Ovación
Miércoles 29 de Marzo de 2017

El mejor se equivocó y pagó

La Fifa usó los artículos 77 ("sancionar las faltas graves que no hubiesen advertido los oficiales de partido") y 108 ("las infracciones disciplinarias son perseguibles de oficio") para intervenir en el caso.

La Fifa usó los artículos 77 ("sancionar las faltas graves que no hubiesen advertido los oficiales de partido") y 108 ("las infracciones disciplinarias son perseguibles de oficio") para intervenir en el caso. Y lo sancionó con el 57º del Código Disciplinario de la Fifa ("El que a través de palabras o gestos injuriosos, o por cualquier otro medio, ofenda el honor de una persona o contravenga los principios de la deportividad o la moral deportiva, podrá ser sancionado conforme al art. 10 ss"). El artículo 10 habilita la sanción contra personas físicas y el que impone el número de fechas es el 49a aplicable a Messi: "Como mínimo por cuatro partidos por conducta antideportiva contra un oficial de partido".

Es decir, más allá de las confabulaciones que puedan hacerse sobre si esto es un castigo de la Fifa o algún vuelto contra las autoridades nacientes de la AFA, Messi estuvo bien sancionado. Las imágenes de la TV lo dejaron en evidencia insultando a uno de los asistentes brasileños (en realidad increpó a los dos, uno en cada tiempo), la Fifa actuó de oficio como estaba facultado, la sanción mínima es de 4 partidos (el reglamento de transgresiones y penas de la AFA dice de 3 a 12 fechas) y no hay mucho más para decir.

Es cierto que Messi nunca vio la roja en partidos oficiales (sólo cuando debutó en la selección, en un amistoso ante Hungría, a los 40 segundos), pero siempre puede haber una primera vez y en este caso su falta es condenada de esa manera.

Y más allá de que el asistente se haya equivocado y de que no lo haya informado, la reacción de Messi en el partido con Chile fue fuera de lugar. Inclusive le negó adrede el saludo al final del partido. Una tontería del mejor, que se equivocó y pagó.

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