Ovación
Miércoles 26 de Abril de 2017

El detrás de escena de la nota en la que el Patón contó la verdad sobre su salida de la selección

Edardo Bauza se sintió aliviado por decir lo que piensa y siente sobre su salida de la selección. "Le prometí a mi familia que dirigiré tres años más y después me vuelvo a casa", confesó el DT.

Edgardo Bauza mantuvo un semblante de tranquilidad a lo largo del diálogo con La Capital en el Racket Club, con las canchas de tenis de fondo donde alguna vez intervino Guillermo Vilas.

Una charla que fue interrumpida sistemáticamente por mujeres y hombres que transitaban por la confitería del lugar, entre los cuales muchos confiaron que eran hinchas de San Lorenzo.

Cabe destacar que el Patón es conocido también allí por ser un habitual asistente, ya que despunta sus ganas de jugar al tenis, y por ende siempre se caracterizó por el trato afable.

El entrenador rosarino sólo frunció el ceño y enfatizó cuando se refirió al padecimiento de su familia por tener que presenciar el maltrato al que fue expuesto por la actual gestión de la AFA. Y sonrió con un dejo de ironía al aludir al comportamiento evidente de su sucesor Jorge Sampaoli.


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Un café con leche y dos medialunas fueron apenas un intervalo menor en el mano a mano que le dio a Ovación. Y cuando una señora se acercó para decirle "un gusto verte de nuevo por acá", agradeció y ese gesto lo habilitó para aclarar que "la gente siempre me trató muy bien en la calle".

Por momentos elevaba el tono para mostrar la firmeza de su crítica a los directivos afistas, mientras que luego con total naturalidad destacaba a los jugadores que dirigió en el seleccionado, mostrando una cerrada defensa sobre Messi y compañía.

En todo momento Bauza se mostró seguro de cada frase que expresó, y la entrevista cuando llegó a su final pareció sentirse liberado. "Dije lo que pienso y siento después de pasar por esto", sentenció.

"Le prometí a mi familia que dirigiré tres años más y después me dedicaré a vivir en familia, y pienso llevar a mi hijo que es chiquito al Gigante, por eso le dije a la mamá que aproveche ahora en decir que es de Liga de Quito, porque cuando entre al Gigante será un canalla más", contó entre risas.

Cerca del mediodía llegó el momento de cumplir con su deseo consuetudinario de intentar jugar al tenis con un conocido. "Este me mata a palazos, pero aprendo", dijo, para luego cambiarse en el vestuario y salir hasta con anteojos transparentes para dirigirse a la cancha 7 y jugar por espacio de hora y media.

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