Ovación
Viernes 28 de Abril de 2017

El otro torneo

El segundo tramo del campeonato tiene tantos cambios de entrenadores y futbolistas que parece otra competencia.

Desde el lunes 19 de diciembre hasta el viernes 9 de marzo transcurrieron casi tres meses, 80 días para ser precisos. Pero en el fútbol argentino, no sólo pasó el tiempo.

   En ese lapso Paolo Montero reemplazó al Chacho Coudet y Eduardo Domínguez a Montero. Se fue Zielinski de Racing y volvió Cocca. Holan sustituyó a Gaby Milito en Independiente, Azconzábal a Apuzzo en Huracán, Grondona a Bernardi en Arsenal y Bernardi a Méndez en Godoy Cruz. Se fue Burruchaga de Sarmiento y llegó Quiroz. Sciacqua firmó para Olimpo y Gorosito para San Martín de San Juan.

   En la fecha 14, Guillermo Barros Schelotto ni siquiera lo convocó a Pachi Carrizo, que debutó en Central en la 15. En Arroyito ya no estaban Lo Celso, Montoya ni Sosa. Carlos Auzqui fue titular en Estudiantes en la 14 y en River en la 15. De una fecha a otra San Lorenzo perdió a Mas, Cauteruccio y Blanco. Banfield se quedó sin Erviti, que reforzó a Independiente, y Silva, aunque repatrió a Cvitanich para compensar. El Rojo sumó a Gigliotti y Nery Domínguez.

   El campeón Lanús debió prescindir de su estrella paraguaya Miguel Almirón, transferido al fútbol estadounidense. Racing tuvo que reacomodarse sin el también guaraní Oscar Romero, vendido a China, y sumó a Torsiglieri y Meli.

   Vélez recibió con los brazos abiertos al Burrito Martínez y Boca aún padece los cimbronazos de la ida de Tevez a Shanghai.

   River vio partir a D'Alessandro pero recuperó a Rojas, y Colón, el mejor equipo por puntos de 2017, hizo debutar a Vera en el segundo tiempo en la fecha 15 después de que jugara 71 minutos para Independiente en la 14.

   Es el mismo torneo por cronograma, pero está claro que hasta la fecha 14 se disputó un campeonato y desde la 15 se juega otro. Porque además la segunda parte, la recta final, incluye la pelea por la permanencia que, ya quedó altamente comprobado, convierte a los corderitos de la primera parte en leones heridos y hambrientos de puntos.

   Este año ya se consumieron 7 fechas, exactamente la mitad de las que se disputaron en 2016 y hay algunos números que son llamativos. Un par de ellos, por ejemplo, están vinculados a Paolo Montero. El Colón de Domínguez está a 1 punto del que dirigía el uruguayo en la mitad de partidos y el ex zaguero de Juventus ya sumó un punto más que el Chacho Coudet en el doble de encuentros.

   Antes del receso Boca estaba puntero con tres puntos de ventaja sobre Newell's y San Lorenzo. Siete fechas después, ya sin su estrella, mantiene la distancia sobre los rojinegros y la duplicó sobre San Lorenzo, pero Racing le recortó 4 puntos y River 3.

   Para el equipo de Osella el mérito grande es que se mantiene donde estaba y consolidó sus chances de ingresar a la Libertadores 2018.

   Antes de fin de año los seguidores de Boca estaban todos en 1 punto de diferencia, ahora Newell's se despegó a 3, pero los que vienen detrás son potencialmente mucho más competitivos que los de la primera parte del campeonato. No es lo mismo tener detrás a San Lorenzo, Estudiantes y Banfield que al propio Estudiantes, River y Racing. La gran campaña de este año también lo metió a Colón en esa pelea.

   Central se fue de vacaciones después de una campaña flojísima, a 5 puntos de la Sudamericana, pero con 10 equipos por delante. Hoy está a 2 unidades y el que lo precede es Talleres, que por ahora ocupa el último cupo a la segunda competencia internacional.

   Es un torneo en el que el casi campeón a fines de 2016 hoy es un equipo casi timorato que todavía vive de rentas y los mira a todos desde arriba, pero no ofrece más garantías que sus puntos. Boca no muestra la solidez que caracteriza a un líder justamente porque a mitad de torneo perdió a su líder.

   También a diferencia de 2016, la Copa Libertadores suma horas de vuelo y restringe las aptitudes físicas. Y en esa pelea hay equipos que ya muestran secuelas, como Lanús, que apenas sumó 4 puntos este año.

   Después de empatar con Central en la décima, Boca hilvanó triunfos sobre San Lorenzo, Racing, River y Colón, pero la historia cambió a pesar de que arrancó 2017 ganando.

   El de este año es un campeonato dentro de otro que no permite hacer demasiadas proyecciones sobre la definición de los puestos importantes.

   Y si no que le pregunten a Quilmes, que terminó 2016 en un promisorio 14º puesto y hoy está antepenúltimo con la misma cantidad de puntos (19) que tenía por entonces. Este año perdió los 7 partidos que disputó.

   En la regularidad parece estar el secreto de aquí al final porque se pronostica irregularidad de resultados. El que mantenga sus formas habrá dado un paso gigante hacia la meta.

   En la pelea, 15 posiciones en juego: el campeón y sus cuatro seguidores para la Copa Libertadores de 2018, del sexto al undécimo incluido para la Sudamericana del mismo año y los cuatro descensos.

   Mucho en juego como para proyectar en medio de una inestabilidad que sólo aporta una expectativa gigante.


La pelea por quedarse en primera

En la pelea por la permanencia la cosa no cambió mucho de 2016 a 2017 en cuanto a nombres, pero sí se acortaron las distancias entre los más complicados, que respecto de fines de 2016 sumaron a Arsenal y Quilmes a la pelea del sálvese quien pueda. Al final de la fecha 14, la última jugada en diciembre, Olimpo, Sarmiento, Temperley y Atlético de Rafaela, en ese orden de empeoramiento, cerraban la tabla de promedios. Hoy el único de los 4 que está afuera, aunque por muy poco, es Olimpo. Lo reemplazan en esa incómoda plaza justamente Arsenal y Quilmes, que hoy tendrían que jugar un desempate por la permanencia.

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