleccionado a los jugadores es total. La deuda de la AFA sigue en gran crecimiento. Aún falta la puesta en marcha de la superliga, por lo que los clubes deberán estar muy atentos en defender sus intereses, porque el poder de turno se muestra tan insaciable como inescrupuloso.

Cada día es más relevante el pensamiento de Cortázar: "Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma".

Arbitros y tribunal de disciplina

Los cuerpos colegiados de árbitros y el tribunal de disciplina seguirán dentro de la AFA y no estarán en la estructura de la superliga, razón por la cual el titular de River, Rodolfo D'Onofrio, solicitó la necesidad de generar confianza y tranquilidad e informó que la superliga tendría representantes en esos ámbitos.

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