Clásico rosarino
Lunes 15 de Mayo de 2017

El equipo de una jugada falló y perdió

Newell's es un equipo de una jugada y la falló. El oportunista del torneo esta vez no aprovechó la que tuvo y lo liquidaron enseguida.

Newell's es un equipo de una jugada y la falló. El oportunista del torneo esta vez no aprovechó la que tuvo y lo liquidaron enseguida. Y como le pasó siempre, no tuvo respuestas de ningún tipo ante la obligación de revertir lo que se le presentó adverso a los 9'. Ni con todo el partido por delante. Central lo golpeó feo, eso sí, mereciéndolo. Demostró que sí tiene cómo responder. No le ganó sólo con esa primera jugada que terminó con la pelota en el arco leproso. El ejemplo claro no fue en el 2-0 a los 30' sino en el 3-1 del final, cuando la teoría marcaba que ante el descuento la Lepra podía asustarlo con empatar, ahí apareció el estiletazo vencedor. Claro, el clásico no fue un partido de jugadas aisladas, en el conjunto de acciones siempre estuvo mejor el canalla. Pesaron más sus jugadores. Entendieron cómo jugar el partido, individualmente y en conjunto. Y le salieron las que buscó. Porque el primero, el de Carrizo, fue con una jugada armada. Porque el segundo, el de Ruben, fue con un gran centro a un 9 cabeceador. Porque el tercero, el de Herrera, fue en un pelotazo largo a un delantero de recambio. Y, salvo por la primera acción, los rojinegros no cuentan con esos recursos. Ofensivamente no tienen más que a sus tres experimentados Rodríguez, Scocco y Formica, y padecen cuando ellos no aparecen. Se advertía esta situación cuando los resultados se veían favorables por muy poco para los de Osella, que se animaba a pelearle a Boca con más orden que asumiendo riesgos, y con ello, lógicamente, no alcanza. Ahora Newell's deberá levantarse justo cuando debe ir a la Bombonera ante un líder también herido por otro golpe igual en su clásico, con el riesgo de perder no sólo esa posición de privilegio como escolta o en el podio, sino hasta de su lugar para la Libertadores. ¿Central? Qué mejor manera de gritar que está otra vez de pie, recuperado de aquel bajón posterior a la derrota en la final de la Copa Argentina, afirmándose entre los diez primeros. Avisando que quiere más y que, más allá del tropezón de la fecha anterior ante San Lorenzo, está de pie, y lo demostró nada menos que en tierra ajena. Claro, no deberá quedarse con que ganó el clásico.

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