Ovación
Martes 28 de Marzo de 2017

El insulto de Messi al juez de línea que provocó la dura sanción de la Fifa

Fue al final del partido con Chile, cuando visiblemente enojado el crack de la selección argentina increpó a Emerson Augusto do Carvalho.

El enojo de Lionel Messi con uno de los jueces de línea al finalizar el partido ante Chile le costó una sanción de suspensión por cuatro fechas que le impedirá jugar hasta el último partido de las eliminatorias para el Mundial de Rusia. La decisión la tomó la Fifa y sacudió al planeta fútbol.

Los jueces brasileños alegaron no haber escuchado nunca un insulto por parte del hombre del Barcelona, pero el asistente número uno, Emerson Augusto do Carvalho, aseveró: "Después de que pitase una falta cometida por Messi, que estaba junto a mí, al final del partido, vi que se quejaba contra dicha falta levantando sus manos y diciendo algo que en ese momento no entendí. Solamente después, a través de la prensa, entendí que se trataba de un insulto".

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) presentó un descargo. A continuación el texto completo:

En atención a vuestra nota del día de la fecha, de la cual se nos ha dado traslado el día 27-03-2017, en horario de las 4:51 PM (hay cinco horas más en Zúrich), se procede a dar respuesta a la misma:

1- Venimos a negar en forma categórica cada uno de los hechos enunciados en el escrito en donde supuestamente el Jugador Lionel Messi (N° 10) habría utilizado palabras injuriosas contra el árbitro asistente 1, el Sr. Emerson Augusto de Carvalho.

2- En caso que la conducta -la cual no nos consta y que se desprendería de un video en el cual habría que leer los labios del jugador- hubiese sido ofensiva, el árbitro asistente 1 debió haber solicitado en forma inmediata la sanción del jugador.

En el supuesto que hubiese habido una ofensa, el árbitro asistente 1, no solicitó la sanción inmediata sólo por dos razones:
• Si lo fue, no eran dirigidas a su persona.
• Si lo hubiera hecho, no eran con fines de ofender su persona.

Es imposible que a la distancia que se encontraban ambos sujetos -muy cercanos- el árbitro no haya comprendido el acto como una ofensa si así hubiese sido.

En efecto, se encontraban cara a cara, sin que se hubiera generado tumulto, sin que nadie haya intervenido.

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