Ovación
Martes 23 de Mayo de 2017

El deporte necesita obras

Rosario no recibe aportes para infraestructura deportiva desde los Juegos Cruz del Sur 1982.

Hace ya varios años que ciertas corrientes políticas comenzaron a concebir al deporte ya no como una herramienta de promoción social sino como un eje de gestión más independiente, con mayor proyección autónoma, convirtiéndose así como una causa de abordaje más emparentado a lo educativo e inclusivo, porque cualquier disciplina deportiva integra rápidamente a cualquier niño o joven a un contexto con reglas claras de recreación y convivencia, donde las diferencias se diluyen con el juego.

Y a medida que se asciende en la pirámide de cualquier deporte, las competencias federadas llevan a las políticas de Estado a vincular lo deportivo con lo turístico, ya que los hechos nacionales, continentales y mundiales generan un movimiento de público que produce beneficios en otras actividades.

Rosario logró un crecimiento exponencial tanto en la base como en la cima deportiva, aunque aún mantiene un déficit que está reflejado en materia de infraestructura deportiva. Hace varios años que desde los niveles nacional y provincial poco se ha invertido en la ciudad para tal fin. Todo lo hecho fue concretado desde el municipio.

Y así quedó reflejado el viernes en la reunión anual de los dirigentes deportivos de Rosario, cuando más de un centenar de ellos trabajó en talleres para intercambiar pensamientos y experiencias en pos de un mayor desarrollo.

"La trascendencia de la labor deportiva permitió que hoy en Rosario más de 200 mil niños y jóvenes dispongan de un espacio y un deporte que los contiene", mensuró el subsecretario de Recreación y Deportes, Adrián Ghiglione, en el encuentro con dirigentes de asociaciones y federaciones. Pero inmediatamente reveló la necesidad de mayor inversión en obras deportivas: "Sabemos que hay mucho por transitar todavía en pos de un mayor crecimiento y que hay materias pendientes, como la concreción de obras de infraestructura deportiva, donde todo lo que se ha hecho en los últimos años fue gracias a los aportes de la Municipalidad, como la pista de atletismo, el velódromo, el estadio mundialista de hockey y el patinódromo, ya que desde otros niveles no han invertido desde 1982, desde aquellos Juegos Cruz del Sur".

Rosario será sede del Mundial Sub 18 de vóley femenino en agosto, como recientemente se confirmó que recibirá el año próximo al Mundial Sub 17 de básquet masculino, como otras competencias continentales e internacionales.

Y tal como ocurrió en otras ocasiones, la ciudad representará en este aspecto a Santa Fe y al país, donde el poder político siempre intenta estar en los actos inaugurales como partícipe necesario, aunque en la previa su protagonismo no sea el necesario presupuestariamente.

A sabiendas de que estos torneos también implican otro desarrollo, ya que las visitas masivas de extranjeros redundarán en beneficios al sector hotelero y gastronómico, entre otros rubros. Que a su vez pueden provocar otras inversiones. Pero no obstante, las obras de infraestructura deportiva no se hacen acorde a las necesidades previstas.

Es inadmisible que Rosario aún no haya encontrado el respaldo económico de la provincia y de la Nación para contar con un estadio cubierto multifuncional. O un centro de alto o mediano rendimiento deportivo para que aquellos referentes no se vean obligados a viajar a Buenos Aires para obtener una mejor preparación de cara a Juegos Sudamericanos, Panamericanos, Olímpicos y mundiales.

Es habitual escuchar los elogios al estadio Orfeo Superdomo de Córdoba, cuyas bondades arquitectónicas permiten disfrutar con confort de cualquier espectáculo deportivo, musical o teatral.

Si Córdoba lo pudo hacer, también Rosario debería poder. Pero para ello es indispensable que los fondos provengan de otros niveles de gobierno e incluso de alguna combinación de inversión público-privada para configurarlo.

Es cierto que se han solventados obras desde Santa Fe que beneficiaron a clubes mediante el Plan Abre, como también es cierto que desde la Nación poco y nada se ha hecho. Antes y ahora. Pero esto no se trata de un mensaje proselitista en redes sociales, sino de algo mucho más serio. Se trata de obras de infraestructura deportiva de alta escala, aquellas que ameritan un compromiso político de envergadura para un desarrollo deportivo de verdad.

Las obras que siguen en agenda

El gobernador Lifschitz en noviembre de 2015 le confió a Ovación que en su agenda estaban la construcción del natatorio olímpico y del centro de alto rendimiento deportivo y admitió que su sueño era la edificación de un estadio multipropósito como el Orfeo Superdomo. Es de esperar que durante su gestión pueda concretar estos proyectos.

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