Ovación
Martes 29 de Agosto de 2017

El juego de los opuestos

Litoral terminó el Campeonato Argentino de mayores que se jugó en Salta con sensaciones totalmente diferentes: los chicos en lo más alto y las chicas sin poder salir del descenso.

Los seleccionados de Litoral llegaron a Salta con la expectativa más alta, cada uno metido en su objetivo. Básicamente como ocurre con todos los seleccionados. Cada uno apuntando a su faro. Sin embargo, se fueron con sensaciones cambiadas, como si hubiesen entrado en un juego de opuestos. El título en la zona Campeonato para ellos y la frustración de no haber ascendido para ellas. Los varones, incluso, anotándose en la historia grande, porque ese título no fue cualquiera ni uno más, sino el primero de mayores en su rama. Inédito.
Y lo que se presenta entonces es una situación que desobedece a lo que tradicionalmente fue. El hockey del Litoral, en mujeres, conservó por mucho tiempo su lugar de privilegio en el plano nacional, a tal punto que el año pasado cuando perdió la categoría en mayores también fue inédito. Y los caballeros, históricamente, también la "remaron" más. De hecho, este equipo que se coronó en Salta está compuesto por jugadores de tres clubes, es decir la realidad del hockey masculino en Rosario no es la mejor. En los últimos años la competencia emprendida con los (también pocos) clubes de Córdoba y Paraná cambió algunas condiciones. Pero este conjunto tenía también siete juniors, lo cual para un Campeonato Argentino de mayores puede suponer hasta un riego. Sin embargo, son los que están.
Lo que sorprende y no deja de impactar es el lugar en el que está hoy el hockey femenino de Rosario. Alarma no sólo que haya descendido el año pasado sino que no se haya podido recuperar en este. Esto, trasladado al fútbol, es como aquel equipo grande que desciende a la B y cuando no logra subir en la temporada inmediata empieza a padecer su propio karma. Equipos que hasta hace unos años no le hacían fuerza a nadie, porque estaban aislados, no estaban desarrollados o no se adaptaban al hockey moderno, hoy se pueden transformar en verdugos tranquilamente. Los habitués de "abajo" subieron su nivel y, en este contexto, Litoral se estancó tanto que no los pudo sortear.
No fueron pocos los que preguntaron con asombro durante el torneo: "¿Qué pasó con Litoral?", incrédulos ante una asociación de equipos fuertes, con respeto ganado. Y lo que pasó es que el descenso del año pasado, atravesado por circunstancias que incluso hoy invitan al análisis, fue de un impacto tremendo. Si bien los nombres de las jugadoras cambiaron bastante para esta edición, como los de todo el cuerpo técnico, el resultado fue la frustración. Los caballeros continuaron con un proceso que venía del año pasado, que traía entre los lauros la medalla de bronce de Tucumán y lo mejoraron. En el partido de semifinales ante Mendoza desplegaron un juego de tan alto vuelo que parece difícil de imitar o repetir. Eso es conocimiento. Y también es un mérito.
Las chicas, por su parte, sufrieron esa falta de sabiduría sobre la compañera que tenían al lado y eso se hizo evidente en todos los partidos. Las individualidades de Litoral damas fueron muy buenas. Pero ninguna sola puede ganar un campeonato como este, tan duro y tan exigente. Un campeonato en el que hoy, hockey y estado físico son un 50 y un 50%. No apareció el juego colectivo y las individualidades se enredaron en la desesperación. Fueron contados los momentos en los que funcionó la conexión. En el hockey de hoy una jugadora puede tener limitaciones técnicas, pero entrenada físicamente equilibra la balanza. Litoral sabe esas cosas y no debe dejar pasarlas. Porque no le anduvo lo colectivo y a ello se le sumó, en un partido clave como contra Bahiense en semifinales, la cuestión física. Lo devoraron con la presión.
El torneo de ascenso es quizás más duro que la zona Campeonato. Y en este sentido, quedarse ahí, tener que esperar al menos un año más para intentar subir, es tiempo suficiente para pensar determinadas cuestiones. No pretende esta nota pasar una factura innecesaria a las jugadoras, que dejaron todo en cada pelota. Si no plantear un estado de situación que, se insiste, sorprende a quienes conocen un poco de hockey. Hoy Litoral está en la cima y está en la lona en cuanto a resultado deportivo en el seleccionado mayor. Encontrar el punto de equilibrio aparece como el principal reto. Se cerró el Campeonato Argentino. Y es tiempo de conclusiones para todos. Los que ganaron y los que perdieron.


Radiografía de los varones en el torneo nacional de Salta

La campaña de los chicos: por la zona Campeonato (ocho equipos en dos grupos) los varones vencieron 4 a 1 a San Juan, 2 a 1 a Córdoba y 7 a 1 a Santiago del Estero. Ganaron la zona con puntaje ideal y en semifinales vencieron a Mendoza por 1 a 0. En la final se quedaron con el título al imponerse a Córdoba nuevamente por 2 a 1.
El plantel estuvo compuesto por Agustín Ballarini, Pablo Montecchiarini, Sebastián Quattrin, Leo Del Palacio, Facundo Basterra, Lucas Harte, Facundo Harte, Francisco Alfonso, Lucio Tartaglini, Patricio Morales, Manuel Suero, Alex Vernaschi, Sebastián Morlan, Franco Harte, Lucas Stramazzo, Julián Monsalvo, Tadeo Pietrodarchi, Alejo Ramos y Agustín Cellini. DT: Gabriel Basterra. Auxiliar: Ernesto Lucero. Jefe de equipo: Wilfredo Gómez. PF: Diego Maturano. Kinesiólogo: Pablo Bercocich. Entrenadora de arqueros: Soledad Etchegaray. Prensa: Vanesa Loyola. Jefe de delegación: Juan José Boretti.

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