Clásico rosarino
Martes 09 de Mayo de 2017

El partido de los técnicos: ¿qué se juegan Montero y Osella en el clásico?

El DT rojinegro huele que el domingo en el Coloso tiene más cosas para ganar que para perder. El DT canalla sabe que para que su proyecto tenga vida en el tiempo no debe caer en el clásico.

¿Qué se juega Osella?

Diego Osella se metió solito en camisa de once varas para contextualizar lo que representa para su gestión el clásico del domingo contra Central en el Coloso. En una entrevista de hace unos días, el entrenador de Newell's blanqueó su pensamiento: "No firmo salir campeón sin ganar el clásico", dijo y esa reflexión contiene la rotundidad de una declaración de principios.

Es que Osella sabe mejor que nadie que si logra darlo vuelta de nuevo a Central, como lo hizo el año pasado en el Gigante, se ganará el cielo para el hincha leproso. Porque cerraría un triunvirato de partidos contra los canallas sin meter la cabeza en la misma guillotina en la que suelen quedar los técnicos cuando pierden un clásico. Además, por añadidura, una victoria con semejante sustancia emocional le permitirá oxigenar al equipo para seguir dándole lucha a Boca hasta las últimas consecuencias.

El porrazo del domingo contra Independiente desvistió de la cabeza a los pies el funcionamiento de Newell's. Sobre todo desnudó lo que siempre pergeñó Osella para este equipo. Por suerte para él la lección le llegó en la previa al clásico, más allá de que el traspié hizo recular las ambiciones rojinegras en la tabla de posiciones. En ese sentido, tener enfrente a Central le propone al DT la posibilidad de reivindicarse subido al escenario más deseado. Pero si a Osella el tiro de la recuperación le sale por la culata, obviamente lo que pondrá en riesgo es la credibilidad.

No hay espíritu apocalíptico en lo que se jugará Osella si el resultado del domingo no es el esperado. Los brotes de esta gran campaña de Newell's en el campeonato no estarán pisoteados ni con una derrota contra el archirrival. De lo que sí se tiene que cuidar Osella es que Central no se convierta en el promotor de todos los males de Newell's en caso de que las cosas no salgan cómo él las espera. Porque de ocurrir eso será difícil sacar del inconsciente colectivo del hincha leproso la sensación de que Central le arruinó la vida a Newell's. Es que de un clásico no hay equipo ni técnico que salga con la misma fortaleza con la que entra. Osella conoce lunga cuáles son las reglas del juego. También huele que el domingo en el Coloso tiene más cosas para ganar que para perder. Por lo pronto, el equipo que dirige ya le demostró que es un experto en generar anticuerpos en la adversidad. Justamente él le enseñó cómo debe moverse en ese lodo. De ahí que si alguien pone lápiz y papel adelante suyo, ya dijo que no firmará ni loco salir campeón sin antes ganar el clásico en casa.


¿Qué se juega Montero?

Lo primero que hasta el momento le hicieron notar a Paolo Montero en su corta estadía en el banco de Central es que en Rosario tiene todo permitido, menos perder el clásico contra Newell's. Partiendo de esa base, el técnico canalla debe evitar por todos los medios, siempre dentro del reglamento por cierto, irse del Coloso perseguido por la mirada burlona de los hinchas rojinegros. Alguna vez a su compatriota Víctor Púa perder un clásico en el Gigante no sólo le costó el puesto, sino prácticamente la deportación. En una charla con Ovación, Paolo recordó aquel episodio que vivió Púa y confesó muy suelto de lengua: "Acá ya me dijeron que no puedo perder el clásico. Me aceptan cualquier cosa, pero tengo prohibido sumar una derrota contra Newell's".

No hay que tenerle miedo a afirmar, sobre todo porque el mismo protagonista lo procesa con ánimo lapidario, que difícilmente Montero se sostenga en el tiempo si pierde frente a Newell's. No hay peor manera de tirarle tierra encima a un proyecto incipiente como el de Paolo que bañarlo de incredulidad. Por eso si él quiere seguir adelante con todo lo bueno y malo que demostró hasta ahora su equipo en el torneo, el mejor atajo que puede tomar es la victoria el domingo en la propia casa de Newell's.

De lograr eso no sólo estirará como chicle la posibilidad de continuar colgado en el lote de los que buscan algún lugar en las copas internacionales, sino que el impacto tendrá la fuerza de una locomotora para voltear a Newell's.

Incluso, a Montero tampoco le vendría mal que la moneda cayera para el lado del empate. Esto le posibilitaría patear la pelota para adelante, solidificar su pensamiento con más triunfos y esperar la vuelta en el Gigante para decirles a los simpatizantes canallas que él sí es un uruguayo que sabe ganar clásicos.

Para Montero también salir triunfante de la telaraña emotiva que envuelve jugar contra Newell's sería terminar de ganarse el respeto de los hinchas. No es que ahora no lo tenga, pero aún hay algunos que lo tienen bajo estudio. Es lógico que pase eso porque todavía no está cobijado por la aprobación unánime del Gigante. Por ahora, el ciclo que encabeza dio los pasos lógicos que debía dar. Logró puntos para no irse a la primera de cambio y ahora va por el puñetazo en la mesa. Si Montero gana en el Coloso hasta puede darse el lujo de no entrar a la Copa Sudamericana que nadie le reprochará nada. Pero si pierde, le costará sangre y sudor remontarla.

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