Central
Lunes 31 de Julio de 2017

El futuro entre ceja y ceja de las jóvenes esperanzas canallas

Da Campo, Elías Gómez y Maxi González jugaron con Unión por pedido de Montero. El volante por derecha será parte del primer equipo. Los otros dos pelean por quedarse tras retornar también de sus préstamos

El partido por Copa Santa Fe ante Unión encerró varias aristas. La de la competencia propiamente dicha y la búsqueda del triunfo era la principal, claro está. Después, para muchos juveniles fue la chance de mostrarse para demostrar que pueden tener cabida en el primer equipo, más allá de que, al menos hasta aquí, Paolo Montero demostró que le cuesta posar la mirada en los chicos del club. Y entre ellos están los que regresaron de sus préstamos, a los que el propio Montero en esta ocasión le pidió a Leonardo Fernández que los incluyera para darles minutos de fútbol. De igual forma, a esta altura el DT uruguayo ya debe tener un panorama bastante claro de lo que Hernán Da Campo (22 años), Elías Gómez (23) y Maximiliano González (23) le pueden aportar (Ijiel Protti también retornó de Talleres pero no se entrena con la primera). Todavía es una incógnita qué sucederá con cada uno de ellos, ya que, según confiaron allegados al cuerpo técnico, Paolo no habló en profundidad con ninguno. Pese a ello hay algunas voces que indican que, por necesidad, Da Campo será uno de los que tendrá continuidad en Arroyito.

En condiciones normales, debieran darse un par de partidos amistosos para que Montero realice las evaluaciones del caso, aunque con un mayor grado de fineza. Quizá estos encuentros de Copa Santa Fe ayuden. También hay un día a día en el que Paolo se apoya.

Da Campo fue uno de los apuntados en el libro de pases anterior para sumarlo como refuerzo, algo que no se pudo porque quedó trunca la chance del tercer cupo. Eso hoy no es un detalle menor, amén de que hasta aquí hayan llegado dos mediocampistas (Santiago Romero y Leonardo Gil) como refuerzos. Una de las fuentes consultadas indicó que "de todos los nombres sobre los que se están llevando adelante las distintas evaluaciones, el de Da Campo es el que ya tiene un lugar en el plantel". El buen torneo que el volante por derecha tuvo el pasado torneo en Quilmes influyó.

Y si de posiciones y alternativas se trata, Elías Gómez podría transformarse en una de las piezas que Montero tendrá a disposición cuando se inicie la superliga. En principio, en consideración detrás de Alfonso Parot. Es que hoy el chileno no tiene un reemplazante natural. Sólo Facundo Rizzi (en el último semestre jugó un solo partido, por Copa Argentina). Maxi González se encuentra hoy en esa situación de incertidumbre, con la desventaja de que en el plantel hay varios jugadores en su puesto.

Los tres tuvieron un buen partido ante Unión. Lo de Da Campo fue más cabeza que despliegue. Lo demostró cada vez que entró en contacto con la pelota, intentando bajar el ritmo antes que salir disparado por el carril derecho, más allá de que ocupó más de una posición en la zona media. Sin marcar la diferencia, como suele decirse en el fútbol, la tranquilidad a la hora de controlar el balón y administrar el juego fue un sello distintivo. Esa forma de entender el juego quizá sea parte del cambio que haya experimentado el último año, que pudo incluso haberle permitido desarrollar un crecimiento incluso desde la personalidad. Por ahí no tiene nada que ver, pero al término del partido fue el único jugador canalla que saludó a todos los futbolistas de Unión antes de repetir con sus propios compañeros.

Lo de Elías Gómez también fue más que sobrio, más teniendo en cuenta que por su sector se movió casi todo el partido Lucas Gamba, uno de los elementos más importantes del ataque tatangue. Pocas veces se desordenó a la hora de marcar y, fiel a su estilo, cada vez que pudo pasó con criterio.

Maxi González también estuvo a la altura. Con la ubicuidad como aliada trató de marcar presencia y hacerse dueño del círculo central. En un par de ocasiones tuvo que apelar a la pierna fuerte (nunca con mala intención) y, cuando la pelota le llegó, intentó ser la salida clara del equipo. En más de una ocasión se notó algo de todo el rodaje que adquirió durante un año en el cervecero.

Claro que se trató de un mero partido por Copa Santa Fe, a la que Central parece decidido a afrontarla con juveniles (el propio Montero dijo que así será hasta el final). Pero cada oportunidad que se presenta, aun sabiendo que la dureza que provoca la pretemporada juega en contra, puede tomarse como un desafío. Todo con el claro objetivo de ganarse un lugar y quedarse a formar parte del primer equipo.

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