Ovación
Lunes 26 de Diciembre de 2016

El desgobierno del fútbol argentino

A un año de la frustrada elección del titular de la AFA, las luchas intestinas primaron sobre el interés común. La Comisión Normalizadora por ahora no logró la necesaria normalización

A un año de la frustrada elección del titular de la AFA, las luchas intestinas primaron sobre el interés común. La Comisión Normalizadora por ahora no logró la necesaria normalización

El empate en 38 votos que marcó uno de los más oscuros hitos de la historia del fútbol argentino el 3 de diciembre del año pasado condicionó el accionar de la AFA para todo el 2016, al punto de llevarla a un estado de descomposición tan avanzado que fue necesaria una intervención perentoria de la propia Fifa para tratar de que el cuerpo no llegara al grado de desintegración total que ya se avizoraba.

Después de ese episodio, el comienzo del presente año encontró virtualmente dinamitada en sus estructuras conductivas a la AFA, con un presidente como Luis Segura que aguantaba como podía los embates internos y externos.

Las luchas intestinas por quedarse con el sillón que hasta el 30 de julio de 2014, día de su fallecimiento, había ocupado Julio Grondona, se apoderaron de la escena definitivamente hasta estos días y lo único que cambió en ese camino fue la llegada de la Fifa al gobierno del fútbol argentino, algo que se concretó a través de una Comisión Normalizadora que asumió el 24 de junio, desplazando a un Segura que para entonces tenía más ganas de irse que de quedarse.

La designación del titular de Belgrano, Armando Pérez, como presidente de esta comisión que llegó con intenciones "normalizadoras", no movió el amperímetro a una dirigencia del fútbol que siguió actuando por su cuenta, aún con la amenaza latente de una desafiliación que sobrevolaba las oficinas afistas como la espada de Damocles sobre la cabeza de una AFA ya "descabezada" dos años antes.

El emisario de la Fifa para llevar adelante el cometido de poner en funciones a la comisión, Primo Corvaro, que dejará sus funciones en el máximo organismo del fútbol mundial a fines del corriente mes, inquirió a los dirigentes para que pongan en marcha "cuanto antes" el diseño del nuevo estatuto de la AFA, que entrará en vigencia el día que haya un presidente formal, elegido por los clubes.

El Tata dijo basta

Claro que tanto interés por el poder derivó en un consecuente desinterés por las responsabilidades naturales de AFA, provocando sacudones en sus espacios más representativos, como por caso el seleccionado argentino. El entrenador Gerardo Martino dijo "hasta aquí llegué" y se fue antes de los Juegos Olímpicos de Río, abrumado por la desorganización y las faltas de respeto que, como él mismo refirió, afectaban su "dignidad".

Lo sucedió Edgardo Bauza, pero obvio nada cambió. Al entrenador le tocó convencer a Messi de que diera marcha atrás con su renuncia a la selección, cansado de los problemas organizativos.

Así, navegando al garete, la AFA llegó a fin de año, con Armando Pérez internado y en delicado estado de salud como último capítulo de la dramática novela.

La bendita TV

En términos de gestión, el último entuerto de 2016 fue el tema de la televisión, algo que se tornó imperativo cuando el gobierno nacional decidió dar por concluido anticipadamente el contrato de Fútbol para Todos, dejando en blanco la pantalla para 2017.

Las pujas por el dinero que la TV le deja al fútbol, la principal vía de ingresos para la mayoría de los clubes, obviamente no se hicieron esperar, pero ellas conllevaron otras disputas por espacios de poder que marcaron una división de aguas previamente establecidas en la constitución del nuevo estatuto de AFA, que en el borrador que Corvaro y la representante de la Conmebol, la abogada paraguaya Monserrat Jiménez, llevaron a la Fifa pusieron a los clubes del ascenso en una posición ventajosa respecto de los de primera.

Es que este borrador que en primera instancia fue aprobado por la Fifa, y que ya volvió a la sede de AFA y está esperando el momento apropiado para salir a la luz, contiene un ítem clave como lo es la reducción del número de asambleístas, lo que deja al ascenso con mayoría de representantes respecto de los de primera y resignifica que para la toma de cualquier decisión, "los de abajo" serán los que les impongan condiciones "a los de arriba".

La superliga

La fuerza que tiene el ascenso se evidenció al neutralizar la creación de la superliga, una puerta de acceso a las sociedades anónimas, al tiempo que negociaron por su cuenta con la cadena estadounidense de televisión Espn. En tanto, los de primera lo hicieron con las también norteamericanas Turner y Fox, pero la oferta "mejorada" de estas últimas (subieron de 2 mil millones de pesos a 2 mil 200 millones) también fue rechazada (solicitaron 3 mil 500 millones).

Fútbol para Todos debía finalizar el 1º de septiembre de 2019 pero el gobierno de Macri anunció, contrariando su promesa de campaña, que terminará con el último día de 2016. Los clubes, que pensaban en mayores ganancias con la venta de los derechos de TV, por ahora no lo consiguieron y se plantean que siga Fútbol para Todos. De no creer.

La Comisión Normalizadora tiene mandato hasta el 30 de junio de 2017 pero los dirigentes esperan que en marzo, estatuto aprobado mediante, puedan celebrarse las elecciones en AFA. De allí a que reine el orden, es otra historia.

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