Newell's
Lunes 15 de Mayo de 2017

El DT de Newell's no cambió y lo sufrió

Osella confió en los titulares, con el ingreso de Escobar. Pero la Lepra volvió a jugar mal

Durante la semana se habló de las diferentes variantes que analizaba Diego Osella. El nivel del equipo estaba en declive, con un duro traspié frente a Independiente, y no era impensado que hubiera más de una modificación. El entrenador terminó metiendo a Franco Escobar (fue de lo mejorcito), siendo el único cambio, el obligado por la lesión de José San Román. Una nueva caída de Newell's dejó en evidencia que no se encontró la respuesta esperada en los que salieron de titulares. No es que abunden las opciones en el plantel, pero la impresión es que se pudo haber buscado algún que otro futbolista para evitar lo sucedido ayer.

Osella señaló que fue un partido que se ganó en los "detalles". Siendo así, que se definió por cuestiones mínimas, es evidente que si hay rendimientos por debajo de la media, que de por sí ayer fue malo, se otorga una gran ventaja. Y así fue que el rojinegro lo pagó.

"El culpable número uno soy yo, porque equivoqué la formación del equipo", declaró el técnico, todavía con la amargura de la caída. El técnico prefirió no revelar en dónde puntualmente falló sobre los once futbolistas que designó para jugar desde el inicio.

Es cierto que Osella no cuenta con jugadores de calidad que hayan quedado ayer al margen de los titulares. Pero uno u otro retoque no hubiesen llamado la atención a nadie si se consideran las últimas actuaciones rojinegras.

Juan Ignacio Sills defeccionó ante Central, perdió la marca de Ruben en el gol y no cumplió con la misión de entorpecer el juego de los volantes rivales. No lo hizo ayer. Tampoco en anteriores partidos. Quizás por tal razón Osella meditó en la previa la inclusión de Jalil Elías, con menos oficio táctico que su compañero pero más despliegue.

Si Newell's, hasta hace pocas fechas el menos goleado del torneo, recibió siete tantos en dos partidos también se debe en buena medida al llamativo declive de Facundo Quignon. El volante, tan imprescindible para desdoblarse, no anda nada bien. Actuaciones así, de futbolistas que hasta hace poco eran vitales, conspiran contra cualquier aspiración rojinegra.

"Cuando se inicia una acción de juego en una zona de inicio como es la de salida, no se pueden cometer esos errores, más en esta clase de partidos. Son errores muy tontos", subrayó Osella. El apuntado, sin mencionarlo, era Quignon, cuya pérdida de la pelota con Camacho derivó en la conquista de Carrizo. Antes del primer tiempo el DT lo sacó por "un golpe".

Ni el juego del reemplazante de Quignon, Mansilla, ni la entrada de Figueroa por Sills para tener generación, ni la de Fértoli por Paz para llegar por afuera, tuvieron efecto.

Newell's fue un compendio de mal juego individual y colectivo, con algunos futbolistas que siguen sin aparecer y que si hasta el momento venían pasando desapercibidos era porque los resultados acompañaban.

Osella mantiene a jugadores que nunca terminan de justificar por qué cuentan con tantos minutos. Sills es uno. Joel Amoroso es otro. Ayer no pudo con Menosse, que nunca había marcado punta y hacía tiempo que no jugaba.

El mérito del técnico fue llevar a un equipo con limitaciones a los lugares de privilegio. Si le fallan los distintos, Maxi, Scocco y Formica, le cuesta salir adelante. Por lo visto ayer, es imperativo buscar otros nombres, aunque sepa que no haya ningún tapado en el banco de suplentes.

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