Ovación
Viernes 08 de Septiembre de 2017

El fútbol de Newell's necesita calma

El Chocho Llop y su plantel buscan abstraerse del clima apocalíptico que se generó tras los conflictos producidos por la acción u omisión de la actual comisión directiva

La confusión, las contradicciones, la falta de gestión, las declaraciones paridas desde la falta de experiencia es el resumen hasta ahora del accionar de la actual comisión directiva de Newell's. Y esto ha generado una sensación apocalíptica para el porvenir futbolístico rojinegro. Que no es tal. Y hasta resulta un pronóstico prematuro y temerario. Por eso rápidamente hay que abstraer de este clima insalubre a Juan Manuel Llop y su plantel.
Porque más allá de la desprolijidad administrativa y política que vive el club, el ciclo del Chocho está en su etapa de ensamble, para lo cual necesita no ser contaminado y disponer de la tranquilidad indispensable para buscar el mejor rendimiento posible con los recursos disponibles.
Llop sabe que su misión es más complicada que la que encaró Osella un año atrás ya que no dispone de los referentes del club, pero sus antecedentes indican que también puede conformar un equipo utilitario vestido con overol para tratar de jugar y sumar.
El conjunto del Chocho ya tuvo dos presentaciones oficiales, ante Unión por el torneo y frente a Godoy Cruz por Copa Argentina, y aunque los resultados no hayan sido los pretendidos, de ninguna manera justifican las alertas de desastre que se disparan desde diferentes ámbitos sin siquiera darle el tiempo de trabajo necesario.
Porque desde el funcionamiento colectivo el equipo leproso exhibió correcciones de un partido a otro, con intérpretes que bien pueden ir afirmándose con el devenir de los entrenamientos y de la competencia.
Fundamentalmente porque se apreciaron errores conceptuales en algunos jugadores que con trabajo pueden resolverse, más visibles en el aspecto defensivo, donde los desacoples fueron decisivos en los goles de Godoy Cruz en Santa Fe.
Es una verdad de Perogrullo decir que el plantel resignó espesor en su cuota de jerarquía, pero comparativamente está en un contexto de equivalencias con muchos de los equipos de la Superliga, es verdad que por debajo de algunos, pero también por encima de otros.
No obstante el trabajo sostenido suple varias de las necesidades, y allí será clave el oficio del entrenador, donde deberá potenciar las virtudes y disimular las carencias de sus futbolistas en pos del diseño de una estrategia efectiva.
La aparición de Nery Leyes constituye un potencial candidato a ocupar el rol de referente que el equipo necesita, y Llop podría tener en él al conductor que todo entrenador siempre necesita en campo para ordenar y manejar los tiempos del conjunto. Quien provee el equilibrio indispensable para contrarrestar las descompensaciones que el juego provoca.
Como así Brian Sarmiento, que por su identificación sentimental y vocación de servicio ya es el jugador que tiene la responsabilidad de armar juego y de contagiar de actitud a sus compañeros.
Sarmiento es ese jugador revulsivo que puede ser el faro de la rebeldía que este equipo necesitará para poder generar los espacios que deriven en el gol con mayor claridad y determinación, otra de las cuestiones a subsanar en el corto tiempo.
La paciencia deberá ser una virtud para el equipo de Llop de cara a lo que viene, futuro inmediato donde tratará alcanzar un rendimiento aceptable, que no será sencillo, pero tampoco imposible como lo presentan aquellos que hoy se refieren al equipo de Newell's como si se tratara de la película Apocalipsis Now.


El DT sabe que debe preservarse

Es alentador para el fútbol de Newell's que el cuerpo técnico sepa lo que deben hacer en un contexto tan convulsionado como el que se vive en el club. Tras la derrota con Godoy Cruz por la Copa Argentina, el Chocho Llop se refirió a la situación institucional: "Debemos superar esto con tranquilidad. Las

cosas se irán acomodando. Nosotros queremos estar al margen y pensar sólo en lo futbolístico".
Lo bien que hace.


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